Relación AMLO-Esteban Moctezuma, desde la polémica elección de Tabasco en 1994

VILLAHERMOSA, Tab. (apro).- La relación del precandidato presidencial de la coalición “Juntos haremos historia”, Andrés Manuel López Obrador, y su eventual secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, no es nueva.

Viene desde 1994, hace 23 años, cuando el entonces presidente Ernesto Zedillo encargó a su secretario de Gobernación resolver el conflicto poselectoral en Tabasco provocado por Roberto Madrazo y López Obrador en disputa de la gubernatura como abanderados del PRI y PRD, respectivamente.

Luego de los comicios del 20 noviembre de 1994, López Obrador denunció fraude del PRI, desconoció el triunfo de Madrazo y marchó en éxodo hacia la Ciudad de México para exigir la anulación de la elección.

En junio de 1995, López Obrador exhibió en la capital del país las llamadas “cajas de la infamia”, consistentes en el archivo original de la secretaría de Finanzas del Comité Directivo Estatal del PRI con todos los gastos de campaña de Roberto Madrazo, superiorioes a más de 73 millones de dólares, unos 240 millones de pesos al tipo de cambio de entonces.

Madrazo había reportado al Instituto Electoral de Tabasco un gasto de campaña de tres millones 718 mil pesos, menor al tope de 4 millones 900 mil pesos fijado por el organismo estatal.

El derroche descubierto al candidato priista representaba alrededor de 73% de lo que costó la campaña presidencial de Ernesto Zedillo y superior a los 50 millones de dólares erogados por Bill Clinton para reelegirse en la Presidencia de Estados Unidos.

Luego de exhibir las “cajas”, el 13 de junio de 1995 López Obrador presentó denuncia penal ante la PGR en contra de Roberto Madrazo y otros 12 políticos priistas y empresarios, como probables responsables de defraudación fiscal, asociación delictuosa, peculado, ocultamiento, alteración o destrucción de documentos para efectos fiscales, falsedad en declaración judicial, uso indebido de atribuciones y facultades y delitos electorales.

Menos de un mes después, el 3 de julio, Esteban Moctezuma cayó de la Secretaría de Gobernación, entre otras causas, por presunta incapacidad para manejar la crisis política tabasqueña y no lograr la salida de Roberto Madrazo de la gubernatura, como se había ofrecido al PRD. Lo sustituyó Emilio Chuayffet.

López Obrador relató a Proceso que en los 12 encuentros que sostuvo con Esteban Moctezuma, lo dejaron ver como un funcionario bien intencionado, pero inexperto políticamente, indeciso, carente de información política y sin respaldo presidencial.

“Fue perdiendo autoridad política y moral hasta rebelarse como un hombre sin palabra, que en política cuenta mucho. Echarse para atrás y no resolver el caso Tabasco influyó mucho en su salida de Gobernación”, explicó.

De sus encuentros con Moctezuma, recordó tres con mayor precisión. Dos en casa del entonces consejero ciudadano del IFE, Santiago Creel, y otro cuando se decidió que habría nuevas elecciones en Tabasco.

El primer encuentro se concertó cuando la campaña de Roberto Madrazo avasallaba a los opositores. Antes de las elecciones del 20 de noviembre (1994), Porfirio Muñoz Ledo buscó a Moctezuma y acordaron una cena en casa de Creel.

López Obrador y José Agustín Ortiz Pinchetti, consejero también del IFE, fueron los otros dos invitados. “Ahí me presentaron a Moctezuma”, contó el ahora precandidato presidencial de la coalición “Juntos haremos historia”.

Los comicios en Tabasco dominaron la charla. El futuro secretario de Gobernación tomaba los hilos de la política nacional y prometía que el gobierno federal y estatal jugarían limpio en Tabasco, aunque reconocía que era imposible revertir la iniquidad de la campaña.

Dos días después de los comicios, y mientras las autoridades electorales maniobraban para “cuadrar votos” y desechaban impugnaciones de la oposición, se acordó otra cena en casa de Creel.

Ante los mismos invitados de la primera vez, Moctezuma ofreció esta vez que, si el PRD probaba que había irregularidades en más de 20% de las casillas, se declararía inválida la elección.

En la segunda charla, Moctezuma se mostró “bien intencionado, respetuoso y tolerante”. El 27 de diciembre, el ya secretario de Gobernación llamó por teléfono a casa de López Obrador y le hizo la propuesta de revisar las actas y documentos electorales.

El excandidato perredista aceptó y se acordó –con anuencia del PRI nacional y de Madrazo– que los consejeros ciudadanos revisaran las actas y emitieran una opinión.

Para ello, cada partido designó un representante y Gobernación otro. El 30 de diciembre, Creel y Pinchetti informaron a Moctezuma, antes que a nadie, el resultado de su análisis: habían encontrado irregularidades en 78% de la documentación presentada. Moctezuma habló entonces con las partes involucradas y se acordó no revelar el contenido del informe.

Sin embargo, el PRI de Tabasco se adelantó y filtró a la prensa un dictamen tergiversado en el que supuestamente los consejeros ciudadanos no habían encontrado problemas en la documentación.

Este hecho probó a López Obrador que Moctezuma “quería hacer bien las cosas, pero actuaba con mucha candidez”. Debió calcular que si el informe resultaba favorable a la oposición, “de todas formas Madrazo no iba aceptar nada, como finalmente sucedió”.

En los primeros días de enero (de 1995), Moctezuma y Obrador se volvieron a reunir en la oficina de Gobernación. Porfirio Muñoz Ledo y Beatriz Paredes Rangel fueron testigos.

A raíz del reporte de Creel y Pinchetti, Moctezuma ofreció nuevas elecciones en Tabasco, avalado por la palabra presidencial. Con esta garantía, el PRD acudió a Los Pinos y ante el presidente Zedillo como testigo –el 17 de enero– firmó el Acuerdo Político Nacional con el PRI, PAN y PT.

Sin embargo, Roberto Madrazo se rebeló a Zedillo y el 19 de enero de 1995 entró por la fuerza a palacio de gobierno, el cual se encontraba sitiado por perredistas que impedían su ingreso.

Cinco meses después, el 13 de mayo, el presidente Ernesto Zedillo dobló las manos y, en visita no prevista, viajó de Campeche a Tabasco para anunciar que él y Madrazo gobernarían “juntos hasta el año 2000”.

En julio, dos meses después, Esteban Moctezuma renunció a la secretaría de Gobernación.

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