A dos años del crimen, aún sin esclarecer el caso Roberto Mora

* Impunidad, denuncian periodistas del Cepet y representantes de ONG
Ciudad Victoria, Tamps , 22 de marzo (apro)- A dos años del asesinato del periodista Roberto Mora García, director editorial de El Mañana de Nuevo Laredo, el crimen continúa en la impunidad, considera la Comisión en Memoria, integrada por periodistas y representantes de ONG
Aunque la Procuraduría local da por resuelto este homicidio, la directora del Centro de Periodismo y Ética Pública (Cepet), Leonarda Reyes, considera que las evidencias encontradas por la comisión son lo suficientemente relevantes para poner en duda el esclarecimiento del crimen
Sin embargo, señala que después que la Comisión en Memoria entregó el informe con las múltiples irregularidades que se detectaron en la investigación, la Procuraduría de Tamaulipas se negó a tomarlas en cuenta
Mora García fue asesinado de 26 puñaladas la madrugada del 19 de marzo del 2004 cuando regresaba a su casa, después de trabajar en el periódico En tan sólo nueve días, la Procuraduría presentó a una pareja de homosexuales como los supuestos autores confesos de este asesinato
De acuerdo con esta versión, ni Mario Medina ni Hiram Ontiveros, presuntos homicidas, conocían a Mora, quien vivía en un departamento abajo al que habitaban ellos, pero que Medina sufrió un “ataque de celos imaginarios” que lo llevó a cometer el crimen
El supuesto homicida material, Mario Medina, fue asesinado también a puñaladas el 13 de mayo de ese mismo año, en el interior del penal 2 de Nuevo Laredo, justo cuando había hecho declaraciones a la televisión y a la embajada de Estados Unidos para denunciar que había sido torturado y obligado a declararse culpable
“Entiendo que legalmente es posible que este caso, en el que el presunto asesino confeso ya no vive, pueda darse por cerrado para la Procuraduría, pero para el Cepet y para la comisión el caso no está resuelto”, expone Leonarda Reyes
Asegura que en el seguimiento que realizaron del caso, encontraron pruebas tan evidentes como el hecho de que el cuchillo que presentó la Procuraduría como el arma homicida, no coincide con las heridas dejadas en la víctima
“El arma homicida que presentaron es un cuchillo de cocina que los supuestos homicidas dejaron olvidado encima de la barra de la cocina, o sea, que tú te cambias de casa y dejas olvidado en la casa el cuchillo con el que mataste a tu vecino Totalmente ilógico”, expone, al considerar que hubo muchos indicios que apuntaban a que esta evidencia había sido “sembrada”
Pero, agrega, la evidencia más contundente que encontró la comisión, y que echaría por tierra la versión oficial, era que, de acuerdo con peritos y con la misma Procuraduría, las heridas en el cuerpo de Mora García correspondían a un cuchillo de doble filo, y el que presentaron como arma homicida era sólo un cuchillo de cocina
Además, señala la directora del Cepet, la actuación del entonces procurador Francisco Cayuela tuvo todo el tiempo la tendencia de desvirtuar las causas del homicidio y las investigaciones
Menciona el hecho de que Cayuela haya asegurado en ese momento ante los medios de comunicación que se habían encontrado huellas de sangre de Mora en el departamento de los presuntos homicidas, sin embargo, ello no obra en ninguna parte del expediente, e incluso en el reporte que hicieron los peritos, se aclara que no había forma de determinar que la sangre que presentó la fiscalía pertenecía a la víctima
Otra de las posturas cuestionables de la Procuraduría tamaulipeca, refiere, fueron las constantes filtraciones que hizo a la prensa para hacer creer que el periodista había sido asesinado por tener tendencias homosexuales
En ese tiempo, el propio procurador enseñaba a columnistas y reporteros supuestas cartas que había escrito Mora, en las que se ponía en duda su preferencia sexual
“Quisieron hacer creer que, por pudor, no hacían públicas las supuestas evidencias de una homosexualidad de Roberto Mora”, recuerda Reyes, sin embargo, señala que realmente la Procuraduría nunca tuvo ningún indicio de esto; “si lo hubiera tenido, seguramente lo hubiera hecho público”
En ese tiempo, ante esta campaña de filtraciones, incluso el periódico El Mañana decidió publicar los resultados de la necroscopia realizada a Mora, en la que los médicos legistas descartaban evidencias de prácticas homosexuales
Relata que en una columna publicada unos días antes por Mora en El Mañana, el propio reportero fue premonitorio, al criticar la actuación de Cayuela, pues hacía referencia a que se pretendía reducir las estadísticas oficiales, al asegurar que las víctimas de homicidios se habían suicidado o habían muerto por enfermedad
“Esto que escribió unos días antes Roberto fue premonitorio, pues unos días después también su crimen fue desvirtuado para decir que no murió por su trabajo”, dice Reyes
Las irregularidades que se cometieron en la investigación de su homicidio, y las evidencias que contradecían a la Procuraduría, son numerosas y fueron entregadas por escrito a la propia dependencia, pero no se obtuvo ninguna reacción
Además, se interpuso una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos, que tampoco tomó en cuenta todos los cuestionamientos que se hicieron
Para la directora del Cepet, todo apunta a que este caso se va a venir a agregar a la extensa estadística de impunidad que hay en México
Cabe recordar que cuando Mora dirigía El Mañana de Nuevo Laredo, este periódico, como lo ha reconocido en sus propios editoriales, tenía una línea editorial abierta, en la que se hacían trabajos de investigación y se señalaba a los narcotraficantes locales por su nombre
De entonces a la fecha, el ejercicio periodístico en la franja fronteriza tamaulipeca, y especialmente para El Mañana, es muy diferente Apenas el pasado 6 de febrero, unos sicarios ingresaron a la redacción de este periódico para lanzar una granada e hirieron al reportero Jaime Orozco Tey

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