Se eleva a 53 la cifra de muertos por caída de autobús en un acantilado en Perú

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Equipos de rescate de la Policía Nacional del Perú (PNP) encontraran los cuerpos de dos víctimas más tras el accidente que sufrió un autobús de pasajeros al norte de Lima el martes pasado, con lo que la cifra de víctimas se elevó este jueves a 53.

En declaraciones a la televisión local, el general Víctor Rucoba, jefe de la región policial de Lima, precisó que los cuerpos hallados hoy corresponden a una joven identificada como Indira Díaz, y a una mujer de edad avanzada, cuya identidad aún no se ha determinado.

“Están en un lugar de muy difícil acceso, es una pendiente de casi de 90 grados, son dos (cuerpos), pero uno de ellos casi había sido cubierto por la arena”, comentó.

Los restos de las víctimas fueron hallados en un recorrido de un helicóptero policial por el acantilado donde cayó el autobús. Las víctimas se encontraban en una zona rocosa y muy escarpada, hasta donde descendieron con cuerdas miembros del Escuadrón de Emergencia de la PNP para rescatarlas.

Durante la noche del miércoles, familiares de Indira Díaz alertaron a medios locales que ella abordó el vehículo y su cuerpo no había sido rescatado, por lo que pidieron que no se abandonaran las tareas de rescate.

El miércoles pasado se recuperaron 51 víctimas mortales de la caída del autobús a un abismo al borde del mar ubicado en la carretera de Pasamayo. El accidente también dejó seis sobrevivientes heridos.

Además las autoridades creen que en el autobús viajaban más personas de las 57 registradas oficialmente cuando partió de la ciudad norteña de Huaura, ya que estos vehículos de rutas cortas acostumbran subir pasajeros en el camino de manera informal.

Las labores de rescate continúan este jueves y en ellas participan efectivos de la Unidad de Salvataje PNP y buzos de la Marina de Guerra, que recorren el océano Pacífico en la zona cercana al accidente para verificar si hay algún cadáver en el agua.

El accidente ocurrió en la carretera Panamericana Norte, a unos 45 kilómetros de Lima, en una zona conocida como “La curva del diablo” del llamado “serpentín de Pasamayo”, que recorre a lo largo de 22 kilómetros un acantilado sobre el océano Pacífico.

Ese lugar ha sido escenario de incontables accidentes de tránsito durante décadas dado que es una carretera con mucha circulación de vehículos pesados, en un camino sinuoso, de curvas cerradas y cubierto de neblina por la cercanía al mar.

El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, dio instrucciones el miércoles pasado al Ministerio de Transportes para que inicie de inmediato un acuerdo con el concesionario NorVial para ampliar la mencionada autopista a tres carriles de cada lado a fin de eliminar el uso del “serpentín de Pasamayo”.

Este jueves el Ministerio de Transportes prohibió mediante una resolución oficial, el acceso y circulación de los autobuses de pasajeros, por el “serpentín”.

Con información EFE

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