El estado laico y la excomunión de Hidalgo y Morelos

México, D F, 15 de octubre (apro)- Al tiempo que Dominique Mamberti, secretario de Relaciones con los Estados por parte del Vaticano, realizaba campaña en México para promover las reformas constitucionales con el fin de establecer la “libertad religiosa”, en la Cámara de Diputados se solicita levantar la excomunión de Miguel Hidalgo y José María Morelos
Promovida por los diputados José Alfonso Suárez del Real y David Sánchez Camacho, del PRD, y Beatriz Pages Llergo y Rosario Ortiz Magallón, del PRI, la propuesta está dirigida a las secretarías de Relaciones Exteriores y Gobernación, para que soliciten ante el Estado del Vaticano y la asociación religiosa “denominada” Iglesia Católica de México, levantar los edictos de excomunión de los independentistas, emitidos por el Santo Oficio el 13 de octubre de 1810 y el 26 de enero de 1811
En esos documentos, citan, se señaló que incurrían en el crimen de “fautoría (ayuda) y sus penas (sin excepción), todas las personas que aprueben la sedición de Hidalgo, o reciban sus proclamas, mantengan su trato y correspondencia epistolar, le presten cualquier género de ayuda o favor, amparen sus ideas revolucionarias o de cualquier modo las promuevan y propaguen”
Al destacar su deseo de revisar lo acontecido en la gesta de Independencia para adoptar el compromiso de “consumar los ideales y programas políticos, sociales y culturales” que la originaron, los diputados firmantes consideran que mantener la excomunión es un “desconocimiento de facto a nuestro país como nación independiente, además de la posible omisión a nuestro orden constitucional, emanado del Constituyente de Apatzingán en 1814″
Pero asumido ya como un Estado laico y con libertad de cultos, ¿qué sentido tiene en este momento levantar la excomunión a quienes, de cualquier forma, son reconocidos en los ámbitos civiles como los fundadores de la patria, de la nación independiente?
Arturo Saucedo, asesor del diputado Suárez del Real, explica, en entrevista telefónica, que mediante esta propuesta para punto de acuerdo, se quiere mostrar que la llamada “infalibilidad del Papa” es un dogma falaz, pues así como se equivocó el Papa León X al excomulgar a Martín Lutero y la Iglesia al perseguir a Giordano Bruno y a Galileo Galilei, erraron al excomulgar a Hidalgo, Morelos y otros independentistas
Lo que cuestiona el asesor es cómo ahora, quienes son tan susceptibles de equivocarse como cualquiera, vienen a criticar la Constitución mexicana vigente y a promover cambios en lo que constituye –en su opinión– una violación a la soberanía nacional:
“Con esa prepotencia llega el enviado del Vaticano, quien no tendría porque decir nada Es como si un enviado de George Bush (presidente de Estados Unidos) opinara sobre la Constitución, es una lesión de la soberanía O, de la misma manera, como si el secretario de Gobernación fuera al Vaticano y dijera que el derecho canónico es obsoleto y que la elección del Papa no es democrática”
El punto además, agrega Saucedo, es que Mamberti llegará a México (ofreció una misa en la Basílica de Guadalupe en el marco del 15 aniversario del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre México y el Vaticano, en la cual comentó que las reformas constitucionales de 1992 fueron un paso positivo, pero no agotan la agenda de la libertad religiosa) a opinar sobre la Constitución, a sabiendas de que aquí “hay un gobierno de derecha”, que no le pondrá un alto
El escritor y periodista Carlos Monsiváis ofreció una conferencia sobre el tema de la laicidad del Estado mexicano el pasado fin de semana, en la cual calificó como “necias, torpes y repetitivas” las pretensiones del representante del Vaticano y de la Iglesia en México de concederles mayor libertad religiosa, extender su credo a la educación pública básica y reformar la Constitución para garantizarles sus derechos de expresión
En opinión de Saucedo, si el Vaticano y la Iglesia católica mexicana aceptan levantar la excomunión, aceptarán que el Papa es falible y que no hay verdad en sus procedimientos, por tanto no tienen autoridad para opinar sobre la Constitución Si no la levantan, se estará hablando de que no reconocen a México como nación independiente, y cómo entonces opina sobre una constitución a la cual no reconocen
“¿Para qué quieren modificar la Constitución si se pueden equivocar como históricamente lo han hecho?”, se pregunta, y agrega que, durante el proceso de Independencia, la Iglesia católica tuvo un triste papel al colocarse del lado del imperio de Agustín de Iturbide, quien les concedió ser la religión oficial, y sus efectos fueron terribles ¿Para qué permitirles hacer política? No deben hacer política los señores”

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