La Iglesia pide al INAH recursos para restaurar mil 603 templos catalogados y dañados por sismos

CIUDAD DE MÉXICO (apro).— Los sismos de septiembre pasado dañaron mil 850 templos católicos, de los cuales mil 603 están catalogados como “inmuebles históricos”, informó hoy la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

En rueda de prensa, el secretario general de la CEM, Alfonso Miranda Guardiola, dio a conocer esta cifra, y señaló que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) deberá aportar recursos para reconstruir o restaurar los templos catalogados como inmuebles históricos, ya que son bienes nacionales.

Agregó:

“Muchos de estos templos afectados fueron incluso clausurados por el propio INAH, no están abiertos al culto para evitar riesgos entre la feligresía”.

Por su lado, Rogelio Narváez Martínez, director de Cáritas Mexicana, institución eclesiástica que apoya a los damnificados, advirtió que los problemas causados por los sismos no se resolverán a corto plazo. Y calculó:

“Estos problemas se van a solucionar en un periodo que va de tres a seis años”.

Mientras que Yuliana Navarrete Merlos, investigadora del Observatorio Nacional de la CEM, advirtió que el número de templos afectados puede incrementarse, ya que “todavía seguimos recibiendo llamadas de algunas diócesis del país donde se están reportando otros templos dañados”.

Todos ellos indicaron que, hasta el momento, ni el episcopado ni el INAH han podido calcular cuánto dinero se necesita para reconstruir los templos dañados, solo señalaron que se necesitarán cuantiosos recursos, pues resultaron afectados no solo templos, sino también importantes catedrales, basílicas y santuarios.

Varios de estos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas, que a su vez albergan una gran cantidad de arte sacro.

Durante la conferencia de prensa, entregaron a los medios el “Informe de Templos Católicos dañados en septiembre de 2017”.

Ahí se contabilizó que resultaron dañadas 17 catedrales; cuatro basílicas; 44 santuarios; 76 conventos y exconventos; 226 capillas; 31 oficinas y casas parroquiales; 11 “espacios de formación”, en los que incluyen a algunos seminarios; mil 411 parroquias; y 30 inmuebles que están en proceso de identificación.

Asimismo, el informe detalla que estos mil 850 templos dañados se localizan en 26 diócesis –-las cuales representan el 27% de las 95 diócesis que hay en el país–. Y éstas son:

Las arquidiócesis de Puebla, Oaxaca, México, Tuxtla Gutiérrez y Xalapa. Y las diócesis de Cuernavaca, Huajuapan de León, Tlaxcala, Tabasco, Tenancingo, Tehuantepec, Chilpancingo-Chilapa, Tehuacán, Toluca, Valle de Chalco, Tlapa, San Cristóbal de las Casas, Texcoco, Ecatepec, Orizaba, Tapachula, Córdova, Tabasco, Veracruz, Nezahualcóyotl y Prelatura de Mixes.

El informe señala que hay una “responsabilidad compartida” entre la Iglesia y el gobierno para recuperar estos importantes espacios, por lo que también se requiere el apoyo de empresas, universidades y organizaciones sociales, tanto de México como del extranjero.

Concluye el informe: “Se ha logrado avanzar en el camino de la reconstrucción, que todavía tardará muchos años”.

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