“El gran showman”, la historia del pionero del espectáculo circense

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- Inspirada en la  leyenda  del empresario y artista circense Phineas Taylor Barnum  (5 de julio de 1810, Connecticut-7 de abril de 1891, Connecticut, Estados Unidos), la película musical El gran showman, dirigida por Michael Gracey y protagonizada por Hugh Jackman, tardó más de siete años en realizarse y ahora llega a México.

Twentieth Century Fox presenta en el país este 28 de diciembre dicho filme con guión de Jenny Bicks y Bill Condon. Los productores son Laurence Mark, Peter Chernin y Jenno Topping y los productores ejecutivos son Donald J. Lee Jr. y Tonia Davis.

A Jackman se le unen la actriz nominada en cuatro ocasiones al Premio de la Academia, Michelle Williams en el papel de Charity, la esposa de Barnum; Zac Efron como Phillip, socio de Barnum; Zendaya como la trapecista Anne Wheeler y Rebecca Ferguson como la superestrella sueca Jenny Lind.

La cinta cuenta la historia de Barnum con canciones pop pegajosas y bailes glam. Gracey entreteje canciones originales de los ganadores del Premio de la Academia Benj Pasek y Justin Paul (La la land). Así, sumerge a las audiencias a los orígenes del entretenimiento de masas y las mega celebridades de 1870. Es la época de oro de los Estados Unidos, después de la Guerra Civil.

Barnum vivió hace más de un siglo, pero para Gracey ese hombre “fue el progenitor de nuestros tiempos”. Ve a Barnum como un pionero de los visionarios y emprendedores de la actualidad, quienes han revolucionado la vida social, “el Steve Jobs o Jay-Z de nuestra época”.

La película es una ensoñación musical, una oda a los sueños y no una película biográfica. Pero en su esencia está la convicción de Barnum de que el trabajo fastidioso de la vida diaria es algo que puedes romper para convertirlo en un espacio maravilloso, en curiosidad y en satisfacciones por ser diferente con orgullo.

Gracey ha declarado: “Cuando el público llegó a experimentar el espectáculo de P.T. Barnum, fueron transportados completamente a algo fuera de lo ordinario, así que intentamos hacer lo mismo en este filme, de una manera contemporánea”.

La productora Jenno Topping destaca:

“Barnum fue el primero en llevar el entretenimiento a las masas de una manera genuinamente democrática. Esto, porque el teatro y muchas de las manifestaciones artísticas, conciertos y lo que tú digas, eran considerados sólo para las clases altas. Así que era un entretenimiento populista puro.”

Gracey dice:

“Una gran idea de la película es que tu riqueza verdadera es la gente con la que te rodeas y la gente que te quiere. Barnum reunió a gente que el mundo quizás, y de otra manera, hubiera ignorado. Y al poner a cada una de estas personas bajo la luz, creó una familia que siempre iba a estar ahí, el uno para el otro. A lo largo del transcurso del filme, Barnum casi pierde a su familia real y a su familia circense , pero después lo ves descubrir que la cosa más importante que puede hacer es recuperar las dos otra vez”.

Barnum se abrió paso por sí solo, de vivir en la pobreza hasta convertirse en promotor del circo, y fue una de las primeras personas en ser artífices de su éxito y fortuna. Si bien nació en el anonimato absoluto, todo el mundo terminó por reconocer su nombre. Cuando Barnum falleció en 1891, el Washington Post lo describió como “el estadunidense más conocido en la historia que jamás haya vivido”.

La aventura de crear esta cinta comenzó con un guión arrebatador de Jenny Bick, que ahondaba en la época del camino que tuvo que tomar Barnum para alcanzar la fama, desde su infancia de escasos recursos en Connecticut, a cortejar a su esposa mucho más adinerada, Charity, hasta la fundación de su American Museum y el impulso que le dio a una de las primeras superestrellas del mundo: el “Ruiseñor sueco” Jenny Lind.

El guión de Bick fue un comienzo inspirador. No obstante, para ir acorde a la adoración que Barnum sentía por lo audaz y lo majestuoso en todas las cosas, los realizadores decidieron ir en búsqueda de incluso más música y más espectáculo.

El gran showman es un filme de superación, pero lo llamativo son las canciones, el baile y la tecnología para los efectos especiales.

Acerca del autor

Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha.

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