Banxico busca paliar espiral inflacionaria con alza en tasa de interés; queda en 7.50%

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En busca de paliar la espiral inflacionaria, el Banco de México (Banxico) decidió incrementar la Tasa de Interés Interbancaria de referencia en 25 puntos base, para colocarse en 7.50%.

De acuerdo con el banco central, la decisión se basa en el discurso restrictivo de la Reserva Federal (Fed) estadunidense para el presente año, además de la posición cíclica en la que se encuentra la economía mexicana.

Asimismo, considera los altos niveles que presenta la inflación, ya que se podría dificultar la asimilación de los choques que la han afectado, “por lo que es importante que la postura monetaria evite que dichos choques den lugar a efectos de segundo orden sobre el proceso de formación de precios de la economía”, admitió el Banxico en su Anuncio de Política Monetaria.

El Banco de México prevé que la inflación general continúe disminuyendo a lo largo del año hacia el objetivo de 3% y alcanzándolo en el primer trimestre de 2019.

El retraso en esta trayectoria está asociado, justificó, a los efectos aritméticos que tendrán los incrementos de los precios de algunos energéticos y frutas y verduras que afectaron en los últimos meses la medición de la inflación no subyacente.

La inflación general anual presentó un repunte a finales de 2017, alcanzando un nivel de 6.77% al cierre del año.

Lo anterior como consecuencia de varios choques “no previstos”, como los aumentos en los precios de algunos energéticos, principalmente gas LP y de ciertas frutas y verduras; una depreciación adicional de la moneda nacional y un aumento en su volatilidad, ante la incertidumbre asociada al proceso de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del norte (TLCAN).

También por los efectos del aumento al salario mínimo, que entró en vigor en diciembre en lugar de enero. No obstante, en enero oficialmente la inflación general anual disminuyó a 5.55%.

Entre los riesgos que pueden obstaculizar que la inflación alcance la meta del 3%, está el hecho de que se registre una depreciación de la moneda nacional en respuesta, entre otros factores, a una evolución desfavorable del proceso de negociación del TLCAN.

Otro riesgo es que exista una reacción adversa de los mercados a las acciones de política monetaria en Estados Unidos, a condiciones más restrictivas en los mercados financieros internacionales o a volatilidad asociada al proceso electoral de 2018.

Entre otros riesgos, destacan episodios adicionales de choques en los precios de los bienes agropecuarios o que se presenten presiones al alza en los precios de algunos energéticos, ya sea por incrementos en sus referencias internacionales o por ausencia de condiciones de competencia en algunos mercados.

Hacia adelante, se prevé que la economía siga enfrentando un panorama complejo, por lo que el Banxico consideró prudente llevar a cabo una política monetaria prudente y firme.

También hizo un llamado a impulsar la puesta en marcha eficiente de las reformas estructurales, la adopción de medidas que propicien una mayor productividad, y que las autoridades correspondientes perseveren en una consolidación sostenible de las finanzas públicas.

Acerca del autor

Comunicólogo hecho por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM; reportero labrado en Proceso.

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