Muere Claribel Alegría, la poeta “del amor y del compromiso social”

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Considerada como una de las voces más destacadas de la poesía latinoamericana, miembro de la llamada Generación Comprometida (integrada entre otros por Roque Daltón), la poeta “del amor y del compromiso social”, Claribel Alegría, falleció hoy a las 8:30 de la mañana a los 93 años, en su casa de Managua, Nicaragua.

Residente desde los nueve meses de edad en República de El Salvador, debido a las amenazas y persecución que sufrió su familia por la dictadura de Anastasio Somoza, la escritora nacida en 1924 en la ciudad nicaragüense de Estelí, realizó sus estudios en Filosofía y Letras en la Universidad George Washington de Estados Unidos, país en el cual fue galardonada por el Premio Neustadt en 2006.

En 2017 recibió el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. En la página oficial de ese reconocimiento se recuerda que la poeta mantuvo una estrecha relación con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) que derrocó a Somoza.

En marzo de 1983, el semanario Proceso publicó una crónica del escritor argentino Julio Cortázar, en la cual relata cómo Claribel Alegría, su esposo el periodista estadunidense Dorwin J. Flakoll, y él, visitaron Bismuna, “ínfimo punto en el mapa”, donde se desarrollaba una encarnizada guerra entre sandinistas, contrarrevolucionarios y tropas estadunidenses.

“(…) partimos por fin a Bismuna, donde los guardafronteras sandinistas nos esperaban para asegurar nuestra protección y darnos las instrucciones necesarias en caso de algún ataque. Nos alojamos en las cabañas abandonadas de los miskitos -que viven ahora en uno de los nuevos asentamientos que a su vez les asegura protección contra las incursiones-, y nuestro campamento, donde los principales enemigos eran los insectos y el sol como de plomo fundido, se volvió escenario de esa vigilia de paz a tan poca distancia del lugar donde se cumplían las sospechosas maniobras”.

Cuando el dictador murió el 17 de septiembre de 1980 en Paraguay, en su Mercedes Benz blanco, por un bombazo del Ejército Revolucionario Popular (ERP) argentino, la escritora reconstruyó la historia, junto con su esposo, en el libro Anastasio Somoza: expediente cerrado, publicado por la editorial Era Salvadoreña.

Así lo consignó en su momento en las páginas de Proceso la periodista Lucía Luna, quien ofrece una detallada reseña del libro y destaca que la pareja escribió varias obras de manera conjunta: Nicaragua, La revolución sandinista, No me agarran viva, La mujer salvadoreña en lucha y Cenizas de Izalco (sobre la masacre de 1982 en El Salvador).

Autora del poemario Sobrevivo, que recibió el premio Casa de las Américas 1978, escribió también Luisa en el país de la realidad, La mujer del Río Sumpul, Umbrales en Clave, Pueblo de Dios y de Mandinga y Despierta mi bien, despierta.

Su primer libro, Anillo de silencio, publicado en 1948, fue compilado por el poeta español Juan Ramón Jiménez y su esposa Zenobia Camprubí. El prólogo es del escritor y promotor cultural mexicano José Vasconcelos quien, al conocerla a los seis años de edad durante un viaje a El Salvador, le sugirió cambiarse el nombre de Clara Isabel por Claribel.

El entierro de la poeta se realizará el sábado en el cementerio de Santo Domingo, en su país natal.

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