Aplazan la investidura de Carles Puigdemont como presidente de Cataluña

MADRID (apro).- El aplazamiento del pleno del Parlament para investir a Carles Puigdemont como presidente de Cataluña, este martes, provocó disgusto entre las diferentes fuerzas del independentismo.

Los diputados de Junts per Catalunya (JxCat) y de la Candidatura d´Unitat Popular (CUP) mostraron su malestar con la decisión anunciada por el presidente de la Cámara, Roger Torrent, porque hasta la víspera tenían un acuerdo de ungir presidente a Puigdemont (quien sigue en Bruselas, Bélgica), desatendiendo las condiciones impuestas por el Tribunal Constitucional en la sesión que celebró el pasado sábado 27.

El Constitucional no impidió la sesión de este martes, pero condicionó que Puigdemont fuera investido sólo de forma presencial, y para ello debía someterse al juez del Tribunal Supremo (TC), Pablo Llarena –el mismo que dictó orden de aprehensión en su contra–, a fin de que le otorgara una autorización para presentarse al pleno del Parlament catalán.

De esta manera se cerró la posibilidad de que Puigdemont fuera investido de “forma telemática”, es decir, por medio de un enlace en streaming desde Bruselas, como se pretendía, por “sustitución de otro parlamentario” o por una “aparición sorpresa” en el Parlament.

Luego de muchas horas de deliberación, los miembros del TC dejaron como único camino que Puigdemont se entregue ante la Justicia y obtenga del juez instructor del Tribunal Supremo una autorización para presentarse en el Parlament catalán.

En una comparecencia matutina ante la prensa, Torrent, miembro de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), aplazó –“pero no queda desconvocado”, aunque sin fecha concreta– el pleno de investidura de Puigdemont, y ordenó a los servicios jurídicos de la Cámara catalana presentar “alegaciones” al Alto Tribunal para que permita la reelección “con garantías” del presidenciable del Junts per Catalunya.

Explicó que pese a aplazar el pleno, mantiene la candidatura de Puigdemont y no propondrá a ningún otro candidato en cuanto se vuelva a convocar.

“Ni (la vicepresidenta del gobierno) Soraya Sáenz de Santamaría ni el Tribunal Constitucional decidirán quién tiene que ser presidente de la Generalitat. Me he comprometido a garantizar la inmunidad de Puigdemont e iré hasta el final”, prometió.

Argumentó que el aplazamiento tiene como fin desenredar la “chapuza jurídica” que supone la resolución del TC. Y, de hecho, aplaza la sesión de investidura, hasta que el máximo tribunal resuelva los recursos presentados por el legislador catalán.

“Ni un ministro ni un tribunal a 600 kilómetros de distancia decidirán quién es el presidente del Govern”, dijo, y sentenció que “es a los diputados, escogidos democráticamente, a quienes les corresponde hacerlo”.

De igual manera, criticó el recurso presentado por el gobierno de Mariano Rajoy ante el TC, porque pretende “vulnerar los derechos de millones de catalanes”, cosa que no permitirán, como “no aceptaremos que se diga que los catalanes votaron mal”.

También prometió que garantizará la “inmunidad” de Puigdemont, que es el diputado que la mayoría quiere para presidente.

Sin embargo, desde Madrid el presidente Mariano Rajoy ha pedido a Torrent que proponga otro candidato, debido a que sobre Puigdemont pesa una orden de aprehensión por delitos graves como rebelión y sedición, entre otros.

Luego de la decisión de Torrent, los legisladores de JxCat exigieron a Torrent que se convoque al pleno como estaba previsto. “Ayer nos fuimos a dormir con un pacto con ERC y la CUP y no ha cambiado nada”, resaltó la portavoz Elsa Artadi.

El Ministerio del Interior del gobierno de Mariano Rajoy mantiene los dispositivos policiales en puntos de la frontera como La Jonquera o en las inmediaciones de la Ciutadela, donde se ubica el Parlament, revisando las cajuelas de los vehículos para impedir que el expresident Puigdemont llegue escondido.

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