Criminalización y cacería de migrantes en Chihuahua

CHIHUAHUA, Chih. (apro).- Además de los riesgos de ser reclutados de manera forzada por grupos delictivos y falta de protección, los migrantes centroamericanos y mexicanos que pasan por Chihuahua, son víctimas de discriminación y persecución de las autoridades municipales de la capital.

La semana pasada, en una redada contra migrantes liderada por el Instituto Nacional de Migración, los agentes municipales aprehendieron sin pruebas a migrantes hondureños.

El director de la organización Uno de siete Migrando, José Luis Manzo Ramírez, denunció que agentes del INM sacaron de un restaurante a dos migrantes que habían sido invitados a comer por otros ciudadanos de Chihuahua.

La organización no gubernamental presentó una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) e interpondrá otra ante la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), contra la alcaldesa de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, por discriminación.

De acuerdo con declaraciones a un medio de comunicación local, Campos Galván atribuye el incremento de la violencia a los migrantes que duran más de tres días en la ciudad.

“Mira lo voy a dejar muy claro. La dirección de Seguridad Pública Municipal, la presidencia municipal, el gobierno, el gobierno del estado y esperamos que también la federación, estamos velando por la seguridad pública de los chihuahuenses. Si tenemos personas que están traficando con drogas, si tenemos personas que están ejerciendo algún otro delito como prostitución o como el robo, por supuesto que los vamos a detener y más si son personas como estas, que son migrantes que pasan más de tres días en nuestra capital, y están generando estos daños”, declaró la alcaldesa la semana pasada, luego de la detención de migrantes hondureños.

Y siguió:

“Que quede muy claro: no vamos a permitir que nadie esté minando la seguridad de los chihuahuenses. Estamos ahorita en una etapa difícil. Estamos en una etapa donde tenemos que reforzar la seguridad pública y lo hacemos con convicción, y con toda la contundencia, por eso las acciones que ha emprendido el municipio con el patrullaje, con los corredores seguros con la compra de tecnología y no vamos a dejar que nadie le eche más limón a la herida”.

La alcaldesa panista dijo que los migrantes en el municipio siempre “ha existido y nunca se ha puesto orden. Queremos poner orden y queremos cuidar a los chihuahuenses. Entonces no busquemos problemas donde no existen. Estamos haciendo nuestro trabajo y Maru Campos y la administración pública, estaremos haciendo nuestro trabajo en seguridad pública y en cualquier otro rubro”.

Al cuestionarle sobre supuestos migrantes que han provocado problemas a la ciudadanía, sin presentar pruebas, respondió:

“Si los migrantes están haciendo daño a la ciudadanía, qué bueno que la dirección de Seguridad Pública Municipal haya actuado en tiempo y forma en acotar estos problemas”.

Dos de los migrantes que fueron detenidos la semana pasada y que son originarios de Honduras, explicaron a Uno de Siete Migrando (asociación que proporcionó audios de las entrevistas) que salieron de un comedor comunitario Cáritas, y caminaron hacia la parada de un camión. “Nos salieron tres patrullas. Nos preguntaron que si estábamos drogados, les dijimos qué consumimos. Insistieron que dónde estaba la droga”.

Luego de explicarles que se hospedaban en la Casa del Migrante, los agentes les exigieron entregarles la droga, pero ellos insistieron en que no tenían drogas. “Nos dijeron que si estábamos pidiendo dinero era un delito y que nos entregarían a migración”, dijo uno de ellos.

Otro migrante les dijo a los policías municipales que era de Honduras y le pidió que no lo deportaran. “Le dije al oficial que nos diera oportunidad, que queremos trabajar que no le hacemos daño a nadie, sólo íbamos caminando”.

Los agentes no los dejaron opinar más: “Uno me dijo: ‘cállate que te voy a dar una trompada y nos amenazaron con quitarnos la visa. Le dije que tengo mis derechos aquí, por el convenio con relaciones exteriores entre países. Me dio mi visa humanitaria, porque tuve que decirle así”.

Posteriormente los detuvieron y horas más tarde, los liberaron.

A otro de ellos, lo subieron en otra patrulla cuando buscaba la Casa del Migrante. “Me mandaron por las vías. Me llevó la patrulla, me dijeron que era una revisión de rutina, pero sólo me acerqué a preguntar por la Casa del Migrante. Me preguntaban que dónde tenía la droga. ‘¿Cómo cree? Si apenas tenemos para comer. Nosotros no consumimos esa sustancia, trabajamos para poder sostenernos y seguir nuestro camino más adelante”.

Uno de los hombres detenidos lamenta:

“La palabra de uno no vale para nada frente a ellos. La autoridad me agarró en Veracruz, llegando a la Casa del Migrante. Me quitaron la cartera, el dinero y todo”.

Manzo Ramírez mostró preocupación por las declaraciones de María Eugenia Campos, porque todos conocen que Chihuahua vive una situación de violencia desde hace años, pero no es motivada por los migrantes y la entidad, desde hace décadas, es un lugar de paso para ellos.

El activista criticó que más que redadas de las autoridades, es una cacería contra migrantes.

Los migrantes fueron retirados del punto en el que se reunían desde hace años, debajo de un puente ubicado a un lado de fábrica en la avenida Pacheco, al sur de la ciudad. A partir de ese día, comenzó la persecución contra migrantes.

Hace dos años, dos migrantes denunciaron ante la Fiscalía General del Estado, que fueron víctimas de trata de personas, cuando fueron bajados del tren por un grupo delictivo en la estación Julio Ornelas, ubicada el municipio de Guazapares de la Sierra Tarahumara.

Ellos permanecieron varios días en la ciudad de Chihuahua, abajo del puente de la avenida Pacheco, para subir al tren y llegar al estado de Sinaloa.

En su paso por la Tarahumara, fueron reclutados por la fuerza para llevarlos a sembrar y cosechar marihuana en condiciones de esclavitud. Luego de más de un mes, lograron escapar y pidieron apoyo de la Uno de siete migrando, para interponer la denuncia, que hasta ahora permanece archivada. Los dos lograron regresar a sus lugares de origen.

Esta mañana, al anunciar el festival La Bestia para migrantes, el secretario de Desarrollo Social estatal, Víctor Quintana Silveyra, aseguró que harán de Chihuahua un “santuario de migrantes” y rechazó la persecución contra migrantes.

Quintana dijo que quieren ser ejemplo de atención a migrantes expulsados por el gobierno de Donald Trump y por quienes llegan huyendo de la violencia o de la condición económica en Centro y Sudamérica, así como de otras entidades de México.

“Todos los migrantes tienen todos los derechos (…) tienen dignidad como personas y a eso debemos responder con nuestras acciones. No queremos ver un estado policía que persiga a los migrantes”.

tm

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