Proceso

Trump responde a acusaciones de su exasesor Steve Bannon sobre el Rusiagate: “perdió la razón”

Donald Trump, presidente de EU. Foto: AP / Evan Vucci

WASHINGTON (apro).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respondió a las acusaciones que lanzó su exjefe de estrategias políticas, Steve Bannon, al tildarlo de loco, aun cuando fue su asesor y jefe de la campaña proselitista que lo llevó a ganar las elecciones presidenciales en noviembre de 2016.

“Steve Bannon no tiene nada qué ver conmigo o con mi presidencia. Cuando fue despedido no solamente perdió su empleo; él perdió la razón”, aseguró mediante una declaración por escrito que divulgó este miércoles la oficina de prensa de la Casa Blanca.

Bannon, -quien, hasta antes de salir de la Casa Blanca en agosto pasado, era considerado como uno de los asesores más poderosos y el de mayor influencia sobre Trump-, lanzó una serie de acusaciones sobre los hijos y el yerno del presidente que abren nuevas interrogantes sobre el caso conocido como Rusiagate.

De acuerdo con extractos del libro: “Fuego y Furia: Dentro de la Casa Blanca de Trump”, de Michael Wolff, dados a conocer por la revista New York, Steve Bannon critica agudamente a Donald Trump Jr., a Ivanka Trump y al esposo de ésta, Jared Kushner, por el papel que asumieron en el gobierno del nuevo mandatario.

El exjefe de estrategias políticas de Trump cuestiona la legalidad de una reunión hecha con emisarios rusos en la Torre Trump, en Nueva York, donde estuvo presente Trump Jr. y en la que la representación del gobierno de Vladimir Putin, presuntamente ofreció información que exponía flancos débiles de la excandidata presidencial demócrata, Hillary Clinton.

“Tres funcionarios de la campaña (entre ellos Trump Jr.) consideraron que era buena idea de reunirse sin abogados con los emisarios de un gobierno extranjero dentro de la Torre Trump en la sala de conferencias del piso 25. No había abogados. Aun cuando consideres que esta no era una traición, un acto antipatriota o una mierda; hubieses llamado al FBI inmediatamente”, dijo Bannon a Wolff, según los extractos del libro.

De la hija del presidente, el exjefe de la campaña presidencial del candidato republicano indicó que se considera una mujer con los requisitos necesarios para ser presidenta.

Bannon consideró que Ivanka y su marido, Jared Kushner, nunca debieron asumir la posición de asesores en la Casa Blanca.

Los desencuentros de Bannon con el yerno de Trump no son nada nuevos, sino que se conocían públicamente desde que inició la presidencia de Trump, el 20 de enero de 2017.

 

“Steve se representa a sí mismo”

La reacción de Trump por lo que su excolaborador dijo en el libro denota furia y molestia por los ataques a su familia.

“Steve está aprendiendo que ganar no es tan fácil como yo lo hago ver. Steve tiene muy poco que ver con nuestra victoria histórica… Steve no representa a mi base electoral, él se representa a sí mismo”, enfatizó el presidente de Estados Unidos.

Además, Trump no tuvo recato en sus desacreditaciones a su exasesor: “Steve pretende estar en guerra con la prensa a la que él llama el partido de oposición. Sin embargo, en su tiempo en la Casa Blanca se la pasó filtrando información a la prensa que lo hacía ver más importante de lo que en realidad era”.

El mandatario también desmintió -pese a muchas evidencias de lo contrario como centenares de fotografías-, que Steve Bannon sostenía con mucha frecuencia reuniones con él.

“Vende la idea que tenía influencia con el objeto de engañar a unos cuantos que no tienen acceso ni idea (de lo ocurrido en la Casa Blanca), para ayudarlos a escribir libros falsos”, remató Trump.

Las declaraciones de Bannon en el libro de Wolff aumentan las preguntas y dudas respecto al caso Rusiagate que investiga el Departamento de Justicia y dos comités legislativos.

La pesquisa se concentra en determinar si la campaña presidencial de Trump se coludió con el gobierno de Rusia, en un intento por socavar las elecciones presidenciales de noviembre de 2016 contra Hillary Clinton.