Campeonato femenil de Chivas, entre el sacrificio y la pasión

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- A pesar de que ya pasó más de una semana de que hicieron historia al ganar el primer trofeo de la Liga MX Femenil al derrotar al Pachuca en el estadio Chivas, las jugadoras de Chivas Femenil, la capitana, Tania Paola Morales Bazarte, y la defensa, Priscila Guadalupe Padilla, aún conservan en piel esa sensación de triunfo, la cual coinciden, es difícil de describir.

En entrevista por separado con Proceso, concuerdan en que valió la pena sacrificar convivios familiares e incluso dejar en un segundo plano su preparación académica, pues nacieron para ser jugadoras de futbol. A la vez celebran que exista la Liga Femenil MX, lo cual abre la oportunidad para las mujeres que busquen hacer carrera profesional en el futbol.

Lamentan la falta de apoyo por parte de las escuelas para que puedan acudir a entrenar y a las competencias que se efectúan en otros estados, así como los bajos sueldos que perciben las jugadoras, tan sólo por ser mujeres.

Consideran que las integrantes del equipo son como su familia, y que existe una gran amistad entre ellas, la cual durará para toda la vida.

Tania Morales, capitana del equipo, que juega en la posición media, con el número 10 en su playera, aún no borra de su rostro esa gran sonrisa que tiene desde el pasado 24 de noviembre cuando su equipo, el femenil de las Chivas del Guadalajara, se convirtió en el primero en coronarse dentro la recién estrenada Liga MX Femenil.

Las felicitaciones para Tania antes, durante y después de la entrevista no paran. Tampoco, las personas que quieren tomarse una fotografía con la capitana del equipo femenil quien dice no tener palabras para describir lo que sintió cuando se convirtieron en campeonas. Cuando regresó a su hogar, fue fácil conciliar el sueño, debido al cansancio que sentía, pero en la mañana, al despertar, el éxtasis del triunfo, ahí continuaba.

Vestida con el jersey de las Chivas, que consiste en un pants y una playera, aguarda sentada en una de las bancas del campo de entrenamiento que se encuentra en Verde Valle, en Zapopan, lugar al que acuden fuerzas básicas y los titulares del equipo de las Chivas del Guadalajara.

Bajo los rayos tenues del sol, que sirven para aminorar el frío que se percibe por las mañanas de invierno de esta ciudad, inicia la conversación con Tania quien refiere que el futbol forma parte de su familia, puesto que su papá fue jugador de futbol en segunda y tercera división, así como en primera, con los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara, mientras que sus hermanos se la pasaban jugando dicho deporte.

“El futbol es algo que yo traigo en la sangre, me gustó, es mi pasión en la vida. Todo en mi vida gira en torno al futbol”, comenta con orgullo.

Tania Morales, quien nació el 12 de diciembre de 1986, es la segunda de cuatro hermanos –ella es la única mujer-, confiesa que es la consentida de sus padres a condición de que “no se vayan a enterar sus hermanos, porque se pondrían celosos”, bromea.

Se considera una persona alegre, tranquila, un poco bromista, le gusta escuchar música pop, rock y salsa, así como bailar. “No soy la mejor bailarina, pero me gusta”. Su tiempo libre lo dedica a estar con sus padres y sus hermanos. “Es lo mejor que me puede pasar”, expresó con alegría.

Presume que su familia siempre le ha brindado el apoyo para convertirse en futbolista. “Mi familia y la gente muy cercana sabe todo lo que esperé por esto, todo lo sacrifiqué, todo lo que luché (…) al final valió la pena todo: la espera y la lucha”, comenta.

Tania Morales considera que dentro del equipo existe una armonía al grado “que sabemos que somos una familia, sabemos que eso fue parte de lo que nos llevó a alcanzar lo que logramos, el entender que somos una familia y que tú vas a dar la cara por mí y yo por ti”.

Añade que “convivimos todos los días y empiezas a conocerlas de tal manera que sabes si necesitan su espacio, un abrazo, una broma, se vuelven tu familia (…) sabemos cuándo viene de mal humor, si alguna no hay que hablarle (se carcajea)”. Dice que dentro del equipo a las más jóvenes, las identifican como las Gremlins. Vuelve a carcajearse.

Considera que la Liga Femenil apenas se consolidó, por la mentalidad que existe en la sociedad que el futbol no es para las mujeres.

“Creo que con esta primera edición de la liga muchos nos dimos cuenta que hay mucho talento, que es un buen espectáculo que creo que es lo que la gente podría llegar a dudar, pero se vieron buenos partidos, buenos goles y hay mucho que dar en la rama femenil”.

Tania Morales quien actualmente se dedica a partir de las 2:30 a las 6 de la tarde a dar entrenamiento físico a alumnos de educación básica en un colegio, aspira a que con este primer paso que dieron, se pueda profesionalizar el futbol femenil, al grado que sea para todas su sustento de vida.

“Creo que la parte económica empezó con muy (poco apoyo), al final es un proyecto y así lo debemos de entender, pero sí creo que es un futbol profesional y toda jugadora que esté dentro de la liga queremos, deseamos y esperamos a poder vivir de esto (…) y enfocarnos realmente al equipo y al futbol y de esa manera dar un mejor espectáculo”, refiere.

Comenzó su carrera cuando cursaba el sexto grado de primaria en el Colegio Guadalajara. Ahí comenzó a saborear los triunfos al obtener el primer lugar dentro del Torneo 2000 de la Asociación Deportiva Colegial, y ser campeona de goleo. Obtuvo el mismo reconocimiento en el 2001 dentro de la Copa Pepsi de fútbol rápido.

Eso le abrió la puerta para que fuera invitada a ingresa la selección Jalisco de futbol Rápido donde participó en las Olimpiadas Juveniles de los años 2000 y 2001. Su pierna más hábil es la izquierda. Se considera habilidosa, rápida y con un buen tiro a distancia. De hecho, en los 14 juegos en los que estuvo, donde consiguió cinco goles, uno de ellos fue el primer olímpico en la historia de la liga.

Por invitación de una amiga ingresó hace 15 años al equipo femenil del Guadalajara, mejor conocido como Las Chivas Femenil donde también vivió triunfos. En el 2001, el equipo obtuvo el tercer lugar en la Copa Cifa, y el segundo lugar en la Liga Mexicana Regional.

Dentro de la Copa Chivas 2002, ganaron el segundo lugar, pero ella se convirtió en campeona de goleo. Los triunfos siguieron llegando, ahora dentro de la Liga Cordica en los torneos de Apertura y Clausura de 2003. En el 2004, repitió el primer lugar en ambos torneos, sin embargo en el de Apertura se coronó campeona de goleo.

Su talento la llevó a ingresar a la selección Nacional Sub-20, donde logró participar en el pre mundial Veracruz 2006, alcanzando el tercer lugar. En ese mismo año acudió a la Copa Mundial de Rusia.

Dentro de la Selección Nacional Mayor, vinieron triunfos internacionales, el equipo ganó el segundo lugar en el Torneo Good Look Beijing 2007, en China; mientras que en los Juegos Panamericanos Río 2007, en Brasil, lograron el cuarto lugar.

También dentro de la Selección Nacional Mayor, en el Preolímpico que se realizó en Ciudad Juárez en 2008, alcanzaron el tercer lugar, y en el Premundial Cancún 2010, el segundo sitio.

Estudió la preparatoria abierta, pues era la única opción que tenía para poder continuar sus estudios, ante la imposibilidad de cumplir con un horario escolar.

Concluyó sus estudios como directora técnica, en la Escuela Nacional de Directores Técnicos (Endit), además, cuenta con un certificado en preparación física avalada por la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Sobre su futuro profesional Tania Morales comentó que “me gustaría seguir jugando, hasta donde me alcance, yo sé que ya no me queda tanto como a las pequeñas que vienen, pero lo que me quede, me gustaría disfrutarlo al máximo. Disfrutar mi nuevo llamado a la selección y de tener la oportunidad de disfrutar un Mundial Mayor y unos Juegos Olímpicos”. Una vez concluida su etapa de jugadora, aspira a dirigir el equipo femenil de Las Chivas.

Por su parte, la defensa Priscila Padilla que porta el número 16 en su camiseta de Las Chivas, otorgó la entrevista a esta medio en su domicilio, donde vive con su familia.

La reportera fue recibida por la hermana mayor de Priscila quien previo a la aparición de la jugadora muestra una fotografía que le tomaron en 2005, cuando cursaba el tercer grado de preescolar donde se observa que le cuelga una medalla en su cuello, y en el piso de la escuela está un trofeo. Lo que más llama la atención de la imagen, es que Priscila era la única niña del equipo de futbol, su posición en ese tiempo era de delantera.

“Desde chica ya traía la motivación de jugar y aquí estoy”, dice Priscila Padilla con una amplia sonrisa en el rostro que demuestra que aún vive el éxtasis del triunfo.

Su papá quien fue jugador de fuerzas básica del Atlas, fue su inspiración para que ella quisiera convertirse en futbolista, a la vez fue él quien la apoyo y motivo a ser parte del equipo de futbol varonil Super Sport, cuyos partidos se desarrollaban en la cancha Itzacalli, cada domingo.

“A veces me aventaba hasta tres partidos, porque era permitido jugar con categorías más chicas, don Javier el que tenía el equipo, era el que me metía con categorías 2000 y 2001. Jugaba donde pudiera (…) Yo terminaba cansada, pero feliz”, comenta entusiasmada.

Recuerda que al estar en un equipo varonil fue una ventaja para ella, porque “me cuidaban, y decían es Prisci, es una niña, no le llegues tan fuerte y yo sí llegaba, y les daba una patada”, ríe.

Su gusto por el futbol, fue cuestionado por algunos de sus conocidos, pero para “mi era aburrido y me daba flojera jugar a las Barbies, yo prefería el balón”, confiesa.

Ingresó en el 2013 a la selección juvenil de futbol femenil Jalisco por recomendación de su tío. Hizo su prueba para ingresar con el profesor Noé Zarate y se quedó. Eso le permitió participar en una competencia Regional y en la Olimpiada nacional en Tijuana. Al trasladarse a ésta ciudad fronteriza, lo hizo en avión, “fue mi primer vuelo, iba toda nerviosa”, refiere.

En los años 2013 y 2014, no obtuvo el equipo ningún triunfo, sino que tuvieron que esperar los dos subsecuentes años para ganar una medalla de oro, y este año, se llevó bronce.

Ocho de sus compañeras del selectivo Jalisco hicieron prueba para ingresar al equipo de las Chivas, pero solo quedaron cinco incluyendo a ella. Todas comenzaron a entrenar en la pretemporada. Después se les cuestionó si deseaban ser parte del equipo, aceptaron y firmaron su contrato.

Al preguntarle a Priscila Padilla que si el hecho de haber conocido a cinco de sus compañeras previo a ingresar a Chivas, era una ventaja para que se diera más rápido la integración del equipo y alcanzar el anhelado campeonato, admite que los primeros meses les costó acoplarse, porque existía individualismo. Sin embargo, después comprendieron que era necesario convivir, tener una buena relación, y más comunicación entre sí.

Considera que la clave del triunfo de su equipo no sólo es la unión de las jugadoras, sino que también intervino la motivación y los consejos del equipo técnico encabezado por Luis Fernando Camacho, y de sus compañeras Tania Morales y Miriam García.

En la entrevista en que estuvo acompañada de su familia, incluidos sus padres, la menor de tres hermanos, Priscila Padilla mencionó que espera que en el siguiente torneo reciban más atención por parte de los aficionados al futbol, pues en cada partido hay mucha entrega de su parte.

“Yo creo que eso no hay en el futbol varonil, nosotros vemos el lado de competir, de ser mejores, ellos ven cuestiones económicas”, comentó.

Priscila Padilla se califica como una persona optimista, carismática, de carácter fuerte, que le gusta escuchar música para relajarse y pasar la mayor parte del tiempo libre con su familia.

Tuvo que abandonar el cuarto semestre de la preparatoria 12 de la Universidad de Guadalajara, puesto que no encontró ningún respaldo como deportista de alto rendimiento. En febrero próximo retomara sus estudios, en una escuela privada.

Cuando recuerda el momento en que ganaron el torneo, dijo que le hace vivir sentimientos encontrados. “Se te viene a la cabeza todo, el esfuerzo, el sacrificio, y saber que eso valió la pena, no sabía si sonreír, llorar o correr, estaba emocionada, contenta, se me salieron las lágrimas de la emoción”, relata con una chispa en sus ojos. Al día siguiente cuando despertó, y abrió los ojos lo primero que pensó “soy campeona, amanecí bien y de buenas”.

Priscila Padilla, con 17 años de edad, -cumplirá la mayoría el próximo 11 de diciembre- aspira a tener una carrera profesional en el futbol, pero también le gustaría estudiar una carrera en fisioterapia o director técnico.

Proceso solicitó al área de Comunicación social de Las Chivas también entrevista con la defensa, Norma Palafox y la portera Blanca Félix, pero se informó que ambas se encuentran de vacaciones.

Tras ganar la liga femenil, Tania Morales y Blanca Félix fueron convocadas para el trabajo previo a los Juegos Centroamericanos de Colombia 2018. Mientras que Norma Palafox y Miriam García estarán en el Tri Sub-20 para los duelos de preparación al Premundial de Concacaf en Trinidad y Tobago.

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