A 15 años de Zona Maco

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Se esté a favor o en contra del estilo empresarial de Zélika García, es indudable que su proyecto ferial ha sido un factor esencial tanto en la construcción de la escena comercial del arte contemporáneo en México, como en la popularización de su consumo como evento social.

Sobresaliente por su capacidad de solucionar problemas y reinventar el evento, Zélika García, después de explorar en Monterrey un proyecto ferial durante 2002 y 2003 denominado Muestra, inició en 2004 Zona Maco en la Ciudad de México con un concepto de tendencias estéticas, firmas y galerías similar al del mainstream ferial.

Apoyada desde un principio no sólo por las principales galerías mexicanas de presencia ferial –OMR, Kurimanzutto– sino, también, por protagonistas de la escena comercial global tan relevantes como Samuel Keller –en ese entonces director de la importante feria Art Basel– (Proceso  1438 y 1545),  Zélika García ha logrado mantener la feria y su prestigio a pesar de la ruptura en 2009 de la sociedad con Enrique Rubio, la demanda por el nombre comercial y la exigencia de cambiarlo –Maco, Femaco, Zona Maco, Zsona Maco–, la dificultad de adecuar la selección galerística al conservadurismo del mercado mexicano, y el riesgo de rentar stands a galerías menores.

Espectacular en algunas ediciones y desilusionante en otras, la ahora denominada Z.ONAMACO cumple 15 años siendo a la vez detonante y testigo de un interesante reacomodo en la escena comercial del arte contemporáneo en México. Impulsado por galeristas jóvenes que no se limitan a la seguridad legitimatoria –y posiblemente comercial– que ofrece la potente feria, el reordenamiento tiene su centro de acción en una feria paralela que, con el nombre de Material Art fair, iniciaron en 2014 los dueños de la desaparecida galería Yautepec, Daniela Elbahara y Brett Schultz. Clientes de Z.ONAMACO durante varios años, los promotores le apostaron a una feria de bajo costo que diera cabida y visibilidad tanto a galerías emergentes como a espacios de artistas.

Atento desde un principio a la importancia de generar experiencias de consumo relajadas y afectivas, el norteamericano Brett Schultz desarrolló una feria de contenidos disparejos, atrevidos y muchas veces carentes de calidad que, desde su edición 2016, ha sorprendido por la presencia de galerías mexicanas de importante actividad ferial internacional que también asistían a Z.ONAMACO: José García, Labor y, este año, Arredondo/Arozarena que, dedicada a la promoción de artistas jóvenes que se caracterizan por la sobriedad y originalidad de sus propuestas conceptuales, es una importante ausencia en la feria de Zélika García.

Con un gran dinamismo que permitirá pulsar el estado y diversidad de los mercados establecidos y emergentes, los eventos feriales de la Ciudad de México se presentarán desde el 7 al 11 de febrero: el miércoles 7 se abre al público Z.ONAMACO  en Centro Citibanamex, el jueves 8 inicia Material Art en el recién restaurado Frontón México y, aun cuando no es una feria, la sexta edición del Salón Acme enriquece la oferta de arte emergente a partir del día 8 en General Primm 30.

Este texto se publicó el 4 de febrero de 2018 en la edición 2153 de la revista Proceso.

Comentarios