Las “memorias prohibidas” de Ignacio Ramírez

MÉXICO, D F, 22 de abril (apro)- El Nigromante, el indígena orgulloso, el liberal indómito, está de vuelta, porque luego de cien años de haber sido resguardados por su familia, varios documentos e imágenes inéditas fueron dados a conocer por el investigador Emilio Arellano, tras un lustro de trabajo
Los mexicanos teníamos, gracias a un ucraniano, Boris Rosen (1917-2005), el panorama completo de los grandes escritores liberales del siglo XIX, debido a la recopilación de sus Obras Completas
Y Rosen hurgó en todos los archivos, bibliotecas y hemerotecas para entregarnos las de Ignacio Ramírez en nueve tomos, de Francisco Zarco en 20, de Guillermo Prieto en 33 y de Manuel Payno en 17
Ahora el círculo se completa con el volumen de Arellano titulado Ignacio Ramírez El Nigromante Memorias prohibidas, que los editores de Planeta promueven con esta frase en portada:
         "Resguardados por 100 años, la familia decide exponer documentos e imágenes inéditas del constitucionalista y liberal del siglo XIX"
         Y en contraportada:
         "Un libro que cambiará la visión del siglo XIX mexicano"
         Pero, ¿en qué consisten estas "memorias" y por qué se les designa como "prohibidas"?
         Para responder a la primera interrogante, leamos en el mismo texto de la cuarta de forros:
         "Muy pocos saben que Ignacio Ramírez, El Nigromante, dejó a sus descendientes una versión oral de su propia vida y, con ella, de nuestro convulso siglo XIX Ahora, tras cinco años de trabajo, Emilio Arellano los expone a la luz pública, no sin antes ordenarlos y dotarlos de perspectiva histórica"
En efecto, Julieta Gil Elourduy menciona en la introducción del volumen de 205 páginas, que contiene 63 imágenes (fotos, grabados, busto y mascarilla, dibujos, reproducciones de libros, documentos, manuscritos, dedicatorias, litografías), que en los últimos años los descendientes del liberal donaron a la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia "un importante  acervo documental y fotográfico, denominado Fondo Ignacio Ramírez, que contiene gran cantidad de documentos que tratan numerosos temas y ciencias: economía, educación, filosofía, historia, gobierno, política, lingüística (español, maya, náhuatl), literatura y sociedad"
Además, contiene "la correspondencia, los diarios, dibujos, fotografías, libros y reconocimientos intelectuales que reflejan la mente maravillosa de un mexicano ejemplar" 
Y como epílogo para destacar la trascendencia del trabajo de Arellano, Gil Elourduy escribe:
"México se encamina a los festejos de su bicentenario como nación libre Si intelectualmente hubo alguien que independizó la mente del pueblo mexicano, ése fue Ignacio Ramírez Como padre de la educación laica y gratuita y de los derechos fundamentales del ciudadano, es importante que la nación lo recuerde y valore como el artífice de la emancipación intelectual"
Con su libro, Emilio Arellano, licenciado en derecho por las universidades La Salle y la UNAM –autor de los ensayos El Derecho migratorio y la doble nacionalidad, Comentarios a las reformas de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Breves notas de los liberales mexicanos- pretende, según el Prólogo (donde aparece la respuesta a la segunda interrogante), "lograr que la nueva generación de mexicanos conozca la vida, obra y trayectoria del prócer a partir de la versión directa y fidedigna de sus descendientes, que trata sobre hechos y circunstancias personales, censurados por la historia oficial"
Continúa:
"El testimonio que Ignacio Ramírez trasmitió a sus hijos es de un extraordinario valor histórico y cultural; más tarde, su familia directa puso ese testimonio por escrito En ese texto se narran anécdotas y relatos diversos que a la muerte de Ignacio Ramírez cobraron gran importancia, y que han sido complementados con comentarios del autor de este libro para introducirnos en una cápsula del tiempo
"Muchos de los pasajes contenidos en el presente libro contradicen la cómoda versión institucional y demuestran fehacientemente que El Nigromante fue un hombre de principios íntegros, con un nivel intelectual pocas veces alcanzado en este país Fue un apóstol de la Reforma y de la Constitución de 1857, un caudillo que encabezó un movimiento social, político e intelectual que, según su propia voz, es herencia y patrimonio del pueblo mexicano
"() decidió elegir el camino más terrible que cualquier persona puede seguir Ya desde muy joven fue un luchador implacable contra la explotación de los más necesitados, que enarboló conceptos como la libertad de credos, las garantías individuales, la igualdad de oportunidades, la emancipación de México de herencias europeas nefastas –como la española–, la eliminación de la mentalidad mediocre con la que clérigos y cardenales, desde el bautizo, condenaban al pueblo mexicano a una existencia sumida en la pobreza para sostener un sistema que beneficiaba a unos cuantos que, sin mérito alguno, detentaban la riqueza nacional y dirigían el destino y la vida del pueblo ()
"El Nigromante logró, en parte, uno de sus proyectos más preciados: la estandarización a nivel nacional de la educación oficial, plasmada en la Constitución de 1857, bajo el precepto de la educación laica y gratuita para todos los jóvenes mexicanos Así mismo, diseñó los primeros planes de estudio oficiales que pretendían materializar su propio pensamiento liberal Decía que la pobreza personal y nacional sería eliminada por la educación y la conciencia crítica del pueblo, al evitar que la sumisión que genera la ignorancia fuera lucro de vivales que explotan la necesidad y las carencias, generando desolación y miseria Para suprimir la interdicción de millones de personas que viven precariamente en este país, la educación laica y gratuita es la solución más racional, con mayor futuro y permanencia, mucho más fructífera que una revolución social, que sólo genera muerte y destrucción, o que las soluciones efímeras y de corto plazo"
En ese tenor marcha la introducción de Julieta Gil Elourduy ("Ignacio Ramírez, un liberal puro"), al situar en la época el papel de nuestro país:
"Con la revolución de la Reforma, México se adelantó a su tiempo La Constitución federal del 5 de febrero de 1857 y las leyes de Reforma de 1861, elevadas a rango constitucional en 1872, crearon un Estado moderno y laico al separar jurídicamente la Iglesia y el Estado Ninguna otra nación llevó a cabo un hecho político tan trascendente en el siglo XIX Francia logró la separación de la Iglesia y el Estado hasta el siglo XX, en 1904, gracias a la ley impulsada por el político radical Georges Clemenceau, gran admirador del presidente Juárez y de Ignacio Ramírez"
Arellano distribuyó en 10 capítulos su investigación: Familia y origen, El inicio del camino, El manifiesto indígena, La Constitución de 1857, Puntos constitucionales, El imperio de la opereta (1862-1867), Las leyes de Reforma, El atentado, La separación y El deceso
Además, incluyó cronología (1805-2007), bibliografía, índice analítico y fichas de imágenes, y una "importante nota aclaratoria" sobre su fecha de defunción, pues "en más de 60 libros y trabajos biográficos de autores serios se afirma que Ignacio Ramírez murió el 15 de julio de 1879", cuando en realidad su deceso ocurrió el 15 de junio de 1879, "en su domicilio ubicado en la calle de Santa Isabel 9", de "un edema cerebral, enfisema pulmonar y mal de Afisson", estando presentes "Ignacio Manuel Altamirano, su hermano Juan Ramírez Calzada y Sinforosa Calzada, su madre", como lo demuestra el acta oficial del Registro Civil de la Ciudad de México
El trabajo de Emilio Arellano, quien además acaba de pintar el retrato de Ignacio Ramírez, nos invita a una lectura amena y apasionada, con el regalo de este autógrafo a la agencia Apro:
"Con respeto, de parte de la familia del Nigromante"

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