La violencia, por factores geopolíticos: Renato Sales a Proceso

Para comprender la creciente inseguridad por la que atraviesa el país, el Comisionado Nacional de Seguridad, Renato Sales Heredia, recomienda atender los “factores geopolíticos” que generan la violencia asociada al crimen organizado. Uno de esos factores, apunta, es la elevada demanda de opiáceos y otras drogas ilícitas en Estados Unidos. Otro: la saturación de cocaína colombiana. Y en cuanto a lo interno, pese a negar que 2017 haya sido el año más violento, admite que debe capacitarse a los cuerpos policiacos de los tres niveles y otorgarles salarios dignos y otras prestaciones para evitar que los coopte la delincuencia.

WASHINGTON (Proceso).- La violencia que azota a México es consecuencia del consumo de drogas en Estados Unidos, de compromisos en el acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y las FARC y de la debilidad de las policías municipales mexicanas, asegura Renato Sales Heredia, titular de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS).

Renuente a aceptar que el año pasado la violencia alcanzó cifras récord, Sales Heredia sostiene: 2017 simplemente fue uno de los años en los que se cometieron “más homicidios dolosos vinculados con el crimen organizado”.

“¿Qué está pasando?, se pregunta el titular de la CNS, dependiente de la Secretaría de Gobernación. Y responde: “Creo que hay varios factores a considerar, internos y externos. Problemas geopolíticos vinculados con la delincuencia trasnacional, algunos estrictamente relacionados con Estados Unidos, como el de la creciente demanda de opiáceos”.

Entrevistado vía telefónica, el funcionario del gobierno de Enrique Peña Nieto considera necesario comparar los niveles de violencia de 2017 con los de 2011 y 2012 para entender las razones del problema.

Peña Nieto llegó a la Presidencia con la promesa de acabar con la violencia que socavó al país durante el sexenio de Felipe Calderón. Sin embargo, las estadísticas de la criminalidad de los últimos dos años, por ejemplo, exhiben a un gobierno federal incapaz de contener la inseguridad.

–¿Es un fracaso para el gobierno de Peña Nieto que 2017 haya sido uno de los periodos más violentos? –se le pregunta.

–Habría que ver precisamente qué tipo de violencia es la que está aconteciendo y qué se está haciendo. Se ha trabajado muchísimo y se ha avanzado mucho; no creo que se pueda hablar de triunfo o fracaso y de blancos o de negros. ¡No! Creo que hay que seguir trabajando, entender que no es un tema a corto plazo que se puede resolver en la inmediatez; tiene que ver con factores externos e internos que deben atenderse.

Fragmento de la entrevista especial publicada en Proceso 2150, ya en circulación

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