Germán Cueto, en el Museo de Arte Carrillo Gil

México, D F, 2 de octubre (apro)- Del considerado como el escultor mexicano más vanguardista de principios del siglo XX, Germán Cueto (1893-1975), el Museo de Arte Carrillo Gil presenta una amplia exposición
A éste artista también se le conoce como uno de los personajes emblemáticos del movimiento estridentista en nuestro país
Recordemos la magnífica muestra realizada en el Museo Reina Sofía en Madrid en 2005, curada por Serge Fauchereau, quien dijo que el montaje de la exposición rompió las formulas tradicionales del museo, poniendo en sus salas un poco de humor y la imaginación del artista, tal y como lo recuerda su hijo Javier Cueto Galán
Ahora tenemos la gran oportunidad de disfrutar de su obra en la muestra que se presenta en la Ciudad de México, que incluye además de esculturas, dibujos, pinturas, esmaltes, documentos, una serie de máscaras, sumando así más de 120 obras
Curada por la crítica Silvia Navarrete y Ester Echeverría, la exposición logra dar un panorama bastante completo del artista, donde podemos constatar la deducción de volúmenes que se van alejando de la figuración iniciando una abstracción cada vez más contundente que logra conformar en un lenguaje propio y propositito
Las curadoras han manifestado qué: “las concesiones que hace Cueto al cubismo, se perciben en una construcción más rigurosa y sintética de la figura humana, en contornos más acusados, en ángulos rectos contrastados con remates tubulares, en la madera asociada al metal, por lo que el juego de los vacíos en el espacio, la integración estructural de efectos cóncavos y convexos, son promovidos a elementos constitutivos de la composición”
Las piezas que se exhiben como las máscaras están elaboradas con papel maché, cartoncillo, cerámica, yeso, madera, metales e, incluso, alambre Las esculturas fueron realizadas en bronce, madera, alambre, lámina de hierro
Es interesante ver como el escultor logró romper con la tradición incursionando, como se mencionó anteriormente, con la abstracción que, apoyado con los materiales utilizados (papel, alambre, cartoncillo, vidrio etc), le permitieron construir soluciones formales que alteraron la representación, como tal
El trabajo de Cueto se identifica en primera instancia, afirma Navarrete, “con el estridentísimo (movimiento estético radical de inspiración futurista) alrededor de los años 20; otra sería una convergencia del cubismo y el constructivismo; una más el art deco y, la última, la inclinación primitivista o arcaizante”
Cueto vivió en Europa de 1927a 1932, donde trabajó a la par de creadores como Brancusi, Lipchitz y Torres García, entre otros, y a su arribo a la ciudad de México, se aparto de la comunidad, para crear su propio trabajo, y en palabras de su hijo se recuerda la posición que tenía Cueto frente al medio artístico mexicano con motivo de su exposición en el Museo de Arte Mexicano, pues el medio resultó muy duro, por lo que el artista aceptó con filosofía esa situación y siguió creando, metido en su propio mundo, rodeado por sus amigos, observando con humor la vanidad de sus colegas artistas…
El escritor e investigador Evodio Escalante, del que figura un texto en el catálogo de esta exposición, señala la importancia de las máscaras elaboradas por Cueto, que inventan un género que existía de manera larvada, con una función utilitaria o ceremonial
La exhibición de su trabajo se presentó en Suiza y Barcelona, y de 1941 a 1945 presentó sus obras en la Galería de Arte Mexicano, entre pinturas, gouches, máscaras y esculturas En sus esculturas monumentales destaca “Hombre corriendo”, realizada para la “Ruta de la Amistad” en los XIX Juegos Olímpicos en la Ciudad de México en 1968 Muerió en está ciudad el 14 de febrero de 1975
Afortunadamente, la muestra permanecerá abierta al público hasta el 28 de enero de 2007, tiempo suficiente para visitar y conocer el trabajo de uno de los escultores más interesantes y propositivos que ha dado nuestro país

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