Análisis político: PRD y Cárdenas, vocación por la derrota

México, D F, 26 de febrero (apro)- Salvo cuando el descomunal fraude de 1988, que entronizó con Carlos Salinas la corrupción y el entreguismo, la izquierda en México jamás había estado tan próxima a conducir al país como ahora, cuando faltan todavía más de dos años para las elecciones sucesorias
Nunca como ahora la izquierda, y sectores hartos de la pillería y la ineptitud, había tenido un candidato que se empeñe en demostrar que es posible una ruta distinta a las ya conocidas con presidentes priistas y actualmente del PAN
Pero nunca como ahora la izquierda había sido tan mezquina consigo misma, tan cómplice de sus adversarios
A 15 años de su fundación, del PRD no es posible esperar demasiado, como de ningún otro partido político que se han asumido de izquierda y que se han disuelto porque se trata de clubes más dedicados a teorizar y a vivir del erario que a trabajar con la sociedad
Que en el PRD se organicen comités para promover la candidatura de Andrés Manuel López Obrador es un contrasentido que ilustra la vocación por la marginalidad y la transa
La marginalidad porque podrán multiplicarse tantos comités como militantes existan, pero sin abrirse a la sociedad, que es donde están los votos para ganar, el PRD seguirá siendo el partido del 17 por ciento, que arrastra desde las elecciones presidenciales de 1994
Y la transa, porque, en la miopía de los promotores de los comités, lo fundamental es hacer fila para ser los primeros beneficiados con chambas, como si la victoria estuviera ya garantizada
En Puebla, Nuevo León, Baja California, Sonora, Chihuahua y otros estados donde la presencia perredista es ridícula, podrá cundir el frenesí por los comités “ciudadanos”, como los que en 1994 se organizaron para Cuauhtémoc Cárdenas y cuya utilidad fue nula, salvo para su promotor, el perredista Graco Ramírez, quien se convirtió en diputado “ciudadano” siendo perredista
A la sociedad, a la que decide una elección, la que hizo ganar a Vicente Fox y que no quiere de regreso al PRI, los comités del PRD disfrazados de ciudadanos le dan risa Aun a los que están dispuestos a votar por ese partido si identifican que el candidato cumple con lo que prometió, pese a las críticas
Y a eso obedece que López Obrador sea el puntero en las encuestas, a nivel nacional, algo nunca visto en la historia de la izquierda en México Y a eso obedece, también, la mezquindad que aflora en su partido, comenzando por Cárdenas, el candidato de Carlos Salinas, Roberto Madrazo y otros políticos de la misma calaña
A eso obedece la irrupción de Cárdenas: Prohíbe alianzas del PRD cuando él la impuso en el 2000 con membretes que resultaron ser negocios de familia; las descalifica y él se retrata con quien instrumentó el fraude de 1988 –Manuel Bartlett–; las considera inadecuadas y él pacta con Madrazo la vicepresidencia de la Internacional Socialista
Cárdenas, y el PRD aun con sus comités “ciudadanos”, fueron incapaces a partir de 1997 de hacer un gobierno capitalino tan eficaz que fuera su carta de presentación en la elección del 2000, que arrojó la misma cifra de seis años atrás, cuando obtuvo 1664 por ciento de los votos frente a Ernesto Zedillo y Diego Fernández de Cevallos
Ahora que López Obrador se ubica al frente de las encuestas –que no hay que olvidar que son sólo una fotografía y no un destino–, brotan las mezquindades, la miopía y la complicidad
Probablemente, de triunfar la estrategia de Carlos Salinas y sus testaferros, López Obrador no sea presidente de México, pero Cárdenas tampoco
Eso no se lo dirá jamás Salinas ni el pequeño círculo de incondicionales que lo rodea, que tiene vocación por la derrota y el victimismo
Comentarios: delgado@procesocommx

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