EL SIMBOLICO CERRO DE LA SILLA NO ES DE MONTERREY, SINO DE TELEVISA

EL SIMBOLICO CERRO DE LA SILLA NO ES DE MONTERREY, SINO DE TELEVISA
Antonio Jáquez
MONTERREY, N L— ¡Oh hermoso
Cerro de la Sía!
quién estuviera en tu horqueta
una pata p’Monterrey
y la otra p’Cadereyta
El que quiere cumplir ese anhelo acrobático, como Alfonso Reyes, o realizar cualquier otro trámite, tendrá que pedir permiso y pagar la cuota correspondiente: el Cerro de la Silla, símbolo y orgullo de esta ciudad, obligado punto de referencia para propios y extraños, es propiedad de particulares, entre ellos Emilio Azcárraga Milmo, socio mayoritario de Televisa y uno de los hombres más ricos del mundo
Así lo denunció recientemente el diario gubernamental El Nacional de Nuevo León, en una serie de cinco reportajes, apoyada además por entrevistas, sondeos, editoriales, columnas y caricaturas Durante una semana El Nacional cubrió la información con el vuelo de un diario independiente El resto de los medios impresos regionales no dijo una sola palabra
Los reportajes, realizados por María Eugenia Campos, se basan en una minuciosa investigación hecha en el Registro Público de la Propiedad de Nuevo León y el Distrito Federal, en la Dirección de Bienes Inmuebles del Gobierno Federal, en la Reforma Agraria, el Catastro y el Archivo General del Estado “Cabe destacar, afirma la reportera, que fueron muchos los obstáculos por salvar a lo largo de este trabajo, y como lo señaló un funcionario federal, son muchos los intereses en torno de este asunto”
Se logró establecer, no obstante, que entre los propietarios del Cerro de la Silla se encuentran las empresas Bienes Inmuebles Rústicos, Sociedad de Responsabilidad Limitada; Zonas, Construcciones y Fincas, SA; el Grupo Industrial Alfa y la asociación civil Ciudad de los Niños de Monterrey
Bienes Inmuebles Rústicos fue creada el primero de febrero de 1983, en el Distrito Federal, y de acuerdo con su escritura constitutiva sus socios son: Emilio Azcárraga Milmo, Carmela Azcárraga Milmo de Durillo, Rómulo O’Farril Jr, Miguel Alemán Velasco, Jorge Alemán Velasco y Beatriz Alemán Velasco de Girón La familia Televisa en pleno Fueron designados gerentes de la sociedad Azcárraga Milmo y Miguel Alemán Velasco, cediendo el primero su cargo en el ’88 en favor de Amalia Gómez Zepeda, funcionaria de Relaciones Públicas de Televisa
Son dos lotes del Cerro de la Silla los que posee la citada empresa, ambos en la cima: uno de 133 hectáreas y otro de 50 El primero de ellos lo adquirió, en septiembre del `87, de la empresa Corporación Siderúrgica, SA, filial del Grupo Alfa, a través de Banca Serfín, SNC “Prueba de que el Cerro de la Silla hasta su cima es usufructuado como propiedad privada, dice El Nacional, es el hecho de que organismos públicos y privados y hasta particulares tienen que pagar derecho de paso a Bienes Inmuebles Rústicos”
Así lo evidencia, por ejemplo, un documento obtenido por el reportero en el que establecen un contrato de comodato Bienes Inmuebles Rústicos y la Comisión Nacional del Agua, suscrito en julio del `89 El representante del organismo gubernamental, Fausto Romero Torres, manifiesta en el escrito que “para el servicio de radiocomunicación requiere una superficie de terreno de 40 metros cuadrados en el pico norte del Cerro de la Silla”, por lo cual le solicita a Bienes Inmuebles Rústicos “le facilite en comodato la porción de terreno a que se ha hecho referencia”
Por su parte Gilberto Marcos Handal, apoderado general de Bienes Inmuebles Rústicos y director de noticieros del Canal 2 local, filial de Televisa, autoriza dicha solicitud “a título gratuito” y establece como vigencia del contrato el término de un año, siempre y cuando no “le sobreviniere necesidad urgente del bien” pues en ese caso “podría darlo por terminado anticipadamente bastando para ello aviso escrito girado con 60 días de anticipación”
En noviembre del `89 Marcos Handal le dirigió un oficio a Romero Torres por el que “nos permitimos informarles que se designa la cantidad de $1,000,00000 (un millón de pesos) por 5 meses, como cooperación al mantenimiento del camino de acceso a sus instalaciones Por esta única vez y debido a la temporada de ciclones, se les ha asignado dicha cantidad; en la inteligencia de que, a partir de enero de 1890 (sic), la cuota será de $1,000,00000 mensual, según carta-convenio que se formule en esa fecha”
La detallada investigación de María Eugenia Campos mostró que el Cerro de la Silla ha sido propiedad de particulares desde hace por lo menos un siglo Hacia 1895 era propiedad de la llamada “Comunidad de los Treviño”, que incluía a Petronilo Treviño, abuelo del exgobernador Jorge Treviño Martínez; y de los doctores Pedro Martínez y Gregorio Martínez, abuelo éste del exgobernador Pedro Zorrilla Martínez
El 26 de abril del `91 el presidente Salinas decretó “área natural protegida en la categoría de Monumento Natural” el Cerro de la Silla El decreto correspondiente, publicado en el diario oficial en esa fecha, establece que “por su carácter único o excepcional de interés estético, de valor histórico o científico, se considere necesario incorporar a un régimen de protección en el que únicamente podrá permitirse la realización de actividades relacionadas con su preservación, investigación científica, recreación y educación ambiental”
Al darse a conocer ese decreto, dice El Nacional, los dueños de los terrenos ubicados en el Cerro de la Silla, “nunca se presentaron a demandar lo que a su derecho conviniera quizás porque a diferencia de Chipinque, no se expropiaron los terrenos en manos de particulares Sin embargo, al no expropiarse esas tierras en años posteriores los dueños de esos inmuebles, si se modifica la ley, podrán hacer lo que a su derecho convenga con esos terrenos ubicados en el símbolo de Monterrey”
De hecho, con todo y su categoría de “monumento natural” el Cerro de la Silla sigue asediado por los fraccionadores que han colmado ya las faldas del mismo y se enfilan ahora hacia las alturas, en las que hoy campean las antenas de Televisa Motivo de leyendas, ensayos, poemas, corridos, el Cerro de la Silla merece hoy este epigrama que le dedicó “Septimio”; quien sugiere que se cante con música del corrido de Monterrey:
Qué bo-ni-to se di-vi-sa ese bello pa-no-ra-ma de Monterrey y su fa-ma desde el cerro TE-LE-VI-SA

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