El SNTE: la educación secuestrada

La renovación de líderes de sección en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), paso previo a la realización del Quinto Congreso Nacional Extraordinario, ha suscitado convulsiones sin precedente, al menos durante lo que podría llamarse la “era Elba Esther Gordillo” que se inició en 1989 Los debates han derivado con frecuencia en choques, impugnaciones y violencia, y en esos enfrentamientos ha salido a relucir parte del nutrido arsenal de artilugios y mañas que forman parte de la cultura antidemocrática de las organizaciones sindicales corporativas y charras
México ha despertado al siglo XXI y el dinosaurio del SNTE continúa ahí, como si la historia se hubiera congelado a mitad del siglo XX Hablamos de una estructura típica del viejo sistema priista, gremialista, corporativa, corrupta, dominada desde la cúspide por una figura caciquil y por un pequeño grupo de personajes, cuyo perfil oscila entre el burócrata y el guarura
Lo grave para México es que éste es el sindicato de los educadores, es decir, el que agrupa a los profesionales encargados de sacar adelante, día con día, la tarea, crucial para el futuro de México, de formar a las nuevas generaciones de ciudadanos, de capacitarlos y formarlos dentro de virtudes cívicas, como la libertad, la justicia, el patriotismo, la honradez y la honestidad
Pero los valores del SNTE son otros Este organismo ha jugado en la historia contemporánea de México un papel decisivo para obstaculizar y frenar la modernización y el mejoramiento de la educación Para ilustrar este punto citaré algunos datos concretos:
1 El SNTE ha bloqueado sistemáticamente la organización del sistema de participación social a través de consejos escolares, dispuesta en la Ley General de Educación (LGE), porque sabe que la intervención vigilante y activa de la sociedad sobre el sistema escolar debilitaría gravemente su capacidad de control y su influencia Como consecuencia, contra todo principio democrático, la sociedad mexicana está excluida de vigilar y participar en la gestión del sistema educativo y éste se mantiene como un universo cerrado, controlado por las fuerzas que actúan en su interior
2 El SNTE consiguió que los gobiernos del PRI, partido al cual ha prestado servicios políticos valiosos, le hicieran la concesión absurda, irracional, de que los puestos de dirección del sistema escolar (por ejemplo, los de director de escuela o el de inspector) fueran no “puestos de confianza” sino “puestos de base”, lo que significa que el sindicato controla en las escuelas tanto a jefes como a subordinados Uno y otros pertenecen al SNTE Esto significa que el sindicato interviene directamente, y prácticamente decide, el nombramiento de directores de escuela Por decisión del sindicato esos puestos se otorgan de acuerdo con un criterio de escalafón (por antigüedad) y no por méritos académicos, lo cual, desde luego, tiene efectos desastrosos sobre el desempeño educativo
3 El SNTE interviene directamente en las entidades federativas, ejerciendo todo su poder de intimidación ante los gobernadores electos, para influir en el nombramiento de las personas que habrán de ocupar el puesto de secretarios de Educación que, en algunos casos, son atribuidos directamente a líderes o exlíderes sindicales Esto coarta la libertad de los gobernadores y frecuentemente impide que coloquen al frente de la educación estatal a personas moral y técnicamente capaces
4 Los legisladores del SNTE, que dominaban la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados en 1993, intervinieron activamente para incluir dentro de la LGE una disposición tramposa e inconstitucional, que excluye de responsabilidad por violación a esa norma ¡a los trabajadores del SNTE! (Ley General de Educación, Artículo 75, fracción XII) En consecuencia, se da la situación increíble de que la violación a las disposiciones de la LGE por cualquier miembro del sindicato (hablamos de 1 millón 400 mil personas) no puede ser objeto de sanción alguna
5 Siguiendo criterios gremialistas, corporativos y clientelares, el SNTE logró en 2003, mediante sus miembros diputados y senadores, que se aprobara en el Congreso, a la carrera, sin debate ponderado alguno, la ampliación del preescolar a 3 años y que se estableciera como un nivel de educación obligatoria, la que cambió de 9 a 12 años, y quedó comprendida entre los tres y los 15 años de edad La educación preescolar (de dos años) ha tenido efectos benéficos para los niños, pero ¿porqué hacerla obligatoria? Lo razonable hubiera sido aumentar la educación obligatoria hacia arriba y no hacia abajo, es decir, que se incluyeran dentro de la educación básica los años que hoy corresponden a preparatoria (educación media-superior), como lo había hecho ya el estado de Jalisco No obstante, si aumentaba hacia arriba, tal crecimiento no acrecentaría el poder del SNTE; en cambio, el aumento hacia abajo significa un aumento del poder corporativo -de por sí excesivo- de la organización Importa decir que ningún país tiene un régimen de educación preescolar obligatorio entre tres y seis años y que el régimen de obligatoriedad significa una carga más (material, porque implica gastos, transporte, vestido, alimentos) para las familias pobres cuyos hijos para ingresar a la escuela primaria tendrán que mostrar un certificado de educación preescolar expedido por una escuela registrada y aprobada por la SEP (sólo falta que les impongan ahora”examen de admisión”) Como siempre, estos desplantes demagógicos repercuten contra los más débiles
6 Si bien el SNTE actúa en todos los niveles del sistema educativo (educación básica), hay una esfera en la que ha tenido mayor influencia y que constituye su principal bastión de poder: la educación normal Los líderes del sindicato influyen decisivamente en el nombramiento de directores de estas escuelas, en la definición de sus planes de estudio, en su organización, etcétera Ese afán de control sobre esta área vital para la educación explica el rezago histórico de las escuelas normales y del sistema de formación de maestros La Universidad Pedagógica Nacional (UPN), por ejemplo, fue producto de un capricho del líder sindical Carlos Jonguitud, antecesor de la profesora Gordillo, quien lanzó en Chetumal la célebre divisa “La educación para los maestros” Al crear la UPN el sindicato optó por una institución que creía podría controlar y se negó a admitir que las escuelas normales se vincularan a las universidades públicas, pues un vínculo como ése podría abrir la puerta a influencias ideológicas y políticas democráticas que eventualmente amenazarían el poder del gremio
7 Con frecuencia el sindicato actúa como defensor de oficio de los trabajadores de la educación Desde luego, se opone a que el trabajo de los docentes sea evaluado y probablemente reaccionaría con violencia ante cualquier intento de la autoridad educativa de despedir a un profesor que demuestra total ineptitud para desempeñar sus tareas profesionales Las plazas de educación son, para efectos prácticos, vitalicias, y quienes las detentan las manejan como propiedad privada Se da a veces el caso de profesores que “venden” sus plazas al mejor postor y para ello ¡lo anuncian en el periódico! Cualquier director de escuela puede dar constancia de actitudes sindicales que protegen la irresponsabilidad y el no trabajo Cuando un profesor incurre en algún atropello contra sus alumnos (incluso se han dado casos de violaciones) o incumple sus obligaciones laborales (faltas o retardos reiterados, llegar al trabajo en estado de ebriedad), si el director intenta proceder laboralmente contra el trabajador frecuentemente se topa con la resistencia casi siempre invencible del delegado o líder sectorial del sindicato
8 Importa subrayar que cuando hablamos del SNTE nos referimos a “los líderes del SNTE” y principalmente a los “líderes nacionales”, y de ninguna manera hablamos de los trabajadores de la educación, la mayoría de los cuales no participa activamente en el sindicato ni se siente moralmente representada ni en la estructura ni en el liderazgo actuales Los líderes del CEN, para fines de intimidación, dicen tener detrás de sí a 15 millones de trabajadores Eso es demagogia Si existieran mecanismos democráticos internos, los líderes actuales probablemente no durarían en su posición mucho tiempo Por otro lado, ha surgido en las escuelas una nueva generación de jóvenes docentes totalmente inmunes a la corrupción y a la demagogia sindical, preocupados seriamente por la educación y por acrecentar el papel pedagógico del profesor Este cambio sociológico se refleja ya a nivel de líderes medios del sindicato No pocas secciones sindicales están ya encabezadas por personas honestas, honradas, patriotas comprometidos con su comunidad que están hartos de la corrupción y del sistema caciquil En ellos descansa la posibilidad del cambio
El aislamiento político del sistema escolar, como es de comprenderse, ha favorecido esta conducta atrabiliaria de un organismo que desde los años cincuenta se alejó de los ideales que le imprimieron sus fundadores y se convirtió en bastión de la inmoralidad y la corrupción Lo que sorprende es la actitud de indiferencia de las autoridades federales ante una entidad privada que, para efectos prácticos, tiene secuestrada a la educación nacional y, por lo tanto, está pisoteando los valores más caros de la patria

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