¿qué es el arte contemporáneo?

¿Qué es el arte contemporáneo?
Blanca González Rosas
La situación del arte contemporáneo en México es compleja y contradictoria Compleja porque, incluso, cuando la creación es abundante, la promoción legitimatoria es limitada, el coleccionismo débil, y la dependencia que tienen numerosos artistas ante la subvención gubernamental es indispensable, indignante y vergonzosa Contradictoria porque, aunque todavía no cuenta con un público masivo, sí ha logrado despertar interés entre sectores especializados y, sobre todo, entre creadores y promotores de vocación internacional, en quienes los intereses culturales se imbrican con perspectivas políticas y económicas
En las últimas semanas, la inquietud que despiertan estas expresiones al interior del país quedó demostrada en diferentes foros realizados en la Ciudad de México, en los que se plantearon problemáticas que involucran la creación y la circulación museística de las prácticas contemporáneas Estos foros se llevaron a cabo en el Centro Nacional de las Artes, en el Museo del Chopo, en X-Teresa Arte Actual y en el Museo Universitario de Ciencias y Artes de la UNAM Sin embargo, a pesar de la proyección que tiene este arte tanto en el ámbito nacional como en el internacional, en la Ciudad de México no existe todavía un museo de arte contemporáneo dedicado al resguardo, al estudio, a la interpretación y a la comunicación del sentido de estas expresiones
Por lo mismo, las contradicciones que oscilan ente la aceptación y el rechazo, y entre la atracción y la indiferencia, descubren la necesidad de estructurar las políticas gubernamentales en torno del arte contemporáneo mexicano Es indispensable definir sus características y establecer con claridad la función socio-cultural de su promoción pública
En cuanto al primer punto, urge que las autoridades establezcan parámetros artísticos para definirlo: ni la edad de los creadores ni la fecha de realización de las obras son criterios objetivos El arte contemporáneo se caracteriza por la diversidad de narrativas, por la pluralidad de discursos y por los desplazamientos genéricos, sin importar que sus creadores hayan nacido en las décadas de los treinta, cincuenta, sesenta o setenta del siglo XX
En cuanto al segundo, es también inaplazable que se estructuren conceptualmente los espacios que lo exhiben, y conveniente que se establezca con claridad la diferencia entre centros y museos para definir vocaciones, actividades y compromisos sociales; los centros para fomentar la experimentación creativa e intelectual, para presentar los comportamientos artísticos emergentes; los museos, para facilitar la comprensión del arte contemporáneo, para resguardar la memoria artística de los últimos 30 años, para producir investigaciones y publicaciones, para problematizar las colecciones permanentes, para confrontar diferentes generaciones de un mismo tipo de arte
El arte contemporáneo responde a un nuevo orden que ha transformado la idea del arte, su creación, su forma, su legitimación y hasta su comercialización Estos espacios —museos y centros— deben ser una ventana a las nuevas propuestas Sin embargo, para lograrlo, es necesario que profesionalicen sus servicios y sus tareas; que se responsabilicen del conocimiento y comunicación de los comportamientos y prácticas artísticas más actuales; que aprendan a atender y a valorar al público; que se atrevan a erradicar la función de ventana legitimatoria que han adquirido la mayoría de los recintos dedicados a la promoción del arte contemporáneo en la Ciudad de México
En la actualidad, la función de las prácticas artísticas se transforma con rapidez Para la versión 33 de la afamada Feria de Basilea, que se celebrará del 12 al 17 de junio, además de integrar la función comercial con la de promoción de artistas emergentes, se incluirá un ombudsperson que solucionará cualquier problema de autenticidad
Aquí en México es indispensable fortalecer la dinámica del arte contemporáneo de nuestros creadores —en Basilea sólo participarán las galerías OMR, con diversos artistas, y la Nina Menocal, con Gustavo Artigas y Guillermo Roel— Desde mi punto de vista, un recinto dedicado al arte contemporáneo mexicano podría activar la presencia de estas expresiones En cuanto a la colección, el pago en especie que han realizado diversos artistas durante más de 30 años, podría ser el inicio

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