Imágenes de escritura

IMAGENES DE ESCRITURA
Raquel Tibol
Antes de ver museografiado el material que compone la exposición Travesía de la escritura escribí para el catálogo, con el título de “Travesía asistemática sin jeroglífico de regreso”, el texto siguiente:
“Después de una laberíntica travesía histórica la escritura —hoy fonética— se encuentra ahora en el Museo Carrillo Gil con el cuerpo del cual se desprendió: la imagen plástica
Hablemos mientras miramos para rescatar a los aedos que no fueron convocados A ellos, los enfocan en nuestros días las cámaras de televisión al momento de inventar mensajes al portador para un público multitudinario que tiene ojos y oídos pero no tiene voz
La palabra es el habla de la idea y al que no puede hablar se le olvidan las palabras y se le escurren las ideas Al fin comprendemos por qué la primera escritura fue hecha con nudos: a las ideas hay que amarrarlas, hay que asirlas fuertemente para que los aeas dialoguen con el murmullo inteligible de la multitud Y el nudo debe tener color para que las ideas sean comprendidas en su generalidad Pocos se acuerdan que el verde significaba fecundidad: para todos el negro sigue diciendo muerte, el rojo peligro y el blanco paz; pero el amarillo significaba fortuna y los nazis lo degradaron a humillación ¿Deberemos rescatar la dignidad significa del color o enaltecer las acciones del hombre para que el signo se limpie de perversiones sociales?
Hoy le decimos “límpiate la lengua” a quien la carga de blasfemias: pero los poetas perdedores en los concursos de poesía convocados por Calígula debían borrar con la lengua los textos sin premio escritos en el papiro La saliva le alcanza quizás a un individuo para tragarse un fracaso: ¿pero cuánta saliva haría falta para borrar las imágenes inútiles que pesan sobre nosotros como un castigo, nublan nuestra percepción y aplastan el espacio necesario para la fantasía?
Lo reunido en una sala de este museo no pasó por concurso y nadie deberá limpiar con la lengua su fracaso Desde el momento que la acumulación no fue sistemática porque el plan era impreciso, los contrapuntos del azar se apoderan de la escena y la convierten en una torre de Babel repleta de lenguajes visibles e inconexos Pero la comunicación se teje por caminos imprevistos y quizá algunas de las propuestas echadas hoy al dominio público sirvan para estructurar nuevas escrituras capaces de expresar la interrelación de nuevos contenidos Valga entonces este puerto en San Angel, pequeño territorio, como un gabinete en la larga travesía de la transfiguración de la idea en signo comunicable”
Ya ubicado el material es mayor su atractivo y se pueden constatar los pros y contras de la falta de sistematización Cada uno de los invitados se disparó por donde sus intereses lo conducían, desde la casa Olivetti que presenta su Sistema Electrónico de Escritura TS-502, la más sofisticada máquina para mecanografiar, hasta los diez libros terminados digitalmente y a golpes de hacha de zapador, por Marcos Kurtycs en colaboración con Ana María García Kobeh; desde las caligrafías con textos eróticos de ese renovado del dibujo que es Miguel Ventura, hasta los torpes graffittis de Fernando del Moral: desde volúmenes que están ahí como pudieron estar en cualquier exposición convencional del libro, hasta los 37 bocetos de Vicente Rojo para los Discos visuales de Octavio Paz, reveladores de un complicado proceso de composición de la palabra en un substrato dinámico
Entendiendo que el reto era pasar de alguna manera por lo escrito, algunos artistas presentan piezas novedosas, ingeniosas, bien pensadas y bien realizadas: de Ismael Vargas hay tres cuadros de fuerte textura — Palabras petrificadas, se titulan— logradas con páginas de revistas que han sido recortadas para presentarlas como estratificaciones De su última exposición en la galería José María Velasco, Nahum B Zenil rescata Un clavito por aquí, un clavito por allá, exvoto tragicómico autobiográfico, con dejes de barroco popular asimilado sin empacho Después de su relevante participación en la muestra de homenaje a Emiliano Zapata Carlos Aguirre entrega otras diez piezas óptico-argumentales resultantes de su larga y seria meditación crítica sobre la Revolución Mexicana y sus deformaciones contrarias a los intereses de los trabajadores, sobre todo de los campesinos Con 24 fotografías Rogelio Cuéllar rescata la presencia chispeante de la palabra en el entorno urbano Otro tanto hace Lázaro Blanco con tres placas de excelente calidad A partir de grafismos y emblemas en muros, Enrique Bostelman logra un códice fotográfico a color de factura excepcional: Muera Somoza se titula
Héctor García logra con nueve fotografías valorar en amplio espectro histórico las inscripciones en piedras y otras superficies Secuencias fotográficas argumentales, con expresiones de ternura, ironía o lirismo fueron acumuladas por Paulina Lavista con su reconocida finura, tanto con modelos posados como sorprendidos La solución somos todos para uno y uno para todos (1976), secuencia dibujística de Francisco Icaza, hace burla de demagogias tercermundistas y formulismos verbalistas En Sobre el libro tibetano de los muertos Raúl Herrera lleva a un terreno monumental (siete metros de largo) su acusado refinamiento para el collage y la caligrafía libre De San Luis Potosí llegó el joven pintor Francisco López para presentar tres Homenajes al texto con énfasis dramático evocador del interiorismo
Cerca de Pierre Alechinsky, presente con una litografía facilitada por Alberto Gironella, se encuentra uno de sus voluntarios discípulos mexicanos: Manuel Marín, quien con cinco serigrafías de la serie Ditirambo sigue avanzando por un sendero peligrosamente culterano El Códice Aztlán, libro de la peregrinación, de Brian Niseen, con sus 14 pliegos pintados por ambos lados con juguetones aztequismos, pareciera rendir tributo a quienes ofrendaron tanto objeto hermoso en el área del Templo Mayor En papeles plegados o arrugados Myra Landau acumula signos indescifrables pero ópticamente del todo convincentes En el extremo contrario en tanto propuesta, es decir, accesible, lógico, lúdico, expansivamente plástico, es el alfabeto en 23 marcos de acetato que presenta Helen Escobedo; los jardines de niños tendrían que adoptarlo de inmediato Carmen Parra demuestra que tiene suficientes ocurrencias sígnicas y plásticas para jugar al objeto inútil
La máxima estrella de esta travesía por escrituras verbales, musicales, plásticas e interdisciplinarias es Arnaldo Coen, viejo lobo en el mar de todos los códices Con él han colaborado por momentos otros dos integradores de la gracia: Mario Lavista, músico y Francisco Serrano, poeta Los tres ponen su refinadísima cultura al servicio de nuestra sonrisa, y compensan de alguna manera la melancolía que siempre expelen las cartas dibujadas de José Luis Cuevas
Si todo esto se hubiera sistematizado ¿hubieran salido tantas sorpresas?

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