Previo a visita del Papa, el Vaticano interviene en movimiento de Perú cuyo líder fue vinculado a abusos

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A unos días de la visita del Papa Francisco a Perú, el Vaticano anunció que la congregación para las órdenes religiosas emitió un decreto en el que designó un comisionado para hacerse cargo del Sodalitium Christianae Vitae, un movimiento conservador con sede en Perú y cuyo fundador fue acusado de cometer abusos psicológicos y sexuales.

El movimiento tiene capítulos y alrededor de 20 mil miembros en toda Sudamérica y Estados Unidos. El anuncio del Vaticano se produjo semanas después de que los fiscales peruanos anunciaron que buscaban arrestar al fundador de Sodalitium, Luis Figari.

En 2010 un periodista y antiguo miembro de la sociedad comenzó a acusar públicamente a Figari de diversos abusos. Y si bien nunca fue acusado formalmente, muchas de las denuncias contra Figari fueron confirmadas por una investigación del Vaticano y se le ordenó poner fin a todo contacto con los miembros de la sociedad. Desde entonces viven en Roma.

En un comunicado, el Vaticano indicó que Francisco ha seguido el caso de Sodalitium desde hace años y que había pedido a la congregación para las órdenes religiosas que le prestara una atención especial.

Añadió que el Papa estaba “particularmente preocupado por la seriedad de la información sobre el régimen interno, la formación y la gestión financiera” de Sodalitium.

La Santa Sede dijo que la congregación había decidido sobre la “designación de un comisionado” para que se hiciera cargo del movimiento después de las recientes gestiones de los fiscales peruanos para detener a Figari y de un “análisis profundo de toda la documentación”.

Algunas de las víctimas de Sodalitium denunciaron al Vaticano por la forma en que manejó sus casos, al señalar el retraso de seis años para tomar acción alguna y luego permitir que Figari viviera jubilado en Roma, lo cual era todo menos satisfactorio.

Figari fundó el SVC en 1971 como una comunidad laica para reclutar “soldados para Dios”.

Fue una de las sociedades católicas surgidas como reacción conservadora al movimiento de izquierda de la Teología de la Liberación, que recorrió América Latina a partir de la década de 1960.

Según una investigación de 2017 encargada por la nueva dirección de la sociedad, Figari fue un intelectual carismático, pero también un “narcisista, paranoico, denigrante, grosero, vulgar, vengativo, manipulador, racista, sexista, elitista y obsesionado con las cuestiones sexuales y la orientación sexual de los miembros del SCV”.

Elaborado por dos estadunidenses y un experto irlandés en abusos, el informe reveló que Figari sodomizó a sus reclutas y los obligó a acariciarlo y a acariciarse entre sí.

Le gustaba verlos “experimentar dolor, incomodidad y temor”, y los humillaba frente a otros para mejorar su control sobre ellos, según dicho informe.

Con información de AP

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