Los grandes del rock: ¿Juntos por última vez?

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Desde hace meses vienen promocionando el espectáculo “Juntos por última vez” al concierto de Los grandes del viejo rock en el Auditorio Nacional, con Enrique Guzmán, Angélica María, César Costa y Alberto Vázquez, cuyo show de anoche comprobó que, al menos los fans de su generación, no los quieren dejar ir.

Un lleno total de 10 mil personas, en su mayoría de la vieja guardia, se dieron cita para aclamar a “La Caravana del Rock and Roll”, aunque también llegaron jovenazos que acudieron a escucharlos como oportunidad única.

Estos carismáticos “rucanroleros” toman con filosofía positiva y sentido del humor los achaques de la edad, especialmente Enrique, quien entre bromas dijo:

“¿A quién se le ocurrió eso de que ‘Juntos por última vez’? ¡Ni madres, ya vimos que Alberto [Vázquez] sí puede!”.

Así también exclamó La novia de México Angélica María:

“¡Yo seguiré mientras me aplaudan!”

Y el chaparrito César Costa manifestó con estilo:

“¡Es un infinito agradecimiento que luego de 60 años nos siguen armando tremenda fiesta…!”

Del mismo modo, a Alberto Vázquez se le vio complacido; sin embargo, con su vozarrón varonil reconoció ante sus seguidores que la altura de la Ciudad de México ya le afecta para poder cantar. El vocalista de “16 toneladas” se encargó de abrir el telón a eso de las 19:10 horas, colocando en sus fosas nasales los tubos para aspirar del tanque de oxígeno.

“Antes venía con cigarro” –comentó sonriente el sonorense–, quien sorprendió porque aún conserva su voz grave y desató el griterío de las mujeres cuando interpretó “El velador” y “Desencadena mi corazón”. Lució con elegante traje negro y zapatos de charol oscuros, acompañándose de una orquesta “big band” entonando los refritos “Fue en un café” y “Tú significas todo para mí”.

Con “16 toneladas” [que grabó originalmente en buen inglés]demostró su energía gutural y después de casi una hora se retiró extendiendo “Al modo mío” y el hit “El pecador”.

Posteriormente le tocó el turno a César Costa, quien al poner en alto que sería una noche de añoranzas, ofreció “La historia de Tommy” y “Besos por teléfono”.

Es mi corazón, que siempre anda en busca de tu amor…

Inicialmente salió vestido formalmente; pero sin más decidió ponerse su típico suéter adolescente para compartir un extenso popurrí integrado por: “Tus ojos”, “Agujetas de color de rosa”, “Las cerezas”, “Loco amor”, culminando culminó en inglés con “My Way” (“A Mi Manera”), emulando a su ídolo de siempre el canadiense Paul Anka.

Con las emociones encendidas llegó Angélica María, quien también estuvo cerca de una hora dando un recorrido por sus éxitos, destacando “Paso a pasito”, “Dile adiós”, “Eddy, Eddy” y “A dónde va nuestro amor”, arrancando aplausos a morir.

Para cerrar estafeta emergió el locuaz Enrique Guzmán, que con su desparpajo cautivó rápidamente a sus seguidoras de toda la vida, quienes aplaudían y reían a granel con su ídolo.

“Mi corazón canta”, “Tu cabeza en mi hombro” y “Gotas de lluvia”, mojaron de suspiros y recuerdos de los reunidos quienes cantaron cada una de las rolas, sobresaliendo el héroe de “Pensaba en ti”.

Tú fuiste para mí una vez amor y ahora no llegas ni al dolor…

Tras casi cuatro horas prácticamente imparables, Guzmán compartió “Popotitos”, “La Plaga”, “Uno de tantos”, “Payasito” y cuando se aceraban las 23:00 horas llegó la romántica “Lo sé”.

A manera de despedida, volvió a salir La novia de México; la pareja se estrechó las manos para rememorar que fueron novios. Una ovación colectiva recorrió el recinto que vibraba de nostalgia y emotividad.

Los grandes del rock dorado nacional volverán a ocupar el Auditorio Nacional el 17 de febrero y el 3 de marzo, donde estarán finalmente juntos… ¿por última vez?

La presente crónica fue solicitada a César Muñoz Valdez para nuestros lectores

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