“Manifesto”: 150 años de creación bajo la lupa

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Bajo el influjo de algunos de los manifiestos artísticos y sociales más representativos, el cineasta Julian Rosefeldt se dio a la tarea de realizar una sublime y exigente instalación construida por 13 partes.

Cada una de éstas se relaciona con uno o varios manifiestos.

El resultado es precisamente Manifesto, ensayo fílmico estelarizado por Kate Blanchet, quien interpreta con gran maestría a 13 personajes (monólogos) que abordan manifiestos de artistas como Tristam Tzara, Filipo Tommaso Marinneti, Wassily Kandisky, Vicente Huidobro, Manuel Maples Arce y Jim Jarmush, así como el célebre Manifiesto Comunista de Marx y Engels. Se trata de 50 textos.

En su concepción original, los 13 cortos se proyectaban en diversas pantallas. Comercialmente, estas películas se fusionaron en una sola con 95 minutos de duración. La cinta está compuesta de Prólogo, para luego seguir con Situacionismo, Futurismo, Arquitectura, Abstraccionismo-Vorticismo-Bue Rider-Expresionismo, Estridentismo-Creacionismo, Suprematismo-Constructivismo, Dadaismo, Espacialismo-Surrealismo, Pop art, Fluxus-Merz-Performance, Arte conceptual-Minimalismo, Cine (y un epílogo).

Si bien es un deleite ver a Blanchet convertirse en un vagabundo que expone el Situacionismo, en una titiritera que habla sobre el surrealismo, o en una conservadora madre de familia que nos expone los puntos más importantes de la cultura pop, la cinta resulta algo pesada por su narrativa poco convencional, además de que exige del espectador cierto conocimiento sobre las vanguardias artísticas para poderle seguir el paso del discurso del director.

El ejercicio de Rosefeldt resulta interesante ya que, al condensar todos estos discursos artísticos, se nos da una visión general e incluso crítica sobre la situación actual del arte; por ejemplo: ¿Aún son válidos estos argumentos? o ¿el rol que actualmente posee el arte, es el que debería?

De alguna manera la cinta de Rosefeldt se convierte también en un gran manifiesto, cuyo trasfondo crítico pone bajo la lupa más de 150 años de creación artística bajo estos parámetros.

En una época donde en internet corren noticias y memes a manera de burla, sobre un supuesto caso en el cual, en medio de una sala de exposiciones, la gente rodeaba la escoba del conserje porque pensaba que era una obra de arte, cabría preguntarse si llegamos a un punto en que la aparición de un nuevo manifiesto proponiendo una nueva dirección de manera concreta, es urgente.

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