El exgobernador prófugo se dice perseguido político de un sistema perverso y criminal

El exgobernador prófugo se dice perseguido político de un sistema perverso y criminal
Mario Villanueva cuenta su ruptura con Zedillo, las amenazas recibidas, su fuga y el supuesto intento de matarlo
Martín Morita
Desde la clandestinidad, el exgobernador Mario Villanueva Madrid, prófugo de la justicia mexicana acusado de tener estrechos vínculos con narcotraficantes del Cártel de Juárez, insiste en que es inocente de los cargos que le imputan y se define como un perseguido político, “víctima de una venganza del sistema” Oficialmente “desaparecido” desde el 27 de marzo —nueve días antes de que concluyera su mandato—, el exgobernador es buscado por la Procuraduría General de la República (PGR), la Interpol y otros cuerpos policiacos en decenas de países
Mario Villanueva Madrid aceptó la entrevista con Proceso —por teléfono— con la condición de no revelar los detalles, la fecha ni el sitio en que se realizó
De acuerdo con la PGR, Villanueva enfrenta 28 cargos directos, varios de ellos por su presunta relación con algunos de los principales cabecillas del Cártel de Juárez Constan en las averiguaciones previas PGR/UEDO/157/98, PGR/UEDO004/99, MPFEADS/1226/98 y PGR/UEDO/056/98
Entre esas imputaciones, está la de haber permitido y apoyado el transporte de drogas por Quintana Roo durante su periodo como gobernador, y de tener una muy cercana relación con los narcotraficantes Ramón Alcides Magaña El Metro y Albino Quintero Meraz, señalados como dos de los más importantes dirigentes de la organización criminal que encabezó Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos (Proceso 1169)
Villanueva da su versión:
“Yo no tengo nada qué ver con el narcotráfico; no conozco a El Metro ni a Albino Quintero Durante mi gobierno, jamás hice negocios al margen de la ley, así que no me queda la más mínima duda de que esto que me está pasando es un revanchismo por mis ideas (políticas) que hice públicas y que creo que no gustaron a muchos”
—¿Cree ser víctima de una venganza del presidente?
—No sé si sea una venganza del presidente; yo todavía hace un año sentía que era, si no mi amigo, al menos alguien por quien sentía aprecio Quisiera pensar que el presidente no es un político perverso y que en mi caso se dejó llevar por la influencia de otros políticos Ojalá fuera así
—Se dice víctima de un revanchismo político ¿Qué es lo que no gustó de usted al sistema?
—Fueron varios factores: mi estrecha amistad con otros políticos como (Manuel) Bartlett y (Roberto) Madrazo, a quienes yo valoré, a título personal, como dos de los políticos más completos, y (dije) que cualquiera de ellos podría ser un buen candidato y, por qué no, un gran presidente de la República
“También tuve broncas con lo de los casinos, pues recordarás que estuve impulsando que se permitiera su instalación en México
“Roberto Hernández —presidente de Banamex-Accival— es otro de esos factores, yo diría que uno de los que más influyeron al presidente, al meterle falsas informaciones de que le quería quitar sus terrenos, que yo estaba detrás de la campaña periodística en su contra —a través de los diarios Por Esto!, que dirige Mario Renato Menéndez— hasta por ahí me enteré que le dijo que lo amenacé de muerte Sé también que Roberto Hernández se valió de chismes y rumores de gente como Salvador Ramos (Bustamante, exlíder de la CROC en Quintana Roo, dos veces preso por una supuesta venganza de Villanueva) y de otros que no estaban de acuerdo conmigo o con mi forma de gobernar
“Luego vino lo del proceso interno para elegir candidato (a la gubernatura de Quintana Roo) en el PRI En esa ocasión, me acuerdo, tuve una seria discusión con Carlos Rojas (entonces secretario general del CEN priísta), porque yo fui el que insistió en que el proceso fuera por consulta a las bases Ellos querían que fuera por dedazo; hasta ya tenían su candidata, que era Addy (Joaquín Coldwell, hermana de Pedro Joaquín, actual embajador de México en Cuba) Me opuse rotundamente Le dije a Carlos que no iba a permitir eso, que yo no tenía nada en contra de Addy, que incluso era mi comadre, pero le insistí que lo más sano para el partido era hacer un ejercicio democrático, y qué mejor que con un proceso de consulta a las bases Le dije que si Addy ganaba esa elección —que se realizó el 20 de septiembre de 1998—, por mí no había problema, siempre y cuando ganara con ese método Pero Rojas me tiró una amenaza Me dijo: ‘Allá tú y no te arrepientas después, porque estás yendo en contra de las disposiciones del presidente'”
—¿Le preguntó al presidente si era cierto eso?
—Lo busqué, pero para ese entonces él ya no me atendía ni recibía mis llamadas Entonces se lo comenté a Francisco Labastida —en ese momento secretario de Gobernación—, y él me dijo: “Cómo crees, Mario, el presidente no es de ésos No te preocupes”
—Pero muchos dicen que usted hizo todo para que Addy Joaquín no ganara
—No, no fue así Yo todavía le dije (a Addy) días antes de la elección que le echara muchas ganas, que a mí en lo personal me gustaría que ella fuera la candidata
—Pero tuvo problemas con ella y su hermano Pedro Joaquín
—Addy jamás quiso aceptar su derrota, y lo primero que hizo fue ir al CEN (del PRI) a quejarse, a decir que yo había armado el supuesto fraude Me contaron, incluso, que el presidente la atendió, y le dijo lo mismo
“Con Pedro (Joaquín Coldwell) ya no tuve comunicación, a pesar de que lo estuve buscando Tampoco él quiso responder a mis llamadas, lo cual me extrañó mucho, porque él es un gran político, y hasta ese momento yo sentía que éramos amigos”
El proceso de selección interna del candidato priísta a la gubernatura fue, en efecto, polémico, cuestionado En el medio político local se asegura que “candidatos” de Villanueva —el ahora senador independiente Jorge Polanco Zapata y el actual coordinador de la mayoría priísta en el Congreso local, Héctor Esquiliano Solís— fueron impedidos de participar en el proceso por la dirigencia nacional del PRI, y que, en consecuencia, Villanueva decidió impulsar a Joaquín Hendricks Díaz, quien hoy gobierna el estado
La ruptura con Zedillo
—¿Cuándo o en qué momento se dio la ruptura entre usted y el presidente Zedillo?
—Como mencioné antes, hubo varios factores, pero a ciencia cierta no sabría decir cuál fue la razón por la que dejó de hablarme, aunque en una ocasión —no recuerdo exactamente cuándo, pero fue en el 98— yo le dije en Los Pinos que había cosas en el partido que no estaban bien, que el partido necesitaba democratizarse, porque así como iban las cosas lo más seguro sería que en las elecciones del 2000 íbamos a perder Le planteé lo de la consulta a las bases y otras cosas que consideré podrían servir para salir adelante El presidente me preguntó cuál era mi opinión sobre Bartlett y Roberto Madrazo Le respondí que, además de que son mis amigos, los consideraba como dos de los mejores prospectos para la candidatura, y hasta le dije que en una consulta a las bases cualesquiera de ellos dos podría ganar limpiamente El presidente me dijo: “Estás del lado de los duros, ¿verdad?”, a lo que yo le respondí que no los consideraba así, que más bien eran políticos muy completos
“Luego, el presidente me volvió a decir: ‘Y todos los demás, incluso yo, ¿no te parecemos completos?’ Le dije que sí, que él y su gabinete tenían muchas cualidades, y le pedí que no malinterpretara mis opiniones, que yo estaba hablando con respecto a la sucesión presidencial
“Noté que en sus palabras había un cierto tono de molestia e ironía, porque casi al final de la plática me dijo: ‘¿Sabes qué? Me caes bien por francote Hasta pareces norteño, sólo que te falta un poco más de altura’
“Otra cosa que supongo que pudo molestar al presidente sucedió creo que a finales de 1997, cuando su hermano Rodolfo quiso hacer negocios en Quintana Roo a través de sus empresas constructoras Yo tenía referencias de que en otros estados había tenido problemas y, en buen plan, a un político cercano al presidente le pedí decirle que no era conveniente que su hermano se estableciera en el estado, porque podría causar problemas al presidente Lo hice con la intención de ayudarlo, pero tal vez no lo entendieron así”
—¿Volvió a ver al presidente, a platicar sobre asuntos políticos con él?
—Creo que lo vi unas tres veces más: una en México, en una reunión con gobernadores, y en dos giras que hizo a Quintana Roo, pero ya no volvimos a tocar el asunto Hablamos más bien sobre proyectos y obras del estado También hablamos cuando lo del huracán Mitch —a principios de octubre de 1998—, pero fue breve, sólo para ofrecerme el apoyo del gobierno federal
—Antes de que usted huyera, declaró que los únicos funcionarios del presidente que lo atendían y le recibían llamadas eran Francisco Labastida y Diódoro Carrasco (este último subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación en aquel entonces) ¿Qué le decían ellos sobre el distanciamiento con el presidente y de las acusaciones que lo involucraban con el narcotráfico?
—Que el presidente no tenía nada qué ver con el asunto, que mi situación se derivaba de declaraciones de otras personas que a fuerza querían involucrarme con el narcotráfico No me dijeron quiénes, pues según ellos no lo sabían, pero siempre me decían que si yo tenía la conciencia tranquila, no tenía por qué preocuparme
—El 27 de marzo, el último día que usted fue visto públicamente, se reunió primero con Diódoro Carrasco en la Secretaría de Gobernación Se sabe que usted tenía una gran amistad con él ¿Hablaron de su situación?
—Sí, sí tocamos el tema; de hecho, para eso fui a verlo
—¿Qué le dijo? Hay versiones de que le sugirió que lo mejor era que huyera ¿Es cierto?
—Diódoro jamás me aconsejó que huyera Me dijo otras cosas que por el momento me reservo, pero nunca me dijo que huyera
—¿Y por qué huyó si todavía tenía fuero?
—Porque yo ya sabía que la PGR tenía lista una orden de aprehensión en mi contra, aunque Mariano Herrán Salvatti —coordinador de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Salud (FEADS)— y el procurador Jorge Madrazo decían lo contrario Yo sabía que me iban a detener en la madrugada del 4 de abril, si no es que antes
—¿Cómo se enteró? ¿Es cierto que sobornó a funcionarios y agentes de la PGR para que le informaran de esos movimientos?
—Jamás pagué un peso a alguien para que me informara Lo que tengo son amigos que sabían que conmigo se estaba cometiendo una injusticia
—¿Amigos dentro de la PGR?
—Amigos en muchas partes
—El gobernador de Yucatán, Víctor Cervera Pacheco, ¿lo ayudó a escapar?
—Ésa es otra gran mentira, algo de mala leche, un rumor que no me extrañaría que haya salido de la PGR Víctor (Cervera), en efecto, es un gran amigo mío, un gran político, así que yo no iba a ocasionarle problemas pidiéndole que me ayudara a evadir la persecución de la que estaba siendo objeto Yo solo me las ingenié para perderme de los agentes de la PGR, porque en un momento dado supuse que no sólo querían detenerme, sino hasta matarme, pues cuando iban tras de mí vi que sacaron armas largas
Sistema “criminal”
—En el video que hizo llegar a una televisora nacional, así como en una carta que también fue difundida días después de su huida, usted dice que tomó esa decisión porque estaba convencido de su inocencia y que esperaría otros tiempos políticos para hacer frente a las acusaciones en su contra ¿Significa eso que va a esperar al cambio de gobierno? Usted ha dicho que Manuel Bartlett, Roberto Madrazo, incluso Francisco Labastida, son sus amigos ¿Cree que si alguno de ellos llega a ser presidente, su problema se va a resolver?
—Yo no quiero que mi problema se solucione a través de amistades Lo que quiero, y eso lo dije siempre, es un juicio justo En estos momentos no existen las condiciones para que así sea, y no apuesto a Bartlett, a Madrazo o a Labastida Yo aspiro a que el próximo gobierno, así sea de la oposición, ejerza una verdadera justicia, y que no sólo en mi caso, sino en los de muchos otros mexicanos, se nos permita defendernos con apego a las leyes, que lo jurídico ya no se mezcle con lo político y que se acaben los linchamientos, los revanchismos
“El sistema político mexicano está muy descompuesto Antes lo peor que le podía pasar a un político rebelde o que no era del agrado de la cúpula del poder era que lo mandaran a la ‘banca’, que no le dieran ningún puesto, o cuando mucho se le enviaba al extranjero Pero las cosas cambiaron mucho, y ahí está lo de Luis Donaldo Colosio, lo de José Francisco Ruiz Massieu creo que el sistema se volvió más que perverso, se volvió criminal”
—¿Se arrepiente de su militancia priísta?
—Jamás, aunque me expulsen —de hecho ya lo hicieron en la práctica con todo ese linchamiento hacia mí—, no voy a renegar del PRI Reniego, sí, de la distorsión que se ha dado en el partido, cosa que es culpa de los hombres, de algunos políticos, mas no de un partido
La “cacería” de sus amigos
—¿Qué opina de la muerte de su exprocurador Miguel de Jesús Peyreffite Cupido?
—Que es muy extraña Antes de que muriera, me enteré de que lo habían detenido en Puebla o en la Ciudad de México, y de que la PGR lo tenía en arraigo Si así fue —y eso es algo que no me atrevo a afirmar, pero sí me queda la sospecha—, Miguel pudo haber sido asesinado por la misma PGR En todo caso, la PGR tiene la obligación de dar una explicación convincente
El 28 de mayo último, en una casa de Cuautla, Morelos, fue hallado el cadáver de quien fue procurador de Villanueva durante cinco años De acuerdo con una versión que se dio a conocer un mes antes y que no fue desmentida por la PGR, Peyreffite Cupido había sido detenido en Puebla y sometido a un arraigo domiciliario El viernes 11, la Procuraduría de Morelos informó que la causa de su muerte fue un infarto provocado por el exceso de alcohol en la sangre
—La PGR dice que Peyreffite era cómplice suyo y del Cártel de Juárez
—Miguel pudo no ser un hombre perfecto, pero a mí me consta que era un político honesto, y que si fue muy criticado fue porque ejerció su responsabilidad como procurador, algo que quizá engendró rencores, y de ahí que se desatara toda esa campaña en su contra
—¿Y qué me dice de Rafael Lara? (expresidente municipal de Benito Juárez —Cancún—, compadre de Villanueva y quien desde hace dos meses se encuentra bajo arraigo en una casa de seguridad de la PGR en la Ciudad de México)
—Que es el colmo de la arbitrariedad de la PGR Todo Quintana Roo conoce a Rafael Es un pionero, uno de los fundadores de Cancún, y el hombre más honesto y bonachón que he conocido De veras que es una aberración que lo quieran involucrar
—¿Y de los demás exfuncionarios, expolicías y empresarios de Quintana Roo que han sido detenidos o que están bajo arraigo?
—Yo no sé en realidad cuántos de ellos en verdad se encuentran detenidos o en arraigo La PGR ha propiciado un clima de confusión, de incertidumbre, que pareciera que casi todos los políticos y empresarios de mi estado son narcotraficantes o por lo menos sospechosos Hablar de uno por uno me llevaría mucho tiempo y no estoy en condiciones de hacerlo Pero a mí me consta que varios de los que se han mencionado son gente honesta Creo que esas detenciones o arraigos las están haciendo con el fin de presionarme
—¿Ha pensado en entregarse?
—Sí, muchas veces, pero también anhelo que muy pronto haya una verdadera justicia en México
La “amenaza” de la PGR
—El procurador Jorge Madrazo afirma que usted o gente a su servicio lo amenazaron de muerte, así como a otros funcionarios de la PGR
—Creo que eso ni él mismo se lo cree Por el contrario, cuando Mariano Herrán vino a Chetumal a tomar mi declaración —el 24 de marzo pasado—, él fue quien me amenazó Recuerdo que me dijo: ‘Mire, gobernador, usted ya se pasó de la cuenta, así que ahora se va a atener a las consecuencias’ Le pregunté a qué se refería, y me dijo: ‘No se haga, sabe bien que ha desafiado a muchos, incluso a su partido’ Fue entonces cuando le dije —ahí sí admito que con coraje— que si venía a interrogarme por mis convicciones políticas, mejor que se fuera, y le hice ver que es un policía y que su función consistía en interrogarme sobre asuntos jurídicos
—En una ocasión usted expresó que Mariano Herrán tiene “mucha cola que le pisen” ¿Tiene pruebas?
—Hay cosas que por ahora me conviene callar, porque todavía queda un buen trecho, y sé que si digo esto o lo otro, voy a perjudicar a seres muy queridos, sobre todo a mi familia, que de hecho, desde antes de que yo decidiera desaparecer, ya había sido amenazada y hostigada por agentes de la PGR
—¿No fue un chantaje de su parte manifestar que tenía mucha información y que si la daba a conocer involucraría a varios políticos?
—Yo no chantajeo, y los que me conocen lo saben bien En mi caso se trata de un acto de autodefensa, sobre todo para mi familia

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