La batalla de Acapulco

Acapulco, conocido desde hace décadas como uno de los centros turísticos más famosos por la belleza de su bahía y de sus playas, comienza a proyectar otra imagen internacional: la de un asentamiento de las más poderosas bandas dedicadas al narcotráfico y al lavado de dinero, expone Proceso en su edición de este domingo 5 de febrero
La guerra por el control de la plaza se libra entre el cártel de Sinaloa, representado en ese puerto por los hermanos Arturo y Héctor Beltrán Leyva, y “Los Zetas”, el escudo armado del cártel del Golfo
Al igual que en Sinaloa, Michoacán o Tamaulipas, en este trozo del Pacífico también se multiplican las balaceras, los ajustes de cuentas y los “levantones” Por las noches, grupos armados secuestran a sus enemigos, con frecuencia auxiliados por la policía local o de presuntos agentes de la Agencia Federal de Investigación (AFI) adscritos al estado, según se desprende de investigaciones de la PGR en curso
En Acapulco se han diversificado las facilidades para conseguir droga Según datos de la procuraduría del estado y de la Policía Preventiva, alrededor de la zona turística operan aproximadamente mil tienditas donde se puede conseguir cocaína, mariguana o crack Todos esos establecimientos tienen protección policiaca, lo cual ha dividido a la propia policía, ya que cada zona está bajo el dominio de grupos diferentes
Ante la guerra de cárteles por el dominio del mercado de las drogas, las autoridades locales admiten que han sido rebasadas “Queremos que dejen a Guerrero en paz…”, clama el gobernador Zeferino Torreblanca Y el alcalde Félix Salgado acepta: “La verdad es que tengo miedo…”, dice en el reportaje que publica Proceso este domingo 5 de febrero

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