Con aval de Trump, republicanos liberan documento clasificado que subestima el “Rusiagate”

WASHINGTON (apro) .– Con el aval del presidente Donald Trump, los legisladores republicanos que controlan el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes del Congreso federal, liberaron un documento “clasificado” que resta importancia a la investigación independiente del gobierno federal relacionada a la presunta colusión entre Rusia y el mandatario estadunidense para socavar los comicios de 2016.

El documento de tres páginas y media, redactado por los legisladores republicanos del Comité que preside Devin Nunes, representante por un distrito de California, define como tendencioso y en contra de la campaña del entonces candidato de su partido, Donald Trump, a un caso de investigación y espionaje de 2016 relacionado al “Rusiagate”.

“Este memorando provee a los miembros (del Congreso federal) de una actualización de hechos significativos relacionados a la investigación que lleva a cabo el Comité, sobre el Departamento de Justicia y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y el uso que dieron estos al Acta de Inteligencia y Vigilancia Extranjera (FISA, por sus siglas en inglés) durante el ciclo de las elecciones presidenciales de 2016”, se lee en la introducción del documento liberado.

“Nuestras conclusiones generan preocupación por la legitimidad y legalidad de cierta interacción entre el Departamento de Justicia y el FBI con FISA, y representa un quiebre preocupante en el proceso legal establecido para proteger a los ciudadanos estadunidenses de abusos relaciones con FISA” destaca el memorando.

La narrativa formulada por los republicanos se concentra en el espionaje que en el verano de 2016 llevó a cabo el Departamento de Justicia y el FBI, aprobado por el gobierno del entonces presidente Barack Obama, sobre el ciudadano estadunidense, empresario y banquero, Carter Page, quien fungía como asesor de la campaña presidencial de Trump.

La petición del FBI a una corte federal para espiar a Page se basó en la información que les proporcionó Christopher Steele, un exagente de los servicios de inteligencia británicos e informante del gobierno estadunidense, quien sostuvo que Page era agente de Rusia.

“El dosier recopilado con información de Steele, a nombre del Comité Nacional Demócrata y de la campaña presidencial de Hillary Clinton, formaron una parte esencial en la solicitud a la Corte federal para espiar a Page”, resalta el documento.

Los republicanos del Comité de Inteligencia establecen que todo el argumento de espionaje contra Page fue orquestado con fines electorales para que Clinton derrotara a Trump en las elecciones de noviembre de 2016.

En Washington, los analistas políticos señalan que precisamente porque los republicanos del Comité de Inteligencia establecen un patrón de presunta ilegalidad por parte del FBI para solicitar la autorización de espionaje y por tendencias a favor de Clinton, el presidente Trump dio luz verde a la liberación del expediente clasificado.

Con la acusación indirecta del Comité de Inteligencia al Departamento de Justicia y al FBI de abuso de autoridad y manipulación de leyes con fines electorales, Trump se favorece y al mismo tiempo se le resta credibilidad a la investigación que lleva a cabo el fiscal independiente Robert Mueller, para determinar si la campaña presidencial del actual mandatario se asoció con los rusos para socavar los comicios que perdió Clinton, la candidata de los demócratas.

“Es una desgracia lo que está ocurriendo en este país, es una desgracia cuando lees el contenido del memorando que se envió al Congreso, mucha gente debe sentirse avergonzada”, declaró Trump en la Oficina Oval de la Casa Blanca, durante una sesión de fotografías con nueve detractores norcoreanos.

Por encima de la oposición de los demócratas del Congreso, de algunos legisladores y líderes republicanos, y del director del FBI, Christopher Wray, al cual eligió Trump, la Casa Blanca y el Comité de Inteligencia liberaron el documento clasificado.

John McCain, senador federal republicano por el estado de Arizona y presidente del Comité de las Fuerzas Armadas, denunció a la liberación del documento como un acto partidista que favorece únicamente al presidente de Rusia, Vladimir Putin, en sus intereses por interferir en los asuntos de seguridad nacional de Estados Unidos.

“Los últimos ataques al Departamento de Justicia y al FBI no favorecen a los intereses de los estadunidenses, ni a los del presidente ni de ningún partido; solo a los Putin. El pueblo estadunidense merece conocer todos los detalles con respecto a la investigación que se lleva a cabo sobre los intentos de Rusia por socavar nuestra democracia, por lo que debe seguir sin impedimento la investigación del fiscal Mueller”, sentenció McCain por medio de una declaración por escrito.

El documento desclasificado desacredita a Steele, de quien afirma recibía un pago de 160 mil dólares por parte del Comité Nacional del Partido Demócrata y de la campaña de Clinton.

Lo contradictorio en las conclusiones de los republicanos del Comité de Inteligencia, es que, en 2017, Rod Rosentein, subprocurador General de Justicia, elegido por Trump, y quien fuera el que designara a Mueller para la investigación del caso “Rusiagate”, autorizó la renovación de espionaje en contra de Page.

Al respecto, dice el documento desclasificado: “Las solicitudes de utilizar FISA se sustentaron únicamente en las aseveraciones de Steele, sin tomar en cuenta sus antecedentes de mentiras ni sus acciones financieras e ideológicas en contra de Trump”.

El presidente de Estados Unidos sobre el cual pesan las dos investigaciones del Congreso y la de Mueller para el asunto “Rusiagate”, rechaza en todo momento que su campaña presidencial se haya coludido con los rusos.

Restándole credibilidad a la pesquisa de Mueller, la Casa Blanca de Trump podría, con el uso del memorando desclasificado, menoscabar la importancia de las conclusiones del Departamento de Justicia sobre la injerencia extranjera en las pasadas elecciones presidenciales.

En Washington se habla de que, con la liberación del memorando, Trump tiene el camino libre para solventar las diferencias que tiene con Mueller despidiéndolo del puesto. Se rumora que también podrían tener contados los días el director del FBI y Rosentein.

“El memorando levanta serias preocupaciones sobre la integridad de las decisiones que se toman a los niveles más altos del Departamento de Justicia y el FBI, para usar las herramientas muy intrusivas del gobierno en contra de los ciudadanos estadunidenses”, subrayó la Casa Blanca por medio de un comunicado de prensa tras la liberación del documento.

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