El cáncer, devastación asociada al estilo de vida

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx)..- El cáncer en sus diferentes formas, considerado como la principal causa de muerte a nivel mundial, ha sido devastador para los mexicanos a todas las edades y tanto en hombres como mujeres.

Sin embargo, la aparición de este padecimiento crónico-degenerativo mucho tiene que ver con el estilo de vida en un país caracterizado por altos niveles de obesidad y de rechazo generalizado a la actividad física.

Así lo dejan ver las cifras arrojadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en las estadísticas a propósito del Día Mundial contra el Cáncer, conmemorado cada cuatro de febrero:

Durante el periodo de 2011 a 2016, los cinco principales tipos de cáncer que sobresalen como causa de mortalidad en la población de 30 a 59 años en el país son: los tumores malignos de los órganos digestivos, el cáncer de órganos genitales femeninos, el tumor maligno de mama, el de órganos hematopoyéticos y los tumores malignos de los órganos respiratorios e intratorácicos.

De acuerdo con el Inegi, es en este grupo de edad cuando comienzan a hacerse presentes aquellos tumores relacionados a factores de riesgo asociados a estilos de vida no saludables.

Es decir, por medio de estudios epidemiológicos, se demuestra que las personas que desarrollan la enfermedad tienen ciertas conductas o una mayor exposición a sustancias identificadas como cancerígenas.

Por ejemplo, la evidencia médica reporta que el hábito de fumar no solo se relaciona a tumores malignos en los órganos del aparato respiratorio (primordialmente cáncer de pulmón), sino que incluso tiene efecto en el desarrollo de cáncer de vejiga, riñón, páncreas, estómago, colon, recto y cuello uterino.

Mientras que la obesidad genera cambios hormonales que inciden en el crecimiento celular desordenado y se le relaciona al cáncer de mama, endometrio, páncreas, riñón, colon y vesícula. En tanto el consumo de alcohol se ha asociado al cáncer oral, de esófago, mama, hígado y de colon y recto.

En México tres de cada 10 muertes por cáncer en la población de 30 a 59 años, se deben a cáncer en órganos digestivos.

El cáncer de órganos genitales femeninos (categoría que incluye al de tipo cérvico uterino y al de ovario) se ubica como la segunda causa de muerte por neoplasias malignas; sin embargo, al considerar su proporción únicamente entre las mujeres, se constituye como su principal causa de muerte por tumores malignos de tal forma que en 2016 tres de cada 10 fallecimientos femeninos por cáncer se deben a este padecimiento.

Por su parte, el cáncer de mama destaca como la tercera causa de muerte por tumores malignos; en las mujeres se observa el mayor impacto en comparación con los varones, debido a que dos de cada 10 fallecimientos femeninos por cáncer se deben a esta enfermedad; los datos de mortalidad entre los varones son marginales.

El cáncer de órganos hematopoyéticos se ubica como una de las principales causas de mortalidad observada por tumores malignos, no obstante, se ubica en cuarto lugar en este grupo de población de 30 a 59 años. Como quinta causa, aparece un tipo de neoplasia maligna nueva respecto a los análisis precedentes: los tumores malignos de los órganos respiratorios e intratorácicos; en estos se incluye el cáncer de pulmón.

Los tumores malignos de los órganos respiratorios e intratorácicos son responsables de cinco fallecimientos por cada cien mil varones en este rango de edad durante el periodo de 2011 a 2016, representando de esta forma, la segunda causa de muerte por cáncer para esta población específica.

De los 30 a los 59 años es un lapso clave para la aparición del cáncer, pues también es resultado del estilo de vida ya formado en los años precedentes.

Panorama en adultos mayores

La situación es distinta en la población que tiene más de 60 años pues factores como cambios fisiológicos, una protección inmune disminuida, un mayor tiempo de exposición a agentes cancerígenos o factores de riesgo, desajustes hormonales, dietéticos y metabólicos y la interacción de comorbilidades, aumenta el riesgo de padecer cáncer.

Asimismo, debido a la presencia de comorbilidades, en su mayoría crónico-degenerativas como la diabetes, hipertensión o problemas en los riñones y su sintomatología, la detección tiende a ser tardía.

Considerando lo anterior, se observa que en México de 2011 a 2016, el porcentaje más alto de muertes observadas por cáncer, se debe a los tumores malignos de los órganos digestivos; a diferencia de los adultos de 30 a 59 años, en los de 60 años y más años, son las mujeres quienes presentan los porcentajes más altos de fallecimientos por dicha causa, en comparación con los varones
Para los hombres, la segunda causa de muertes observadas se debe al cáncer de órganos genitales masculinos.

El cáncer de próstata forma parte de este grupo y es precisamente una de las neoplasias malignas más comunes en los varones de edad avanzada, inclusive es raramente diagnosticada en hombres con menos de 40 años.

Tomando como referencia el año 2016, la tercera causa de muertes observadas por tumores malignos corresponde a los tumores malignos de los órganos respiratorios e intratorácicos; sin embargo, el porcentaje de fallecimientos va a la baja año con año en el periodo 2011-2016.

Por otra parte, si bien en el total de este segmento de población de mujeres el cáncer de órganos genitales femeninos se ubica en la cuarta causa de muerte por tumores malignos, se destaca que se ha mantenido relativamente estable en el periodo analizado, comportamiento totalmente distinto al que presenta el cáncer de mama (quinta causa de mortalidad por tumores malignos), del que se observa una tendencia al alza.

Cáncer infantil con mayores esperanzas de vida

En los primeros años de vida de los mexicanos (de 0 a 17 años), también el cáncer se hace presente, sin embargo, los casos son de ocurrencia repentina, sin síntomas evidentes y tienen un índice elevado de curación, ya que el tratamiento del cáncer infantil ha mejorado en su efectividad, principalmente para las leucemias, que son la principal causa de cáncer en la infancia a nivel mundial.

Con información proveniente de estadísticas vitales, hay evidencia de que en México durante el periodo de 2011 a 2016, aproximadamente 50% de las muertes observadas por tumores malignos en la población de 0 a 17 años se deben a cáncer de órganos hematopoyéticos (conformado entre otros por la leucemia).

El cáncer de encéfalo y otras partes del sistema nervioso central ocupa el segundo lugar entre las cinco principales causas de mortalidad por neoplasias malignas en la población analizada, en el periodo de interés.

En la infancia son más comunes los tumores cerebrales que no se extienden fuera del cerebro, ni a la médula espinal, y que se generan principalmente en las células cerebrales denominadas astrocitos; en las y los adolescentes junto con los tumores cerebrales se observan más casos de ependimomas, tumores malignos que se desarrollan en las membranas que recubren los ventrículos cerebrales.

El tercer lugar lo ocupan los tumores malignos de huesos y cartílagos articulares, seguidos de los del tejido linfático, mientras que los tumores malignos de tejidos mesoteliales y de los tejidos blandos, están en el quinto lugar entre las principales causas de mortalidad por tumores malignos en la población de 0 a 17 años.

El caso del cáncer de mama

Un caso de relevancia epidemiológica es el cáncer de mama, que al igual que otros tipos de cáncer, empieza con el crecimiento anormal o descontrolado de células, en este caso, de las localizadas en las mamas, principalmente en los conductos que llevan la leche hacia el pezón (cáncer de mama ductal), o en las glándulas que producen la leche (cáncer de mama lobulillares).

Por dicho motivo, es más frecuente su presencia en las mujeres, aunque existen tumores malignos de mama menos comunes, de manera que los hombres también tienen riesgo de desarrollarlo.

En México las tasas de mortalidad observadas por tumor maligno de mama han tenido una tendencia al alza en el periodo de 2011 a 2016. En dicho año se ubica la tasa más alta para ellas, con 16 defunciones por cada 100 mil mujeres de 20 años y más. Las tasas de mortalidad por esta enfermedad entre los varones son muy bajas.

De acuerdo con el Inegi, si bien no hay causas directas, existen factores de riesgo que incrementan su probabilidad de aparición; entre ellos destacan: la edad (a mayor edad, mayor riesgo), la predisposición genética (presencia de los genes BRCA1 y BRCA2), la obesidad, fumar, la ingesta de alcohol, usar terapia de reemplazo hormonal (para el tratamiento de la menopausia), no tener hijos o tener el primero después de los 35 años de edad, no dar leche materna y llevar una vida sedentaria.

Los números a nivel mundial

A nivel mundial, el cáncer de mama es el más común entre las mujeres y representa 16% de los tumores malignos diagnosticados. Otro dato relevante es que 69% del total de muertes por esta enfermedad se presentan en países en desarrollo donde la mayoría de los casos se diagnostican en fases avanzadas, dificultando su tratamiento exitoso.

El cáncer es la principal causa de muerte a nivel mundial; en 2015 se calcula que provocó 8.8 millones de defunciones, y se identifican cinco tipos de cáncer responsables del mayor número de fallecimientos: cáncer pulmonar (1.69 millones de muertes), cáncer hepático (788 mil defunciones), cáncer colorrectal (774 mil muertes), cáncer gástrico (754 mil defunciones) y de mama (571 mil muertes).

Acerca del autor

Comunicólogo hecho por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM; reportero labrado en Proceso.

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