Proceso

“Lady Bird”: Adolescencia y libertad vs tradición

Lady Bird.

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Dirigida por Greta Gerwig, Lady Bird (EU-2017) es una conmovedora historia que gira en torno a la eterna lucha adolescente entre la individualidad contra la tradición y la familia, contada a través de la experiencia de una chica particular llamada Christine, quien exige le llamen “Lady Bird”.

“Lady Bird” (Saroise Ronan) tiene 17 años y estudia en una escuela católica de la capital de California, Sacramento. No soporta a su madre, por lo cual sueña con conseguir una beca para estudiar hasta la otra costa del país, en Nueva York, distante asimismo radicalmente de la idiosincrasia con la que ella creció.

La madre (Laurie Metcalf) es una fisioterapeuta que lucha por mantener a su familia a flote, no sólo a “Lady Bird” sino también a su hijo adoptivo, Miguel (Jordan Rodrigues) y a su marido (Tracy Letts), quien se ha quedado sin trabajo (todo parece indicar que, por su edad, será casi imposible que consiga otro). La presión de la madre se proyecta en la relación con su hija: la primera desea a toda costa darle lo mejor a su pequeña y que ella sea la mejor versión de sí misma.

A lo largo de casi hora y media, veremos el viaje de liberación de “Lady Bird”; un viaje de mucha diversión y risas, pero también lleno de sinsabores, llanto y decepciones amorosas encarnadas en la piel de dos sujetos: Danny (Lucas Hedges), un chico muy católico, y Kyle (Timothée Chalamet), un libertino que tiene su banda de rock.

Al mismo tiempo, veremos que la lucha materna por darle lo mejor a la hija significará ir en contra de sus propios deseos. Y al mismo tiempo veremos el dolor que implica la separación familiar, sobre todo cuando se trata de una personalidad como la de “Lady Bird”, plasmada en los primeros minutos de la cinta: Madre e hija van discutiendo en el carro, y de pronto ésta, cansada de la situación, abre la puerta del coche en movimiento y se avienta, escena a la vez cómica e impactante.

Y todo lo anterior a través de una excelente dirección, gran guion y estupendos actores.

Más allá de la temática adolescente, la película Lady Bird nos recuerda que la libertad no siempre es una barrera impuesta por los demás, sino que, en el fondo, la verdadera libertad comienza por nosotros.