Se estrenará “La prima”, con guion de Vicente Leñero

Vicente Leñero adaptó para la pantalla grande, con éxito sin precedentes en México, la novela El crimen del padre Amaro, de Eça de Queirós, y del mismo portugués realizó un guion basado en El primo Basilio. Concluida en 2015 por el cineasta Víctor Ugalde, la película será estrenada en enero. Los tiempos se ajustan, pues han transcurrido tres años desde la partida del narrador, dramaturgo, periodista y guionista mexicano –justo este 3 de diciembre–. Ugalde y el actor Jesús Ochoa, ambos yernos de Leñero, explican con detalle su participación.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Vicente Leñero escribió un guión basado en la novela El primo Basilio, del portugués Eça de Queirós, y su agente lo vendió a Producciones Circe en 2014. El autor especificó en el contrato que su yerno Víctor Ugalde debía filmarlo y sólo él podía cambiarle una coma o un punto. El cineasta lo rodó durante cinco semanas, en noviembre y diciembre del 2015, y se estrenará a finales de enero del 2018.

El largometraje, de una hora 38 minutos, se titula La prima (Proceso, 2040), donde actúa otro de los yernos del autor, Jesús Ochoa. El elenco lo completan Angélica Aragón, Julio Bracho, Alejandro Camacho, Natasha Esca, Ernesto Gómez Cruz, Leticia Huijara, Sergio Kleiner, Isabel Madow, José Carlos Rodríguez, María Rojo y Mark Tacher.

Este filme es el número diez que dirige Ugalde. No le fue fácil levantar el proyecto aunque el guión lo haya creado Leñero:

“Fue empezar como cualquier película del cine mexicano”.

Agrega en entrevista:

“Tuvimos que llenar todas las carpetas habidas y por haber, y sufrir igual que cualquier otro realizador.”

Recuerda que Producciones Circe fue la que metió a concurso por primera vez la carpeta de La prima al Estímulo Fiscal de la Ley del Impuesto Sobre la Renta 189, y la rechazaron:

“¡Porque estaba mal el guión!… Eso me impresionó. Ya estaba enfermo el también dramaturgo, narrador y periodista. Hablamos con los encargados. Les expresamos: ‘Oigan, ¿cómo se atreven a decir que está mal el guión?, si hace alrededor de 15 días en el Palacio de Bellas Artes le rindieron un homenaje al escritor de Cadena perpetua y Los albañiles, donde destacaron su labor como guionista de cine’. Nos dijeron: ‘Es que no les gustó a los jurados’. Les mencioné: ‘Los jurados no son vinculantes’. Entonces les pedí una carta donde especificaran que Vicente Leñero era pésimo guionista y ya nosotros veríamos qué hacíamos. Nos expresaron: ‘No, cómo crees…’

“Vimos que desgraciadamente los criterios burocráticos están utilizándolos por encima de las reglas y rechazan a muchos proyectos buenos nada más por la divina concepción. Afortunadamente tuvimos la sensibilidad de Jorge Sánchez, titular del Instituto Mexicano de Cinematografía, y de Marco Julio Linares. Les demostramos que la propuesta cumplía todas las reglas. Reconsideraron, y después lo volvimos a meter. La segunda vez fue un error de Inbursa, que no nos dio el 32-A a tiempo. Y hasta la tercera, en octubre 2015, nos avisaron que estaba aprobado el guión, y arrancamos a las cuatro semanas.”

Leñero, fundador de este semanario del cual fue subdirector, y quien este 3 de diciembre cumple tres años de fallecido, ya había adaptado del portugués De Queirós la novela El crimen del padre Amaro, cuya película llevó el mismo nombre dirigida por Carlos Carrera con más de cinco millones de espectadores (Proceso, 1338). La prima la ubicó en la época actual.

–¿Cómo describiría el guión de La prima? Nunca antes Leñero había realizado una comedia de situaciones. ¿Es una excepción o un experimento?

–Él odiaba el género de terror y la comedia no la intentaba. Lo que le gustaba era la denuncia social, la crónica cotidiana con un fondo. Al melodrama le entraba también sin mayor problema. De repente hizo este relato en tono de comedia sobre la situación de la mujer y analizó las relaciones de pareja en el siglo XXI de clase media.

En el libro un hombre llega a una ciudad, seduce a una mujer y después la abandona. Ella sufre las consecuencias de haber sido un personaje inmoral de acuerdo con la época y muere de tristeza y culpa. El guión, ubicado en Guanajuato, es sobre la vida de una mujer, insatisfecha sexualmente con su pareja, quien es seducida por un primo y además otro está enamorado de ella.

La mujer ahora

Contextualiza el director:

“Todavía vivimos en el pleistoceno. Contamos con el divorcio desde los años cincuenta, pero hace un año o menos, la mujer divorciada no podía volverse a casar, hasta los trece meses, por si estaba embarazada. Apenas eso lo acaban de quitar. Sobre los feminicidios, una de las líneas de investigación en Ciudad Juárez es que los hombres que no quieren pagar a un juez para divorciarse, matan a sus parejas. Guanajuato es el escenario ideal porque es conservador. México es un país de 120 millones, y lo que hemos ganado en las ciudades todavía no se refleja en las provincias, donde podemos ver mujeres completamente sometidas o con matrimonios arreglados”.

Ugalde recuerda que a mediados del 2016 le enviaron una carta al  secretario de Cultura Rafael Tovar (ya fallecido), y a Jorge Sánchez, donde se mencionaba que entre 2002 y 2015 las mujeres recibieron tan sólo el 6% de los recursos públicos entregados a través del Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (Fidecine). Y que del Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad (Foprocine) las mujeres sólo recibieron el 18.6% entre 1998 y 2016. Eso, a pesar de que de la totalidad de proyectos de solicitud durante esos años, el 45% fue presentado por mujeres.

La misiva estaba firmada por más de cien personas, como Elena Poniatowska, Guadalupe Loaeza, Elisa Miller, Carmen Boullosa, Bárbara Jacobs, Sabina Berman, Emiliano Monge, Vicente Rojo, Javier Sicilia y Alberto Ruy Sánchez.

Enseguida, subraya:

“Acaban de salir, en noviembre, los resultados del Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción y Distribución Cinematográfica Nacional (Eficine)… ¿Qué porcentaje salió de mujeres directoras? El 11%. Me pregunto si eso es equidad de género. Todavía falta mucho por hacer.”

–¿Qué implicó para usted filmar un guión de Vicente Leñero? Primero como cineasta y luego como familiar.

–Sé que me estoy jugando el cuero porque debe quedar bien la película. Vicente Leñero y yo teníamos treinta y cinco años de amistad y veinte de ser familiares, es decir, primero fuimos amigos y luego familiares. Entonces, cuando me dijo el productor Juan David Burns Urrusti del guión, sabía que había que filmarlo bien. La ventaja es que está narrado con puntos de vista y está trazado como se debe escribir un buen guión. Leñero resolvió estupendamente todas las subtramas. Igual ahí se analiza el mundo de los varones. Óscar Figueroa se basó con el guión para la edición, armó todas las subtramas.

“No es una narrativa de festival. Es una narrativa de un relato contado desde el punto de vista del guionista y con ritmo. Me han dicho: ‘Es que no tiene chistes’. Es que Leñero no escribía chistes. No es una comedia chistosa, es una comedia de personajes y algunos de ellos provocarán sonrisas por sus tonterías o por situaciones.”

Antes de filmar, Ugalde revisó cinco de las seis películas que se han adaptado de El primo Basilio:

“Me faltó ver una porque era de la época muda y no la pude conseguir, pero todas las habladas sí las vi para ver qué efectos dramáticos tenía la historia original y las adaptaciones. Por ejemplo, algo que estuvo muy bien en la propuesta de Leñero, fue el papel que hace María Rojo, la villana.”

Explica que no cuentan con el dinero para un lanzamiento grande de La prima:

“No poseemos quince millones de pesos. Saldremos a nivel regional con unas 150 copias, con las cuales nos gastamos tres millones de pesos. Está rudo. Aspiramos captar entre dos mil y tres mil espectadores por copia.

“Si el filme gusta la empezaremos a vender en plataformas. Ahora contamos con tres o cuatro propuestas. La ventaja es que cuando la mostramos nos dicen primero: ‘Trae buen reparto’. Estamos en negociaciones para llevarla a Brasil y a Portugal, por el autor, Eça de Queirós.”

–¿Vicente Leñero dejó más guiones escritos?

–Sí, hay muchos. No hay un escritor que no conserve guiones en los cajones. Ahorita viene dos películas: una de un chavo de Sonora de la novela Asesinato. Compró los derechos hace dos años. No es guión de Leñero. Y además, unos chavos de Jalisco están interesados en El evangelio de Lucas Gavilán, igual no es guión de Leñero. ¡Vienen sorpresas!

Rememora que existe un guión que no se ha filmado, Los capos del norte:

“No sé quien tenga los derechos, habría que checarlo. Le encargaron el guión y lo entregó. Sobre la vida de El Chapo. Antes era delicado ese tema, ahora ya no, y el director le sacó. Otro guión que hizo es sobre la masacre de Aguas Blancas.”

Ugalde en un texto suyo, “Vivir en el cine mexicano”, que mandó a esta revista, se lee:

“Nos quedamos esperando las memorias de su paso por el cine, al estilo de las anécdotas de Vivir del teatro. Queríamos conocer sus íntimos secretos en el mundo fílmico nacional. Saber qué pasó con los guiones que se filmaron y conocer las circunstancias de los que llegaron a la pantalla. Entender su participación en la Sociedad General de Escritores de México.”

Luego resalta.

“Su corazón y ambición expresiva estaba con la novela y el drama, lo demás era alimenticio, pero hasta en eso mostró su gran talento y sensibilidad. Fue excelente adaptador de Mariano Azuela, Luis Spota, José Emilio Pacheco, Naguib Mahfuz y de De Queirós. También excelente adaptador de sí mismo, mente crítica que nunca se ciñó al respeto estricto de la obra original, le buscaba lo cinematográfico y sobre todo se imponían los retos de sus pasiones por las estructuras.

“Para concluir podríamos afirmar que su paso por el cine fue fundamental.”

Este texto se publicó el 3 de diciembre de 2017 en la edición 2144 de la revista Proceso.

Acerca del autor

Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha.

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