El Presidente y su comitiva en Londres, París y Madrid

El Presidente y su comitiva en Londres, París y Madrid
Tratado de Extradición: Estados Unidos solicita narcos; México, evasores fiscales
Carlos Acosta Córdova
MADRID — Más allá de los objetivos oficiales de su cuarta gira por Europa —diversificar las relaciones comerciales y penetrar más en la economía mundial—, el presidente Carlos Salinas de Gortari llegó a este continente con tres propósitos que quedaron claros desde sus primeras declaraciones
El primero, aprovechar el desencanto de los europeos occidentales por Europa del Este, cuyos cambios recientes, más que atraer capitales, los alejan, pues en la mayoría de los países este-europeos hay guerras internas que tienen en completo caos a sus economías
El segundo, hacer un reclamo a los socios europeos por su pasividad y su renuencia a ver las oportunidades de inversión y comercio que ofrecen países como México
Y, el tercero, acercar a México con sus “amigos lejanos”, toda vez que la relación con Estados Unidos se tensó recientemente por el caso Alvarez Macháin y no hay garantía, en el futuro, de que haya una correspondencia efectiva de ese país con las expectativas económicas de México
Hasta la noche del viernes 24, y luego de visitar Londres, París y esta capital española, los resultados eran más bien modestos en cuanto a la buscada respuesta de los europeos y muy menores en el terreno de los acuerdos económicos concretos Desde su llegada a la capital inglesa, la tarde del sábado 18, se observó el poco interés de los británicos por la presencia del Presidente mexicano La prensa local no estuvo en el recibimiento oficial, que fue más bien frío y apresurado; ignoró los actos de Salinas y, si no es por el trabajo del personal de Comunicación Social de la Presidencia y por la publicidad de firmas comerciales mexicanas con oficina en Londres, la visita hubiera pasado por completo inadvertida
Todo ello no fue obstáculo para que, en México, la prensa nacional informara en sentido contrario Ocho columnas, primeras planas y espacios destacados en prensa escrita, radio y televisión mexicanos dieron cuenta de las actividades del Presidente en Londres Efecto natural, obligado, de la presencia, en esa ciudad y en las demás que comprende la gira presidencial, de unos 40 reporteros y varios conductores de noticiarios de radio y televisión de gran audiencia, todos invitados por la Presidencia Los más visibles, Jacobo Zabludovsky, de Televisa; José Gutiérrez Vivó, de Radio Red, y Pedro Ferriz de Con, de Multivisión y los radiofónicos Para empezar
No obstante el desinterés de la prensa británica —más entusiasmada por lo que acontece en el continente y en cosas tan locales como la vida privada de algunos colaboradores del primer ministro John Major o las intimidades en el Palacio de Buckingham—, el presidente Salinas tuvo una actividad febril en Londres
La noche del sábado paseó —”tranquilo y relajado”, decían las crónicas— por Hyde Park, un parque deveras hermoso y escrupulosamente podado e inmenso, que sólo Pavarotti logra abarrotar Luego recorrió varias de las frenéticas calles de Londres, donde lo mismo se encuentra uno teatros llenos y grandes librerías repletas de gente que grupos de punks bebiendo alcohol sin empacho o bares gays o shows eróticos
El domingo, Salinas comió con un “viejo amigo”, Jacques Attali, quien coordinó la primera campaña presidencial de Francoise Mitterrand, en la que contó entre sus asesores a José Córdoba Montoya Attali es hoy presidente del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, dedicado a apoyar las economías derruidas de Europa del Este Córdoba fue el gran ausente en la gira Funcionarios de la Presidencia sólo acertaron a decir que tenía mucho trabajo en México Las bromas, no sin cierta dosis de veracidad, no se hicieron esperar: que se quedó a cuidar el país, que debía resolver los conflictos poselectorales en Michoacán, que estaba terminando de afinar la última fase de las negociaciones del TLC
Con Attali, Salinas platicó de temas de interés político internacional y del saneamiento que su administración ha hecho en la economía mexicana De acuerdo con versiones de algunos de los asistentes (el presidente estuvo acompañado por Pedro Aspe, el embajador Bernardo Sepúlveda, el economista Rolando Cordera y el senador Rogelio Montemayor, entre otros), Attali comentó que sería bueno que México enviara un equipo a Europa Oriental para exponer su experiencia en materia de privatización y desregulación de la economía
Sin embargo, la información oficial de la Presidencia interpretó el comentario como un verdadero SOS de Attali para que México enseñe a los países este-europeos cómo privatizar la economía, no obstante que en esos países ya hay equipos de asesoramiento en esas cuestiones “El Credit Suisse First Boston tiene 40 personas de tiempo completo trabajando en privatizaciones en el Este europeo, mientras que el Bankers Trust tiene 23 personas e incluso un banco pequeño, como el Girocredit de Austria, tiene 35″, según informó la propia Dirección General de Comunicación Social de la Presidencia
Más tarde, el Presidente fue al famoso Museo Británico, donde dejó entrever pensamientos íntimos Cuando Rolando Cordera le dijo que en ese lugar Carlos Marx había escrito El Capital, Salinas, en tono jocoso, dijo: “Y, también, Dickens sus cuentos” Luego, al ver documentos, códices, de la cultura prehispánica mexicana no conocidos en México y que remitían al atropello que significó la Conquista, dijo al canciller Fernando Solana: “Por esto, de ninguna forma debería festejarse el quinto centenario del descubrimiento de América”
Después asistió a la ceremonia en la que se dio a conocer oficialmente la colocación de bonos mexicanos por unos 100 millones de eurodólares Es decir, se contrató deuda por esa cantidad con bancos europeos Lo cual, diría Aspe, no entra en contradicción con la reciente reducción de 7,200 millones de dólares de la deuda, anunciada en Los Pinos el mes pasado, pues se lograron plazo y costo más favorables que el resto de la deuda externa mexicana, que no deja de bordear los 90,000 millones de dólares
Otra vez, funcionarios de Comunicación Social calificaron esa emisión de papel mexicano como un logro concreto de la gira del Presidente Lo cierto es que la firma ya estaba pactada desde la semana pasada y Salinas simplemente la atestiguó Por lo reducido del monto se puso más énfasis en que México, con esta firma, entra de nueva cuenta a los mercados voluntarios de capital, luego de una ausencia de diez años Es la confianza que tienen los inversionistas en el proyecto económico de Salinas, dijo Aspe
El Presidente terminó el día con una visita al Museo de la Humanidad, donde había una exposición sobre las celebraciones del Día de Muertos en México
El lunes 20 tuvo una agenda apretada Se desayunó con algunos miembros del Consejo Editorial de la prestigiada revista The Economist y más tarde con directivos del también importante Financial Times Además de funcionarios que lo acompañaban en el viaje, estuvieron en esos encuentros Jacobo Zabludovsky, Gutiérrez Vivó y Pedro Ferriz de Con La Dirección de Comunicación Social no informó de lo sucedido en esas visitas, aun cuando fueron “cubiertas” por un “pool de casa”
Trascendió, sin embargo, que el Presidente expuso detalladamente lo que ha hecho su gobierno en materia económica, política y social Al terminar pidió a sus interlocutores que le preguntaran lo que quisieran sobre lo expuesto Nadie preguntó “Hubo un silencio penoso, casi humillante”, comentaron luego al reportero Salinas salvó la situación Dio más detalles de lo que acontece en México, interpretó sucesos nacionales, hizo anuncios Motivó las preguntas, el diálogo Mientras, los directivos de la radio y la televisión mexicanas allí presentes tomaban notas, apuntaban las novedades del discurso del Presidente, pero lo que dijo allí no era para publicarse, y nada informaron
La visita de Salinas a esos dos medios británicos no fue gratuita The Economist había publicado, justo en la semana en que Salinas estaría en Londres, artículos en los que no salían bien librados el sistema político mexicano y la figura presidencial Las tres primeras líneas de uno de los artículos no debieron gustarle nada al presidente Salinas Decían: “Desde su primer día como tal, un Presidente mexicano es tratado como una divinidad por periodistas serviles y políticos cortesanos”
Ese mismo texto reconoció los logros económicos de la actual administración, pero no dejaba de advertir la vulnerabilidad que aún hay en la economía mexicana Otro artículo, en recuadro, hablaba de los vicios que empañaban las contiendas electorales en México: recursos ilimitados del gobierno para los candidatos del PRI, el uso de la televisión y la prensa en las campañas de su partido, el empleo de Solidaridad como instrumento político y la recurrencia del fraude electoral para asignar triunfos al PRI Y remataba: “Los mexicanos aun no creen que la transición a la democracia sea completa”
El Financial Times publicó notas en el mismo sentido los días 11 y 15 de julio, muy cerca de la visita de Salinas En la primera señalaba que los observadores de las recientes elecciones en Chihuahua y Michoacán advirtieron un uso ilimitado de recursos gubernamentales para las campañas del PRI, el monopolio de los medios de comunicación en favor de sus candidatos y la manipulación electoral
El otro artículo se refería a los gastos de Solidaridad y al uso que hace de los mismos colores del emblema del PRI, y calificó la campaña electoral del PRI en Chihuahua como una de las más caras y sofisticadas en la historia electoral del país
Pero no sólo esos dos medios que visitó el Presidente publicaron textos contrarios Lo hicieron otros también, en espacios poco destacados, como la mayor parte de las informaciones que se refieren a México El 13 de julio, The Independent publicó una nota en la que se mencionó el fraude electoral como práctica frecuente en México Al día siguiente, habló en otro de la reciente victoria de Francisco Barrio, el mismo hombre que perdió las elecciones de 1986 en Chihuahua “because of massive fraud” Ese mismo día 14, una nota de The Times señaló que mucha gente en México cree que Cuauhtémoc Cárdenas no llegó a la Presidencia por el fraude electoral que dio el triunfo a Salinas
Luego de visitar los consejos editoriales de The Economist y Financial Times, el Presidente se reunió con representantes del medio financiero británico en la sede del Banco de Inglaterra Nada se informó del diálogo que allí hubo Sólo se supo que la estrecha vigilancia sobre la comitiva mexicana estuvo coordinada por el propio titular de la policía londinense, pues seguían latentes las amenazas de atentado para cualquier jefe de Estado que visite el país, lanzadas por el Ejército Republicano Irlandés
De allí pasó Salinas a un almuerzo que le ofrecieron el alcalde de Londres, Lord Mayor, y su esposa Lady Jenkins Como en todas las oportunidades en que habló, no desaprovechó para reseñar los éxitos de su programa económico y de su política en general: finanzas sanas, superávit fiscal, inflación que cayó de 200% a un dígito, crecimiento económico y deuda externa a la baja Habló de los lazos y las afinidades que unen a México y a Londres Los anfitriones elogiaron la privatización, la apertura comercial y el reajuste permanente de la economía, emprendidos por el Presidente mexicano
Después, se reunió con un grupo de empresarios ingleses en la Confederación de la Industria Británica Amplio el discurso, en inglés, pero pocas las novedades En el fondo, la promoción del país como una opción viable para la inversión externa y un mayor flujo comercial, y más aún ahora —insistiría en adelante— que la fascinación que los cambios en Europa del Este ejercían sobre los capitales occidentales se ha trocado en un interés, si no menor, sí conjugado con incertidumbre Hubo un reclamo implícito; en dos años, desde su anterior visita a Londres, en enero de 1989, los europeos occidentales han visto desmoronarse la Europa del Este —guerras intestinas, desplome de sus economías, inestabilidad política—, pero no se deciden a invertir ni a incrementar sus flujos comerciales con México y América Latina
Los empresarios ingleses aceptaron el reclamo Se vieron interesados en la exposición que hizo Salinas de los cambios y proyectos económicos emprendidos en el país, particularmente el TLC, del cual el Presidente dio garantías de que con el tratado trilateral no se creará una “región comercial cerrada como fortaleza” Y prometieron —sólo eso— que promoverían entre sus compañías un mayor acercamiento con México
Más tarde, y luego de sostener entrevistas privadas con otros empresarios ingleses, Salinas fue al famoso “10” de Downing Street, donde despacha el primer ministro John Major Otra vez, la prensa local no se interesó gran cosa: sólo dos cámaras de televisión estaban allí Major recibió al mexicano en su despacho, pero el propio Salinas le pidió que salieran para tomarse la foto ante una veintena de periodistas mexicanos
La entrevista duró poco más de media hora Hablaron, rápido, de muchos temas: TLC, economías de uno y otro país, narcotráfico, migración en Europa, GATT y su relación con el TLC, bloques económicos y la preocupación por la desintegración del Este europeo Major prometió que promoverá la inversión de los ingleses en México y Salinas lo invitó al país Dijo que sí, pero no dijo cuándo
Major ofreció una cena de Estado a Salinas Los discursos fueron protocolarios, de elogios y propósitos verbales de acercamiento
La agenda del martes 21 no fue menos intensa Se entrevistó con el presidente de la British Petroleum, con el nuevo líder del Partido Laborista y con el secretario inglés de Relaciones Exteriores Recibió un reconocimiento del Climate Institute “por su aportación al mejoramiento ecológico” y recorrió la Abadía de Westminster, que lo mismo ha servido para coronar reyes que para servirles de sepulcro Por supuesto, no podía faltar la visita al Palacio de Buckingham, a estrechar la mano y tomarse la foto con Isabel II y con Felipe, el príncipe consorte, Duque de Edimburgo La reina ofreció un almuerzo a los invitados mexicanos Salinas pronunció un discurso-brindis, al que debió quitarle más de una página por lo extenso que era en comparación con el tiempo que para su estancia se dispuso en el Palacio Mero protocolo: habló de la amistad que une a los dos países y brindó por la salud de “su Majestad”
De allí partió al Instituto Real de Relaciones Internacionales Otro discurso, pero esta vez con énfasis en las bondades de Solidaridad, el combate a la pobreza, la defensa ecológica y la reforma educativa La parte económica de su discurso tuvo más mensajes velados que información novedosa Dos botones: para la exUnión Soviética: “hay naciones que por quererlo cambiar todo, se desvanecen y desintegran” Para Estados Unidos: “Sólo a través de un comercio internacional libre y justo y, sobre todo respetuoso, podremos asegurar que la interrelación económica represente una fuente de riqueza compartida por todas las naciones”
Finalmente, tuvo un encuentro con la comunidad británico-latinoamericana y enseguida partió a París Su estancia en Londres casi pasó inadvertida Repercutió porque la Dirección de Comunicación Social de la Presidencia promovió entrevistas y dio facilidades a periodistas de los diarios The Guardian y The Independent y gracias también a la publicidad pagada por Nacional Financiera, Banamex y Femsa, que pagaron cada una un cuarto de plana (a un costo aproximado de 6,000 libras, unos 36 millones de pesos mexicanos, el cuarto) en The Guardian, que el lunes 20 publicó dos planas de información sobre México y el presidente Salinas
Lo mismo hicieron en The Independent —donde apareció información del país y de Salinas en tres páginas seguidas, el martes 21— el Grupo Pulsar (media plana), la Cámara Británica de Comercio y otra vez Nacional Financiera (ambas, un cuarto cada una)
No desaprovechó el presidente Salinas un instante de las 22 horas efectivas que pasó en territorio francés Apenas llegó a París y sostuvo audiencias privadas en el Hotel de Crillon, donde se hospedó Media hora después ya estaba en el Ritz, en una cena que ofreció a empresarios franceses Les dibujó tal panorama de la situación económica y política de México, que pareció querer arrancarles, allí mismo, compromisos para que inviertan más en México y revitalicen el intercambio comercial entre ambos países, que por ahora no llega a los 2,000 millones de dólares
En México, dijo, es bienvenido y necesario el capital francés Y agregó: el proceso integrador de América del Norte “es una oportunidad para ustedes Para nosotros es una definición estratégica Lo es, porque en México estamos convencidos que al acercarnos a un vecino tan poderoso es necesario, al mismo tiempo, acercarnos a los amigos lejanos”
Al día siguiente, muy de mañana, una segunda ronda con la cúpula empresarial francesa y autoridades financieras locales El presidente del Consejo Nacional del Patronato Francés, Francois Perigot, le informó de los acuerdos comerciales que se firmaron la víspera, negociados meses antes, pero que se atribuyó como logro de la gira presidencial Entre ellos, nada espectacular: un acuerdo entre el Club Mediterráneo y el Bancomext para que exhiban productos mexicanos en locales del Club; otro acuerdo entre el mismo banco y su similar francés sobre intercambio de información y para establecer un programa de formación y capacitación de técnicos mexicanos; uno más para poner en marcha un sistema de teleinformática que vincule directamente a importadores y exportadores de uno y otro país; y, por último, un acuerdo de “cooperación mutua” entre el Consejo Empresarial Mexicano para Asuntos Internacionales y el Consejo del Patronato Francés
Nada más Ningún proyecto de inversión Ningún compromiso para aumentar el flujo comercial entre ambos países en lo inmediato Sólo promesas de estrechar los lazos existentes
El presidente Salinas en realidad fue a París a buscar un empujoncito en sus intentos de entrar al Club de los Ricos, la Organización para el Crecimiento y Desarrollo Económicos, con sede en esa capital Y el primero en dárselo fue el mismísimo Jacques de Larosiere —hoy director del Banco Central—, quien siendo director gerente del Fondo Monetario Internacional protagonizó la suspensión de pagos de la deuda externa mexicana, declarada en agosto de 1982 por el entonces secretario de Hacienda, Jesús Silva Herzog, hecho que conmocionó a la comunidad financiera internacional
Después de una más que elogiosa reseña de los cambios económicos emprendidos por Salinas de Gortari en el país, De Larosiere asestó el espaldarazo: “A título personal, yo creo que la organización de la OCDE tendría a bien aprovecharse de la experiencia de México y permitir que México se adjunte a ella”
En el Patronato, luego del consabido discurso de Salinas —recuento de logros económicos y políticos—, los empresarios mostraron interés en invertir más en México, pero antes dejaron entrever que quieren garantías sólidas de que los cambio en la economía mexicana son irreversibles y de que el TLC con Estados Unidos y Canadá no sufrirá alteraciones con el cambio de gobierno
Del Patronato, Salinas fue a la sede de la OCDE Ante el secretario general y los representantes de los países miembros, hizo una exposición sobre la historia económica reciente del país Detalló las dificultades por las que ha atravesado y la forma en que su gobierno les ha procurado solución
Habló de la reforma del Estado, de Solidaridad, de la apertura comercial, de los cambios a la legislación electoral y sus efectos en la confianza de los inversionistas, de las políticas ecológicas y de derechos humanos
Y abogó por la entrada de México a la organización: “México considera que su plena participación en la OCDE es una correlación lógica de la negociación del Tratado de Libre Comercio en América del Norte y corresponde, también, a su actual propósito de ser un miembro activo en la formación del nuevo sistema económico internacional”
No le fue mal, según la versión oficial, pues fue un encuentro a puerta cerrada, sin prensa y sin grabación de lo que allí pasó El secretario de Hacienda, Pedro Aspe, que estuvo presente, comentó al día siguiente que la respuesta de los representantes fue “muy positiva”, particularmente de Japón, que decidió abiertamente apoyar a México, y de Austria que, más bien sentimental, su representante recordó que México fue el primer país en el mundo en protestar por la invasión de los nazis a Austria
En la OCDE estuvo cerca de dos horas Fue a la embajada mexicana y luego al Palacio de los Elíseos Acompañado por Aspe, Solana, el embajador Manuel Tello, José Carreño Carlón, Carlos Fuentes y Rogelio Montemayor, el Presidente comió con el mandatario francés Y un nuevo espaldarazo: Mitterrand dijo no tener dudas de que México tiene hoy una situación económica muy fuerte “Su posición es indiscutiblemente sólida”
Regresó a su hotel y allí platicó con los periodistas mexicanos que le acompañan en la gira Hizo un balance de su visita a París pero dejó entrever que hubo más éxito diplomático que acuerdos concretos en materia de inversión y comercio No dio cifras cuando se le pidieron Tampoco aceptó hablar más del ingreso de México a la OCDE
Y partió a Madrid
MADRID
Aunque el viaje a España tenía como objetivo principal su asistencia a la segunda Cumbre Iberoamericana, el presidente Salinas se dio tiempo para otras actividades La noche del miércoles 22 cenó con empresarios españoles y mexicanos Repitió el esquema: pronunció un discurso largo en el que explicó las reformas que ha emprendido su gobierno —económica, social, rural, del Estado, educativa— así como de la política de medio ambiente y los detalles del TLC Preguntaron los empresarios, expusieron —como sus pares ingleses y franceses— dudas e inquietudes
En ese encuentro, a diferencia de los sostenidos en los dos países visitados antes por el Presidente, se dieron a conocer acuerdos específicos, concretos, de coinversión entre empresas españolas y mexicanas Son catorce proyectos en total, muy dispares en monto y giro, por un total de 135 millones de dólares, que se antoja poco frente a los 3,000 millones de dólares que Brasil le arrancó a España en créditos comerciales (500 mdd) e inversiones (el resto)
En los espacios que dejó libre la Cumbre, Salinas no paró La mañana del jueves entregó al alcalde de Madrid el Espacio Escultórico de México, en el Parque de las Naciones Minutos después llegó a la Universidad Autónoma de Madrid que, con la asistencia del rey Juan Carlos y la reina Sofía, le entregó el doctorado Honoris Causa Fue una ceremonia solemnísima, expectante, pero de flaco favor al presidente Salinas: su padrino, el doctor Aragón, director de la Facultad de Derecho de esa Universidad, luego de reconocer los “méritos extraordinarios” —personales, académicos, políticos— del presidente mexicano, atribuyó la vitalidad de la historia de México, de su pasado, a la existencia de personajes como Cuauhtémoc, Cortés, Maximiliano, don Porfirio “y todos los conquistadores” Así dijo
El Presidente habló en su discurso del nuevo horizonte que espera a los mexicanos por los cambios y la modernización inducidos por su gobierno
En la Cumbre, el Presidente también tuvo actividad fuera del trabajo propio de la reunión de mandatarios Más allá de pláticas informales, cortas, con Fidel Castro y Luis Alberto Lacalle (Uruguay) y otros, destacó el encuentro con Carlos Saúl Ménem, de Argentina Ambos decidieron iniciar pláticas formales, a nivel de cancilleres, para establecer un tratado de libre comercio, que sería el inicio de la vinculación de dos regiones económicas: el Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay) y América del Norte, con el TLC entre México, Estados Unidos y Canadá
El viernes 24, el presidente Salinas, salvo una escapada a la embajada para saludar a la comunidad mexicana en Madrid, no hizo otra cosa que atender el programa de la Cumbre Por cierto, casi ignorada por los españoles, que se vieron más interesados en sus vacaciones y en ver cómo sortean el “paquetazo económico” decretado por el presidente Felipe González, y que les significará una merma en su capacidad de consumo: suben impuestos y tasas de interés
El presidente Salinas concluirá en Budapest, Hungría, el martes 28, su cuarta gira por Europa, luego de haber estado en Barcelona y Sevilla el sábado y el domingo

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