Videocámaras de patrulla en que subieron a Marco Antonio tenían dos meses y medio descompuestas: PGJ

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Las videocámaras instaladas en la patrulla de la policía capitalina en la que fue detenido el estudiante Marco Antonio Sánchez Flores el pasado 23 de enero llevaban dos meses y medio descompuestas, confirmó la Procuraduría General de Justicia capitalina (PGJ-CDMX).

En un comunicado, explicó que peritos especializados de la dependencia comprobaron que las videocámaras instaladas en la patrulla relacionada con los hechos, se encontraban averiadas desde el 8 de noviembre de 2017.

La causa, añadió, fue un “corto circuito en el mecanismo del sistema eléctrico”, tal como en su momento lo informó la Secretaría de Seguridad Pública local (SSP-CDMX).

La Procuraduría aseguró que, según los registros de la policía capitalina, “en esa fecha se tiene el último video captado por el sistema de la patrulla en cuestión”.

De haber funcionado las cámaras, las autoridades podrían tener alguna prueba de la actuación de los uniformados durante la detención del estudiante de la Preparatoria número 8 de la UNAM y saber si cumplieron con los protocolos de seguridad y, por lo tanto, si respetaron los derechos humanos del adolescente.

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