Exgobernador interino de Coahuila y prófugo de la DEA está hospitalizado en Saltillo

SALTILLO, Coahuila, (apro).- Jorge Juan Torres López, exgobernador interino de Coahuila y prófugo de la justicia de Estados Unidos, se encuentra hospitalizado en esta ciudad tras sufrir un infarto, informó a apro una fuente oficial.

“Torres López se encuentra hospitalizado en el área de cuidados intensivos”, confirmó un vocero del Hospital Christus Muguerza.

De 64 años, quien sustituyó a Humberto Moreira en la gubernatura de Coahuila, ingresó al hospital al filo de las 13:30 horas.

En el último año, el exmandatario estatal se encontraba oculto debido a que la Agencia Antinarcóticos estadunidense (DEA, por sus siglas en inglés) emitió una ficha acusándolo por el delito de conspiración para el lavado de dinero.

Según esa autoridad, Jorge Torres López y el extesorero, Javier Villarreal, fueron los responsables de movilizar millones de dólares robados del erario durante el gobierno de Humberto Moreira, para luego depositarlos en Bancos de Texas y de las Bermudas.

El nombre de Torres López también apareció durante el juicio de Luis Carlos Castillo Cervantes, El Rey de los Dragones, quien pagó 10% de “moche” por los contratos obtenidos durante la administración pasada.

Humberto Moreira recibió al menos tres sobornos de Castillo Cervantes, los cuales fueron entregados al entonces secretario de Desarrollo Social, Torres López.

Javier Villarreal fue testigo y cómplice de esas transacciones y fue quien abrió las cuentas bancarias en Texas para depositar el pago de millones de dólares en sobornos por los contratos de pavimentación que obtuvo Castillo Cervantes del gobierno de Coahuila.

En una ocasión, éste entregó a Torres López 80 millones de pesos -alrededor de cuatro millones de dólares al tipo de cambio de hoy-, aunque el peso valía casi el doble que ahora, según testimonios presentados en el juicio.

En él también se dijo lo siguiente:

“El señor Villarreal estuvo presente en dos de las entregas y conoce también una tercera”.

Además, “después de que el señor Castillo entregó la última cantidad de dinero, el señor Villarreal y el señor Torres llevaron bolsas de dinero a la residencia privada del señor Torres; llevaron las maletas a un dormitorio y el señor Torres abrió las bolsas y juntó pilas de efectivo a la bolsa hasta que contenía aproximadamente 40 millones de pesos mexicanos”.

Y: “Esa misma noche el señor Villarreal y el señor Torres entregaron el dinero en la residencia del señor Moreira en Saltillo”.

Prófugo de la DEA

Jorge Torres López pasó de ser exgobernador del PRI y miembro de una prestigiada familia empresarial de Saltillo a uno de los “fugitivos más buscados” por la DEA, debido a que fue uno de los peones de Humberto Moreira Valdez para depositar los fondos saqueados del erario de Coahuila en paraísos fiscales y bancos de Texas.

La ficha que emitió la DEA en el 2016 lo considera prófugo de la justicia por el delito de conspiración para el lavado de dinero.

La ficha señala que es hispano, nacido en 1954, con cabello negro, ojos cafés y que su última dirección conocida en Estados Unidos estaba en Montgomery, Texas.

Documentos liberados por la Corte del Distrito de Texas sobre los procesos judiciales contra Torres López y el exsecretario de Finanzas, Javier Villarreal Hernández, confirman que ambos fueron cómplices de Humberto Moreira en la transferencia de unos 35 millones de dólares a Bermudas y bancos de Texas.

Moreira Valdez actualmente es investigado por esos delitos. Javier Villarreal se declaró culpable del delito de lavado y recibirá sentencia en marzo de 2018. Sin embargo, ya está libre en San Antonio, pues presuntamente negoció con las autoridades para rendir testimonio con el fin de entregar al resto de los conspiradores.

Reunión en San Antonio

Las investigaciones de los fiscales de Estados Unidos arrojaron que Humberto Moreira viajó en febrero de 2009 a San Antonio con miembros de su gabinete y empresarios en vuelos privados.

El selecto grupo se reunió el 25 de febrero de ese año en el lujoso Club de Golf Sonterra, junto con cuatro cómplices: Javier Villarreal, Jorge Torres, – en ese momento, secretario de Desarrollo Social-, y los empresarios Rolando y Casimiro González Treviño, dueños de la cadena de Televisión RCG de Coahuila y estaciones de radio.

En ese encuentro, el entonces gobernador planeó el robo de fondos públicos del erario de Coahuila para depositarlos en cuentas particulares en las Bermudas.

Para abril de ese año, Torres López y Hernández comenzaron a abrir cuentas de inversión en dichas islas, a través del banco Butterfield and Son Limited, el cual opera en al menos cinco paraísos fiscales.

Las autoridades estiman que, a través de operaciones de divisas y transferencias bancarias, manejaron más de 35 millones de dólares con las cuales posteriormente adquirieron numerosas propiedades en San Antonio, Brownsville y South Padre Island, según la Oficina fiscal de Estados Unidos.

El exsecretario de Finanzas y Jorge Torres también realizaron transferencias a través del banco J.P. Morgan de la ciudad fronteriza de Brownsville, Texas.

“Torres y Villarreal abrieron esas cuentas después de una primera reunión con banqueros del J.P. Morgan Chase en México, donde discutieron la apertura de múltiples cuentas en las Bermudas”, precisa el documento de la Corte del Distrito Sur de Corpus Christi con el número de demanda civil 2:13-CV-294, del cual apro tiene una copia.

“Durante la reunión, Torres preguntó a los banqueros si era posible que las transferencias bancarias podrían ser borradas del sistema para que esas transferencias no aparecieran como enviadas desde México a las Bermudas a través de los Estados Unidos”, agrega el documento oficial.

“Torres también presentó a los banqueros diferentes versiones sobre el origen de los recursos y fondos que serían invertidos en las cuentas”, dice.

Moreira planeó que los fondos saqueados fueran movilizados por los empresarios dueños de medios de comunicación González Treviño y su secretario de Desarrollo Social, ya que Torres López forma parte de la familia López del Bosque, los principales accionistas del Grupo Industrial Saltillo (GIS).

Gracias a que utilizaba a ricos empresarios como sus prestanombres, el gobernador quería evitar dejar huella sobre su participación, pero cometió el error de transferir el dinero del erario de Coahuila a bancos de Texas a través de una empresa administrada por uno de sus familiares: Constructora Chavana, firma que ganó jugosos contratos de obra pública durante su administración.

Además, Moreira Valdez no contaba con que sus socios denunciarían a los fiscales estadunidenses su participación después de que fueron detenidos, ya que si testificaban contra el exgobernador les reducirán sus condenas.

El empresario Rolando González Treviño acordó la reducción de pena firmando un acuerdo con las autoridades de Estados Unidos, donde se detallan las reuniones que tuvo en San Antonio y sobre las transferencias que se realizaron a sus cuentas durante dicha administración.

Sin embargo, el testimonio que terminará por hundir al también expresidente del PRI será el que rinda su exsecretario de Finanzas, quien presuntamente negoció salir de la cárcel a cambio de testificar contra él.

Humberto Moreira Valdez próximamente será acusado por encabezar la conspiración para lavar dinero robado del erario de Coahuila, cuando terminen las indagaciones que actualmente realizan los fiscales de Texas.

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