REFORMA JURIDICA

REFORMA JURIDICA
Señor Director:
En el número 595, su articulista Ignacio Ramírez, se dedica a coleccionar hechos que, ciertos o no, (no soy indicado para calificar) se degrada la imagen del Presidente de la Suprema Corte de Justicia, Lic Carlos del Río Rodríguez
Omite, el citado columnista voluntaria o involuntariamente, referir algunos hechos trascendentales del quehacer del Lic Del Río, que creo debieran conocer los leyentes del siempre interesante Proceso El más significativo —no en su descargo, dado que (repito) no estoy autorizado para calificar su actuación— es el haber motivado una reforma jurídica notable Me refiero a las que aparecieron en el Diario oficial de la Federación el 10 de agosto 1987 y el 5 de Enero de 1988, y que implicaron la reforma Constitucional de los artículos 94, 97, 101, 104 y 107; y, a su vez la nueva Ley Orgánica del Poder Judicial, y laudanza de varios artículos de la Ley de Amparo
esa reforma es comparable (y quizás superior) a la que la doctrina de amparo denomina “Reforma Alemán”; tocó al ministro Iñárritu referirla en su despedida como tal, y al Lic Del Río retomar la idea, para motivarla al Ejecutivo Federal; quien desde la reforma del artículo 17 Constitucional, hace un año, mencionó la idea de convertir a la Suprema Corte, en un “virtual” Tribunal Constitucional
Del Río, junto con el jurista Fix-Zamudio, y con los Ministros De Silva y Gutiérrez Velasco, fueron los ideológos de la reforma que desvestirá a la Suprema Corte de los problemas de legalidad, para enviarlos a los Colegiados de Circuito, y comenzar con ello una depuración de actividades de la Corte en el aspecto constitucional, que no tiene antecedente en el país
El mismo del Río, encomendó al Ministro jubilado Don Arturo Serrano Robles, el estudio de un anteproyecto de reformas a la Ley de Amparo, que le fuera entregado el 17 de junio de 1987; y del cual se tomaron ideas para la reforma referida en vigencia
Es necesario, señor Director, destacar lo anterior, como también enfatizar que si bien es cierto que Del Río motivó esas reformas, el Ejecutivo (ese prolífico iniciante de leyes) es a quien tocaría (junto con el Congreso de la Unión) la opción de modificar la Constitución Federal, para que la designación de Ministros de la Suprema Corte, no fuera facultad del Ejecutivo; como ha sido certeramente criticada por muchas corrientes de opinión
Es necesaria entonces una reforma constitucional para darle esa independencia, a nuestro máximo Tribunal
Ojalá esta misiva merezca ser publicada en su Semanario, y agradeciendo de antemano la atención que le preste, le envío un saludo fraternal
Lic José Carlos Guerra Aguilera
Celaya, Gto

Comentar este artículo