Los tres tristes tigres

CIUDAD DE MEXICO (apro).- Tres alianzas políticas son las más seguras y fuertes contendientes para la elección presidencial del 2018 y, aunque están encabezadas por PRI, PAN, PRD y Morena, la pepena por los votos que dan los partidos pequeños será fundamental ante el escenario de una contienda sumamente cerrada en la cual se prevé habrá un margen de 3% como máximo para el ganador.

La atmósfera político electoral que se prevé hasta ahora para el 2018 es que el PRI gobierno habrá de echar mano de todos los recursos habidos y por haber –legales e ilegales, regulares e irregulares, formales e informales, tradicionales y novedosos, etcétera– para mantenerse en el poder.

Los recursos millonarios de los programas sociales serán usados para apuntalar a José Antonio Meade como lo hicieron en la pasada elección en el Estado de México, donde aplicaron más de 74 mil millones de pesos en gasto social para impulsar la figura de Alfredo del Mazo.

En el caso del PRI, la alianza con el Panal y el PVEM, llamada “Meade Ciudadano por México”, es valiosa no sólo por el número de votos que puedan aportar ambos, que apenas sería un 3% en total, sino también por los recursos financieros que pueden aportar a Meade en su campaña, que se prevé será una de las más onerosas de las elecciones en el país.

Por el lado del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, que ya formalizaron la coalición “Por México al Frente” –ya no ciudadano como lo habían planteado inicialmente–, la suma de votos no les da para ganar la elección presidencial, pero sí para quedar como segunda fuerza política en el Congreso de la Unión.

Sin embargo, con el panista Ricardo Anaya como candidato presidencial y las escisiones tanto en el PAN como en el PRD por la repartición de las candidaturas de manera discrecional, se reducen las posibilidades de sacarle provecho al discurso de confrontación ante el populismo representado por Andrés Manuel López Obrador y la corrupción del PRI encarnada en José Antonio Meade.

Por su parte la alianza de Morena, PES y PT “Juntos haremos historia”, que en este momento está a la cabeza de las encuestas, es el principal adversario de las anteriores y como tal es la que recibe y recibirá todos los embates de la guerra sucia centrada en denostar a López Obrador.

En un principio se esperaba una competencia de tercios, pero la debilidad con la que arranca la coalición PAN-PRD-MC con el panista Ricardo Anaya, hace prever que la contienda podría cerrarse entre las alianzas que encabezan Andrés Manuel López Obrador y José Antonio Meade.

A pesar de esto, estas tres alianzas electorales son las que habrán de disputar el mayor número de votos de los 98 millones que integran el padrón electoral, aunque el promedio de participación es de poco más de 60%.

Y también se alimentarán de una jugosa cantidad de dinero para promocionar a los tres candidatos y sus partidos durante tres meses de campaña, en los cuales se enfrascarán en una guerra sucia que sólo confrontará, dividirá y hastiará a la población.

Por cierto… El nombre de las tres alianzas: Meade Ciudadano por México, Por México al Frente y Juntos haremos historia, nos hace recordar el trabalenguas de los “Tres tristes tigres que tragaban trigo, en tres tristes trastos, en tres tristes trastos, tres tristes tigres, tragaban trigo en un trigal”. Sólo que en este caso los tres tigres están alegres porque el trasto está lleno, no de trigo sino de 6 mil 788 millones 900 mil 16 pesos.

Acerca del autor

José Gil Olmos, reportero desde 1998. Colaboró en el periódico El Nacional y en el diario La Jornada. Desde el 2001 es reportero de la revista Proceso. Es autor de Los Brujos del Poder, La Santa Muerte la virgen de los olvidados, Los reporteros mexicanos en la guerra de Chiapas y Batallas de Michoacán.

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