Reforma migratoria integral sí, pero que incluya el muro: Trump

WASHINGTON (apro).– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo estar dispuesto a “pagar el costo político” para lograr una reforma a las leyes migratorias que regularice el estatus de los llamados soñadores (dreamers, en inglés) y del resto de inmigrantes indocumentados, siempre y cuando la legislación contenga los fondos para construir un muro en la frontera con México.

Durante una reunión con legisladores demócratas y republicanos en la Casa Blanca, Trump incluso dijo estar abierto a trabajar sobre una reforma migratoria integral, después de que se logre lo referente a los soñadores y la seguridad fronteriza con muro incluido.

“Resolvamos lo de DACA y luego inmediatamente podemos iniciar la fase dos, que podría ser una reforma migratoria amplia”, aseguró Trump en la reunión con los 25 legisladores bipartidarios.

La sesión en la Casa Blanca se realizó exclusivamente para abordar el asunto de la Acción Diferida para los llegados en la Infancia (DACA), medida ejecutiva implementada por el expresidente Barack Obama, que otorgó residencia y empleo temporal a unos 800 mil inmigrantes indocumentados.

El pasado 5 de septiembre, Trump anuncio el fin de DACA y dio al Congreso federal un plazo que vence el próximo 5 de marzo, para que definan un proyecto de ley que regularice la situación laboral y migratoria de los 800 mil soñadores, con la condición de que contenga el tema del muro en la frontera con México.

“Pido a todos en esta reunión que pongan a los intereses del país antes que a los de su partido, que se sienten a negociar para llegar a un compromiso para ver si podemos hacer algo. Creo realmente que tenemos oportunidad de lograrlo. Estamos hablando de unas 800 mil personas y muchas otras personas que se verán afectadas, incluidas personas que viven en nuestro país, desde el punto de vista de seguridad”, enfatizó el presidente.

Esta es la primera ocasión que Trump habla con mayor énfasis de resolver el tema de DACA y de sacar adelante una reforma migratoria integral.

“Yo asumiré el costo político”, respondió el presidente a una pregunta directa de uno de los senadores republicanos que ha sido líder en los asuntos de la reforma migratoria.

Una reforma migratoria integral en los Estados Unidos regularizaría el estatus de residencia y laboral de unos 11 millones de inmigrantes indocumentados, algo a lo que hasta este martes se oponía de manera rotunda el presidente de Estados Unidos porque lo considera como amnistía a personas que han violado las leyes de su país.

Pese a la disposición de Trump de abrirse a un proyecto de ley bipartidario para solucionar lo de DACA y eventualmente lo de una reforma migratoria integral, su posición no cambió respecto a su condición de construir un muro en la frontera con México.

“Para poder asegurar el proyecto de ley, necesitamos un muro”, subrayó Trump, quien hace unos días pidió al Capitolio mil 800 millones de dólares para edificar la barrera física en la frontera con México.

Los demócratas del Congreso se oponen a darle a Trump los fondos para la construcción del cerco fronterizo. Los demócratas consideran que eso no es más que un capricho electoral del presidente porque con ello no se detendrá el flujo de drogas ni de inmigración indocumentada.

“Siento que tener a los demócratas con nosotros es algo absolutamente vital porque tendría que ser un proyecto de ley bipartidario, tiene que ser una legislación de amor, verdaderamente de amor, pero también que nos permita asegurar nuestra frontera. Las drogas están inundando nuestro país en cifras récord, mucha gente que no podemos tener aquí está viniendo”, concluyó el presidente Trump.

Durante su campaña presidencial, Trump prometió a su base electoral la construcción de un muro en la frontera, pagado por México, deportar a todos los inmigrantes indocumentados, incluidos los soñadores y básicamente sellar la frontera sur con más personal de la Patrulla Fronteriza y con tecnología.

Los republicanos del Congreso le han pedido mesura al presidente porque consideran que el tema migratorio manejado con mano dura, puede ser contraproducente para el partido en las elecciones generales de medio periodo del próximo 6 de noviembre, en las que entre otros puestos de elección popular estará en juego el control representativo del Congreso federal.

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