Tseltales expulsan de la Selva Lacandona a 17 marinos que entraron en su territorio sin permiso

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- Indígenas tseltales de Amador Hernández, comunidad enclavada en la Selva Lacandona, denunciaron hoy que expulsaron de ese lugar a un grupo de 17 marinos que por la tarde incursionaron en ese poblado sin permiso de sus moradores.

Los indígenas llamaron esta noche a las oficinas de Servicios de Asesoría para la Paz (Serapaz), que dirige Miguel Álvarez Gándara, Premio Nacional de Derechos Humanos 2017, para reportar que, alrededor de las 14:00 horas, dos helicópteros de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) sobrevolaron la comunidad.

“Dijeron que eran elementos de la FAM, del Ejército Mexicano y la Marina”, afirmó Mario Ruiz, integrante de Serapaz que recibió la llamada.

En un intento de aterrizaje, una de las aeronaves destruyó una modesta vivienda y dañó otra. En un potrero en las afueras de la comunidad de 150 familias, una aeronave aterrizó y descendieron de ella al menos 17 elementos de la Marina.

Los pobladores llegaron para encararlos y preguntarles la razón de su presencia en ese lugar. Los marinos argumentaron que sobrevolaban la zona porque les reportaron que había caído una aeronave privada e iban en su búsqueda.

Por ello, cercaron a los marinos y los obligaron a retirarse del poblado. Una empresa constructora les facilitó un camión de volteo, a donde abordaron los marinos y fueron llevados hasta el Río San Quintín.

Los inconformes denunciaron ante Serapaz que los helicópteros de la FAM sobrevolaban de forma amenazante sobre las viviendas de la comunidad donde viven alrededor de mil personas.

Se trata de una localidad enclavada en la Selva Lacandona, en el municipio de Ocosingo, donde conviven miembros de la Asociación Rural de Interés Colectivo (ARIC), de la Coalición de Organizaciones Autónomas de Ocosingo (COAO) y bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

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