Los últimos días de Jesús Piedra Ibarra

El pliego de consignación de los presuntos responsables de la desaparición de Jesús Piedra Ibarra, documento de alrededor de 100 fojas obtenido por Proceso, describe la forma como se ordenó y se ejecutó su captura, y llega a una conclusión contundente: las últimas personas que lo tuvieron a su disposición fueron Luis de la Barreda Moreno, director Federal de Seguridad, y su subordinado, Miguel Nazar Haro
Sostenido en buena medida con la información obtenida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el pliego de consignación de los presuntos responsables de la desaparición de Jesús Piedra Ibarra es determinante en su conclusión:
Luego de la detención de Piedra Ibarra, las últimas personas que lo tuvieron a “disposición física y privado de su libertad” fueron Luis de la Barreda Moreno y Miguel Nazar Haro
Además, confirma que en la captura del hijo de la fundadora del Comité Eureka intervinieron casi 20 efectivos de corporaciones policiales estatales, federales y militares, que la Dirección Federal de Seguridad (DFS) no tenía atribuciones legales para detener, que la captura se ejecutó sin orden de aprehensión, que fue sometido a “maltratos físicos” durante su cautiverio y trasladado al centro de operaciones de la DFS en la Ciudad de México, en el Campo Militar Número Uno, donde fue interrogado personalmente por el capitán De la Barreda Moreno
Con las declaraciones y ratificaciones ministeriales de agentes de la Policía Judicial de Nuevo León que participaron directamente en su captura y que formaron parte del grupo especial denominado EROE, de testigos de los hechos, así como con nuevas documentales públicas obtenidas de los archivos de la DFS y la concatenación de una serie de elementos de prueba, la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (Femospp) documentó los momentos previos y posteriores a la detención y desaparición de Piedra Ibarra
Pero la contundencia jurídica e histórica de las evidencias aportadas por la Fiscalía en la averiguación previa PGR/FEMOSSP/017/2002 no bastó para lograr su cometido -al menos por ahora- de enviar a prisión a De la Barreda Moreno y a Nazar Haro por el presunto delito de privación ilegal de la libertad en su modalidad de plagio o secuestro
Con base en el artículo 101 del Código Penal Federal vigente en 1975, cuando se produjo su detención y se le vio con vida por última vez, el juez Cuarto de Distrito en Materia Penal, Guillermo Vázquez Martínez, sobreseyó el asunto y se negó a obsequiar las órdenes de aprehensión solicitadas por la Fiscalía el 22 de abril, bajo el criterio de que el delito por el que fueron acusados el director y el subdirector de la DFS en aquel tiempo, así como Juventino Romero Cisneros, el agente de Policía Judicial del estado de Nuevo León que detuvo a Jesús el 18 de abril de 1975, había prescrito (Proceso 1382)
Condensada la acusación contra De la Barreda y Nazar en las primeras 60 fojas, en el pliego de consignación la Femospp sostuvo, por el contrario, que “de lo actuado se advierte claramente que la comisión del delito de privación ilegal de la libertad en su modalidad de plagio o secuestro se encuentra vigente al prolongarse sus efectos en el tiempo”
Amparado en el párrafo segundo del artículo 19 del Código Penal para el Distrito Federal en materia de fuero común y para toda la República en materia de fuero federal, que dispone que el delito continuo o permanente es aquel que prolonga sin interrupción, por más o menos tiempo, la acción o la omisión que lo constituyen, por lo que al prolongarse sus efectos en el tiempo, desde la fecha de su comisión -en abril de 1975 a la actual- “no ha operado la prescripción de la acción penal contra los probables responsables de su comisión, siendo posible el ejercicio de la acción penal contra Luis de la Barreda Moreno, Miguel Nazar Haro y Juventino Romero Cisneros”
Corresponderá ahora al Tribunal Unitario de Circuito de Monterrey resolver el recurso de apelación interpuesto por la Fiscalía contra la resolución del juez Vázquez Martínez
La historia documentada
La siguiente es la historia de la detención y desaparición de Jesús Piedra Ibarra, según el primer expediente penal integrado sobre la guerra sucia
Con la orden expresa de Nazar Haro de detener a Piedra Ibarra, el 18 de abril de 1975 Juventino Romero se dirigió al lugar por donde supuestamente pasaría Piedra Ibarra Él y el grupo especial integrado expresamente para esa operación -al mando de Carlos Álvarez- habían recibido información sobre la hora, la ropa que vestía y el lugar
Entre las ocho y las ocho y media de la noche, cuando se encontraba en el cruce de las calles de Artega y Félix U Gómez, Romero vio pasar a una persona con las características físicas que le había proporcionado la DFS
El agente policial se abalanzó sobre él, sujetándolo con ambos brazos Cerca de ahí, César Manuel Garza Espinoza se dio cuenta de la acción y corrió en apoyo de su compañero Pero, al tratar de sujetar la cabeza de Jesús, su mano derecha quedó a la altura de la boca y recibió una mordida en un dedo Benjamín Maya Filoteo cerró la pinza y lograron someterlo
Piedra Ibarra fue subido a un Chevrolet anaranjado modelo 1968, donde fue atado de pies y manos Custodiado por agentes que iban en cuatro autos más, fue llevado a las oficinas de la delegación de la DFS en Monterrey, ubicadas en las calles de Rivapalacios y Mina
Carlos Álvarez informó a su superior, Ricardo Condelle Gómez, que habían detenido a Jesús Piedra El entonces delegado de la DFS en Monterrey se dio cuenta de que Garza Espinoza estaba herido y lo mandó al médico
Antes de acudir con el doctor Guadalupe González, quien le mutiló el dedo con una navaja de rasurar nueva, Garza escuchó que Condelle hablaba por teléfono con el subdirector de la DFS, Miguel Nazar: “Tenemos a P I”
Cuando colgó, se dirigió a sus subordinados -un grupo formado por agentes de las policías Judicial del estado, DFS y Séptima Zona Militar-: “Los manda felicitar el señor Miguel Nazar Haro”
De acuerdo con las testimoniales contenidas en el pliego de consignación, Piedra Ibarra fue llevado posteriormente al rancho La Peña, propiedad de Ignacio de Jesús González González, a la altura del kilómetro siete de la carretera Higueras-Marín
Este último así lo confirmó en declaración rendida ante el Ministerio Público Federal el 17 de octubre de 2002 Dijo que conocía a Condelle Gómez antes de que fuera delegado de la DFS y que en alguna ocasión le ofreció su rancho para descansar
Sabás García, encargado de cuidar el rancho, le informó que, en abril de 1975, Condelle y personal de la DFS y de la Policía Judicial estatal ocuparon la propiedad, y que Condelle y Carlos Álvarez habían estado toda la noche en compañía de gente armada
González González recordó también un detalle importante: que Condelle mandó llamar a su primo, el doctor José Guadalupe González González, para que hiciera un reconocimiento médico a Piedra Ibarra, “porque lo había visto apachurrado o decaído; es decir, triste, pero no estaba grave”
Además, le pidió un certificado médico, “porque se lo iban a llevar a la Ciudad de México” Consta en el expediente que José Guadalupe era amigo personal y médico de cabecera de Condelle
Con documentos originales encontrados en el fondo DFS del Archivo General de la Nación, la Fiscalía reconstruyó lo que sucedió en los días subsecuentes con Piedra Ibarra
Un oficio de siete hojas, firmado por el director general de la DFS, capitán Luis de la Barreda, fechado el 20 de abril de 1975 -dos días después de la captura de Jesús-, dice:
Estado de Nuevo León, Monterrey- Jesús Piedra Ibarra (a) Rafael, quien fue aprehendido el día de ayer, hizo las siguientes declaraciones con esta fecha:
Dijo haber nacido el 17 de febrero de 1954, con domicilio en Flores Magón No 2339 Norte, colonia Venustiano Carranza; hijo del Dr Jesús Piedra Rosales y María del Rosario Ibarra de Piedra, que viven en Guayaquil No 205, colonia Altavista; que es originario de esta ciudad
Mi casa de seguridad la tengo en Flores Magón 2339 Norte, colonia Carranza, llegando a los rieles; en mi casa tengo una M-1, parque, tinta, papel, una cama, libros, un radio, una cómoda, una sala, un rifle calibre 243 y 3 mil o 3 mil 500 pesos
Según el documento, Jesús aceptó que pertenecía a la Liga Comunista 23 de Septiembre; que participó en asaltos, secuestros y homicidios, entre ellos el de Eugenio Garza Sada; que usaba el sobrenombre de Rafael, y que reveló los nombres de sus compañeros, las direcciones de otras casas de seguridad, las armas que poseían y los planes que tenía la organización en el futuro
La Fiscalía halló también otro informe firmado por De la Barreda, del 19 de abril de 1975, sobre el cateo efectuado en la casa de Flores Magón, donde se encontraron varias armas y cartuchos, 12 tubos de tinta para imprimir propaganda, papelería, “diversos libros de literatura marxista”, un juego de sala, cómoda, cama, parrilla de gas y ropa personal
Según la Fiscalía, estas pruebas documentales son relevantes, “tomando en consideración la cadena de custodia que tuvieron todos los documentos pertenecientes al archivo de la extinta Dirección Federal de Seguridad antes de ser desclasificados, el 27 de noviembre de 2001″
Con base en ellos, sostiene que De la Barreda Moreno “investigó, planeó y llevó a cabo la privación ilegal de la libertad”, tal como refirieron y ratificaron en sus testimoniales ministeriales Juventino Romero y César Manuel Garza
El 17 de octubre de 2002, ambos exagentes de la Policía Judicial de Nuevo León aseguraron a la Fiscalía que Piedra Ibarra fue interrogado inicialmente en el rancho La Peña la noche de su detención, y posteriormente fue trasladado a las instalaciones de la DFS en la Ciudad de México, donde quedó a disposición de Nazar Haro
Ni en Monterrey ni en la Ciudad de México se hallaron constancias de su liberación o consignación ni de la defunción de Jesús, por lo que la Fiscalía estableció que los “últimos que lo tuvieron a disposición física y privado de su libertad” fueron De la Barreda Moreno y Nazar Haro
El pliego de consignación contiene también la declaración ministerial de Gustavo Hirales, rendida el 9 de abril de 2002, en la que relata el infierno que vivió en 1973 cuando fue torturado por Nazar Haro, quien durante los interrogatorios le decía: “Cuando está de por medio la seguridad nacional, no hay Constitución ni leyes que valgan una chingada”
Con esta prueba, la Fiscalía trató de evidenciar las técnicas y métodos utilizados por la DFS, en particular por De la Barreda Moreno y Nazar Haro, de los que colige que Piedra Ibarra fue sometido a iguales procedimientos, “constituyendo un elemento probatorio más para acreditar el daño ocasionado en su persona con motivo de la privación ilegal de la libertad”
Por considerar que Piedra Ibarra fue detenido, interrogado y privado de su libertad ilegalmente, “con el propósito de lesionarlo y de causar un daño o perjuicio a su persona por las actividades que desarrollaba”, la Fiscalía acusó a De la Barreda Moreno, Nazar Haro y Romero Cisneros como probables responsables del delito de privación ilegal de la libertad en su modalidad de plagio o secuestro

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