Los juveniles ganadores de Wimbledon

Los juveniles ganadores de Wimbledon
Lavalle, Vélez y Moreno, esperanzas para la Copa Davis
Francisco Ponce
No acaba aún el remolino en que prensa y televisión convirtieron la llegada de Hugo Sánchez —bautizo de su hijo, festejo de su cumpleaños 27, odas a su compadre Joaquín Badillo y lo que el ganador del “Pichichi” considera su “inmortalización” en el Museo de Cera del DF— cuando esta misma semana arrancó el torneo “Pronósticos Deportivos” de fútbol En este remolino quedó marginado, en gran medida, uno de los logros más importantes en la historia del tenis juvenil mexicano: dos títulos alcanzados en Wimbledon por Leonel Lavalle y Agustín Moreno
Pero la industria futbolística no puede echarse a dormir No ha pasado un mes desde el fraude de Ciudad Juárez y la componenda fallida en el estadio “Corregidora” con el cuadrangular “Rosa de Oro”, y ya está listo el torneo “Prode” que, en opinión de especialistas, carece de atractivos, salvo los diez millones de pesos que se llevará el equipo campeón
Sin embargo, la competencia, que terminará el 28 ó 29 de septiembre, implica la abolición del descenso, el no ver en acción a los mejores jugadores mexicanos por estar concentrados con la selección y prácticamente conformarse con ver a los mismos extranjeros, puesto que la mayoría de los clubes decidió no gastar y, en cambio, aprovechar a sus jugadores novatos
Pocos atractivos, en verdad, presenta este torneíto, pero muchos medios de difusión lo han apoyado porque es el negocio, en tanto que a los tenistas los han dejado fuera de los espacios informativos principales, con las habituales excepciones
Así, por ejemplo, queda un poco debilitada la perspectiva del tenis mexicano: es decir, la oportunidad, con estos muchachos que han mostrado carácter en el torneo más significativo del mundo —Wimbledon, la “catedral” del tenis—, de ascender a la primera división de Copa Davis
México debe imponerse a dos adversarios inmediatos, Canadá y Brasil, Victorias sobre ellos implicarían el ascenso Y sobre todo, la esperanza —los juveniles siempre serán esto, nadie puede predecir si llegarán a la cima profesional— de contar con una base tenística sólida, que hace tiempo no ha podido ver el aficionado nacional
Como en todo deporte individual, la figura prominente es Leo Lavalle, quien hoy domingo cumplió 18 años de edad, y cuyo mérito fue imponerse a su compatriota, el regiomantano Eduardo Vélez, en la final de Wimbledon: 6-4, 6-4 Ambos comenzaron temprano a jugar este deporte: Lavalle, del DF, a los ocho años, y Vélez, quien apenas tiene 16 años, a los nueve
Y junto a ellos, también figura otra promesa-realidad: el tapatío Agustín Moreno, campeón de dobles en Wimbledon con el astro juvenil peruano, Jaime Izaga, ambos se impusieron a Lavalle y a Mihnea Nastase, 6-4,6-3 y 10-8
Vélez y Moreno, pues, se incorporaron al equipo mexicano de Copa Davis que dirige Raúl Ramírez, en compañía de Francisco Maciel, Leo Lavalle y Jorge Lozano El compromiso contra Canadá será del 2 al 4 de agosto, en Chicoutimi, cerca de Quebec
En principio, para los dirigentes y especialistas en este deporte, lo importante es el logro obtenido, más que pensar en subir a la primera división en la Copa Davis
Para Yves Lemaitre, por ejemplo, quien fue capitán de copa Davis hasta antes de Raúl Ramírez, “el triunfo de los muchachos se venía buscando desde hace ocho años”, precisamente el tiempo que lleva como gerenta de la Federación Mexicana de Tenis, Norma Saud
Precisamente hace ocho años se instituyo el programa infantil y juvenil de “maestritos”, y los dirigentes estiman que este es uno de los primeros y sorprendentes frutos
“Ahora es el momento”, comenta el expresidente de la FMT, Miguel Osuna, “de procurar los apoyos, para evitar caer en el bache de juveniles a profesionales; con resultados es menos difícil obtener patrocinios”
Lavalle, de 193 de estatura y 78 kilos de peso, aspirante a estudiar en la Universidad del Sur de California —en Estados Unidos es donde los tenistas adquieren experiencia y madurez— no tiene prisa, sin embargo, para convertirse en profesional, a pesar del dinero que su familia ha invertido cerca de 30 torneos jugados en unos cinco años
Pero Lavalle conoce los riesgos de apresurar el paso, como ha ocurrido con otros excelentes infantiles y juveniles Y aunque el campeón de Wimbledon, el alemán federal Boris Becker a los mismos 17 años conquistó el afamado torneo, el domingo pasado, y se llevó una bolsa de 50 millones de pesos, Lavalle estima que ya llegará el tiempo de que entre el dinero
Por lo pronto está la Copa Davis y estima que el equipo mexicano tiene enormes oportunidades de triunfo
Sin embargo, el equipo es joven y el propio Lavalle lo reconoce Su promedio de edad es de menos de 20 años, y la Copa Davis, siempre, ha sido distinta de los eventos en los que más que nada se presenta a uno mismo que al país
A Jimmy Connors siempre le ocurrió en su mejor época: fue una pesada carga representar a su país Y es que se lleva una doble responsabilidad
Pero antes que la Copa Davis, para Pancho Contreras, exjugador y excapitán del equipo mexicano, estas victorias de los muchachos nacionales en Wimbledon deben tomarse con cierta prudencia
“Debemos recordar”, dice Pancho, “que se trata de tenis juvenil, no de tenis profesional de primera línea; el proceso es largo y pensar que ya la hicimos puede ser contraproducente”
Estima la hora comentarista que las victorias de Lavalle, Vélez y Moreno, deben ser aceptadas en lo que vale un título juvenil, porque sería cruel exigirles que obtengan resultados que seguramente pro su edad, su experiencia y madurez, están muy lejos de alcanzar
Realista, Pancho Contreras expresa su satisfacción por los logros de los tres jóvenes, pero también señala que “México está lejos de estar entre los mejores, aún cuando se ascendiera este año”
Y, aclara, que es preciso recordar que contra Canadá y Brasil, los muchachos mexicanos jugarán fuera de casa, lo cual siempre es una desventaja
La realidad del tenis mexicano, pues, radica en dos aspectos: su fortaleza de juveniles —recalcó: “juveniles”— y su presencia en segunda división Nada más Habrá que seguir trabajando mucho para llegar a primera línea
Entre tanto, Lavalle piensa descansar un poco antes de viajar, seguramente el próximo día 25, a Canadá Vélez y Moreno , por su parte están jugando en el exterior
Aunque no deja de ser interesante el carácter de los mexicanos; por ejemplo, el regiomontano Vélez es especialista en arcilla y sin experiencia en pasto, logró el título de dobles Y por otro lado, a Leo Lavalle le apodan “Berrinches” y a Moreno “Bebé” En el caso de Leo no hay duda del porque del sobre nombre Pero en el caso de Moreno es distinto, porque también tiene un carácter fuerte en la cancha
Claro, hay bebés con mal genio

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