Salvatore Longo, mafioso italiano fugitivo en México es extraditado a Italia

ROMA (apro).- Salvatore Longo, un fugitivo jefe de la Camorra napolitana afiliado al peligroso clan de Secondigliano y quien se ocultaba en México desde hace más de diez años, ha sido extraditado a Italia, según ha informado este miércoles la policía italiana.

“Longo ya está en Italia. Ha llegado este miércoles a las 2 de la tarde (horario local) al aeropuerto romano de Fiumicino, procedente de Madrid”, confirmó a apro Nicolino Pepe, el agente de la Dirección de Investigación Antimafia (DIA) de Italia que coordinó la operación que llevó a la captura del fugitivo.

De acuerdo con la reconstrucción hecha por las autoridades italianas, Longo había viajado a Estados Unidos y México en 2006, afincándose luego en Tijuana, donde vivía con un nombre falso y desempeñándose como gestor de un restaurante en la ciudad, desde donde fue expulsado por las autoridades mexicanas a mitades de enero.

“La policía española lo detuvo el 25 de enero en el aeropuerto de Madrid, al que había llegado haciendo escala, e inmediatamente fue arrestado, pues existía una orden de captura que habíamos emitido nosotros”, explicó Pepe, al precisar que la posterior entrega a Italia se produjo gracias a la llamada euroorden, que facilita los procedimientos de extradición entre países europeos.

“La localización fue posible gracias al trabajo de la DIA de Padova, del Servicio de Cooperación Internacional de la Policía (SCIP) y de la Dirección Central de la Policía Criminal (Criminalpol) de Italia. Y también ayudaron las autoridades mexicanas y las españolas, claro”, añadió Pepe que, sin embargo, dijo no saber por qué la extradición no se produjo directamente de México a Italia.

Longo, quien fue condenado el 30 de mayo de 2007 por el Tribunal de Verona (norte de Italia) a más de nueve años de prisión por delitos de usura y extorsión, es considerado un sujeto peligroso sobre todo por su afiliación, el clan de Secondigliano, una banda armada que protagonizó una cruenta guerra a comienzos de los años 2000 en los barrios napolitanos de Scampia y Secondigliano.

En particular, de acuerdo con los policías antimafia de Italia, Longo está ligado, por una relación de parentesco, a la familia Licciardi, que mantiene negocios ilícitos en Nápoles y Scampia.

Tanto así que el relato de aquellos crímenes incluso acabaron siendo materia del libro Gomorra del escritor y periodista italiano Roberto Saviano, quien posteriormente fue puesto bajo escolta por las amenazas de estos grupos ligados al narcotráfico internacional.

“Se trató de una importante detención para nosotros. Ahora irá directo a prisión”, declaró Longo. De hecho, a través de sus contactos, el criminal había logrado impulsar un fructífero negocio de extorsión en las regiones del norte de Italia.

Por su parte, el diario italiano Il Fatto Quotidiano publicó que Longo usaba en México el nombre falso de Francisco Javier Gonzales, a través del cual mantenía una vida en el anonimato junto con su mujer y sus dos hijas pequeñas.

Con esto como punto de partida, los investigadores también ponen atención sobre si la pizzería en que trabajaba en Tijuana era usada para lavar dinero.

Yarrington, en la recta final

La extradición exprés de Longo se produce en momentos en los que Italia ya lleva casi un año debatiendo sobre la entrega a Italia o Estados Unidos de Tomás Yarrington, el exgobernador de Taumalipas capturado en abril pasado poco después de una cena que éste había mantenido con otras dos personas en el centro de Florencia.

Yarrington, quien desde entonces se encuentra en la moderna cárcel florentina de Sollicciano, ya ha tenido el visto bueno del tribunal de Apelación de Florencia para ser enviado a uno de los dos países que lo reclaman, asunto sobre el que ahora se debe pronunciar la Corte de Casación de Italia, la máxima instancia judicial en Italia (excluyendo el Constitucional).

Dicho procedimiento se hizo necesario después de que los abogados que lo defienden presentaran una apelación en octubre ante dicho tribunal, alegando que la decisión tomada por los jueces florentinos no es legítima, como ha contado en los pasados meses Proceso.

Con ello, la primera audiencia sobre el caso ante la Casación se celebrará el próximo 13 de febrero.

“La apelación número 53443/2017 ha sido fijada (para su discusión) para el próximo 13.02.2018 ante la Sexta Sección Penal” de la Casación, informó a apro el secretario general adjunto del organismo, a través de una nota escrita.

Ante ello, para su defensa, en ocasión del procedimiento de apelación, Yarrington ha contratado a una nueva abogada.

Se trata de la prestigiosa Giulia Bongiorno, abogada muy conocida en Italia, en particular por su defensa del controvertido Giulio Andreotti, el siete veces jefe del Gobierno de Italia y titular de otras carteras, acusado también de relacionarse con la mafia siciliana.

Además de ella, seguirá en el equipo de defensores italianos del antiguo político priista también Luca Marafioti, un profesor universitario experto en Derecho Penal y quien ya coordinó su defensa ante el tribunal de Florencia.

La extradición de Yarringon también fue objeto de conversación durante la Comisión Binacional Italia-México que se llevó a cabo en el pasado mes de octubre en Roma y que presidieron el ministro de Exteriores de Italia, y Angelino Alfano y el canciller mexicano, Luis Videgaray.

“Se habló (del tema) en la subcomisión de Justicia”, afirmó Videgaray, aunque rechazando precisar si México ha hecho alguna nueva petición específica sobre este caso.

“Tenemos coordinación con el gobierno de Estados Unidos al respecto y estrecha comunicación con las autoridades italianas, que a final de cuenta son a quienes corresponde tomar una decisión”, insistió.

De hecho, de ser confirmada la sentencia del tribunal florentino por la Casación, todavía quedará un paso más para que Yarrington abandone las tierras italianas.

La última palabra la tiene el ministro de Justicia de Italia, Andrea Orlando, puesto que está previsto que el gobierno italiano sea quien decida si los ciudadanos mexicanos encarcelados en Italia pueden ser enviados a otros países.

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