Prieto Curiel: ¿Se puede medir el miedo al crimen?

CIUDAD DE MÉXICO, (apro).- Resultado de un trabajo con análisis estadístico, de acuerdo con el estudio del doctorante Rafael Prieto Curiel, sí se puede medir el miedo al crimen y el entorno en que vivimos es parte fundamental para ello.

Con base en diversas investigaciones y encuestas, Prieto Curiel (quien trabajó para la policía mexicana de 2009 a 2013 y estudia doctorado en Matemáticas Aplicadas y Seguridad y Crimen) y Steven Bishop del Departamento de Matemáticas en la University College de Londres, Inglaterra, pudieron comparar el miedo que se percibe en nuestra ciudad y establecer una relación de cuántos delitos se cometen con cuánto miedo se siente en la Ciudad de México.

Los resultados del becario del Conacyt apuntan a que el miedo no está relacionado con el crimen ni con la incidencia delictiva.

La investigación de Rafael Prieto, que desarrolló durante su doctorado en la University College of London, consta de un análisis estadístico del miedo al crimen para poder tener la información de qué es realmente lo que acontece.

“Hemos desarrollado un modelo para medir el miedo al crimen con herramientas muy importantes como la encuesta de victimización del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y otros datos estadísticos”, explicó en entrevista con la Agencia Informativa Conacyt.

“El miedo al crimen no necesariamente tiene que ver con que hayamos o no sido víctimas de un delito; tener miedo a que algo te vaya a pasar es un fenómeno que se vive a nivel mundial, sobre todo en las grandes ciudades”, se lee en la charla de Hugo Valencia Juliao, de la Agencia, con Prieto.

El especialista asegura que, si nos imaginamos un mapa de la Ciudad de México visto desde arriba y marcamos con un punto los delitos, se observa determinado patrón: hay cuatro o cinco puntos de la ciudad donde se concentra una gran cantidad de personas y, por ende, de crímenes, siendo así como validaron su modelo matemático de incidencia delictuosa, que arrojó que los ilícitos no suceden donde sea.

“La razón es que se juntan al mismo tiempo diversos factores, además de la falta de monitoreo y la presencia policial”, aclaró Prieto Curiel. Ello, dijo, demostró el modelo de que una persona víctima de un delito lo expresa en su entorno más cercano.

“El fenómeno es tal, que en un momento dado todos conocemos a alguien que conoce a otro que ha sido víctima reciente de un delito, así que escuchamos esto todos los días… Es decir, se requieren de pocas interacciones para crear una preocupación crónica con respecto al crimen en ciertos grupos poblacionales.

“Todo esto lo estamos intentando explicar a través de un modelo matemático. Lo que desarrollamos es para ver qué tanto tu entorno afecta al expresar el miedo a la delincuencia.”

Prieto Curiel destacó: “Lo relevante de esto es que lo observamos en ciudades y estados completos, por lo que es preocupante que las policías se están enfocando en disminuir el número de delitos, pero la percepción de miedo en la población va en aumento”, tal como ha sucedido en la Ciudad de México entre 2009 y 2012 a decir de la mencionada Encuesta del Inegi.

“En todas las ciudades se percibe algo de miedo, más en unas que otras, por supuesto”. En este tipo de casos, los investigadores utilizan modelos de opinión que se basan en las influencias que tienen las personas en su contexto, es decir, según se rodean de un tipo o grupo de personas.

“Ello se utiliza en las elecciones estadunidenses, por ejemplo, si tus colegas o compañeros de trabajo piensan votar por un candidato, es más factible que tú también votes por ese candidato… Con este nuevo modelo, hemos podido demostrar que solo pocas interacciones son suficientes entre determinadas personas para crear una preocupación crónica con respecto al crimen en ciertos grupos poblacionales. Todo esto lo estamos intentando explicar a través de un modelo matemático. Lo que desarrollamos es para ver qué tanto tu entorno afecta al expresar el miedo a la delincuencia”.

Acerca del autor

Licenciada en Ciencias de la Comunicación (2005) con Diplomado en Relaciones Públicas (2014), habla inglés y francés, amante del cine y los idiomas. Se inició como reportera de deportes en su natal Veracruz, y luego en publicaciones de la Editorial Vía Satélite de la Ciudad de México. Forma parte de la Sección de Cultura y Espectáculos de Proceso desde 2007.

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