El sindicato del INAH protesta en Mérida contra concierto-homenaje a Manzanero en Chichén Itzá

MÉRIDA, Yuc. (apro).- Agremiados del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Cultura sector INAH protestaron en las calles del centro histórico para exigir la cancelación del concierto programado para el 3 de febrero en Chichén Itzá para homenajear a Armando Manzanero.

Procedentes de distintos estados y reunidos aquí con motivo del Congreso Nacional del Colectivo Nacional de Trabajadores del Sindicato Nacional Democrático de los Trabajadores de la Secretaria de Cultura, los manifestantes argumentaron que esos eventos y su parafernalia dañan los sitios arqueológicos.

La polémica estalló desde que se dio a conocer la intención de homenajear en la zona arqueológica de Chichén Itzá, reconocida como una de las siete maravillas del mundo moderno, al cantautor yucateco Armando Manzanero Canché, uno de compositores contemporáneos más reconocidos.

Mientras especialistas han advertido del daño que esos conciertos causan a las estructuras, amigos y seguidores del músico nativo de Ticul y de origen maya han defendido su merecimiento a ser homenajeado en el sitio por tratarse de uno de los máximos exponentes de la música mexicana contemporánea.

La zona arqueológica de Chichén Itzá ha sido escenario de conciertos internacionales con artistas de la talla de Elton John, Plácido Domingo, Sara Brightman y Paul McCartney. Los actos han sido promovidos por el gobierno estatal a instancia de Jorge Esma Bazán, primero durante el sexenio de Víctor Cervera Pacheco y luego, en el de su sobrina, Ivonne Ortega Pacheco.

Desde el primer concierto –el de Elton John–, los expertos del INAH denunciaron el daño que sufrieron las estructuras prehispánicas y pidieron que no se autorizaran más eventos de este tipo, pero no fueron escuchados.

Aunque evidentemente los conciertos resultaron redituables, los organizadores hasta ahora han eludido informar a cuánto ascendieron las ganancias y a dónde se canalizaron esos recursos.

Hoy, los trabajadores del INAH marcharon por las calles de la ciudad –cerradas durante varias horas– y se plantaron con pancartas en mano a las puertas del Palacio de Gobierno para protestar contra la realización en la zona de Chichén Itzá del concierto en homenaje a Manzanero.

Dicho evento es promovido por los gobiernos federal, estatal, empresarios y el propio INAH.

Los inconformes adelantaron que acordaron replicar estas protestas en cada estado del país para frenar el lucro en las diversas zonas arqueológicas de México, pues este tipo de eventos pone en riesgo el patrimonio arqueológico de los mexicanos.

Destacaron que las estructuras metálicas de los escenarios que se montan para esos conciertos, así como la potente vibración que generan los equipos de sonido dañan las estructuras.

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