Guatemala: Acuerdos de Paz en retroceso

Ciudad de Guatemala – Masacres y asesinatos extrajudiciales irresueltos; hostigamiento creciente a operadores de justicia, activistas de derechos humanos y periodistas; agudización de la pobreza extrema y muertes por desnutrición; gasto social a la baja en contraste con un ejército fortalecido y reformas legislativas inconclusas
Tal es el escenario que 5 años después de la firma de la paz observan en Guatemala misiones internacionales, exnegociadores y la exguerrilla
Los Acuerdos de Paz entre la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca y el gobierno –que puso fin a una guerra de 36 años, una de las más sangrientas del continente— no eliminaron algunas causas estructurales que llevaron a la guerra Por el contrario: se profundizaron, afirman excombatientes y exnegociadores entrevistados por Apro
El cumplimiento de dichos Acuerdos de Paz se mantuvo estancado prácticamente desde que concluyó la negociación durante el gobierno de Alvaro Arzú Pero –a decir de los entrevistados— desde el ascenso del gobierno del Frente Republicano Guatemalteco (FRG) dicho cumplimiento está en franco retroceso
El FRG es liderado por Efraín Ríos Montt, en cuya época de jefe militar ocurrieron las mayores masacres, según el informe de la Comisión de Esclarecimiento Histórico
El presidente Alfonso Portillo sostiene en sus discursos que los Acuerdos de Paz son Acuerdos de Estado y negoció con el Grupo Consultivo que acompaña el proceso una recalendarización para su cumplimiento Esté será para los años 2000-2004 La calendarización inicial abarcaba de 1998 al 2000
Mientras tanto, se acentúan el deterioro económico y social y se multiplican las señales de fortalecimiento de viejas estructuras de línea dura ligadas a la contrainsurgencia
La reconversión del ejército –uno de los temas pilares de la negociación de paz— va en sentido contrario Dicha reconversión establecía acotar sus tareas a la seguridad externa y disminuir su tamaño y presupuesto, así como fortalecer la seguridad e inteligencia civil Pero, de una reducción presupuestal y numérica en los últimos años del gobierno de Alvaro Arzú, el Ejército guatemalteco pasó un abierto fortalecimiento financiero y de poder con el gobierno del FRG
La promesa de desaparecer el Estado Mayor Presidencial fue recalendarizada y no se ven avances para su cumplimiento La oferta de suprimir la inteligencia militar en tareas de seguridad interna se vio cuestionada por el traslado del ministro de la Defensa a la titularidad del Ministerio de Gobernación, así como por el ascenso de cuadros ligados a inteligencia militar a la inteligencia civil, de acuerdo a denuncias de organizaciones civiles
Mientras tanto, la depauperación y la desigualdad social se agudizan En una reciente conferencia con corresponsales extranjeros, el ministro de Agricultura, Jorge Escoto, planteó que 56% de los 10 millones de guatemaltecos viven en situación de pobreza De ellos, 264% en pobreza extrema Un 20% de la población más rica concentra el 61% del ingreso nacional, en tanto que un 20% de la población más pobre tiene acceso a apenas el 3% de la riqueza nacional
Roberto Bonini, coordinador del proyecto Cultura de Paz de UNESCO advirtió en ese encuentro que la distribución de ingresos en Guatemala se asemeja a la de países como Haití, Mozambique o Bangladesh
Ante la evidencia de que la hambruna y las muertes infantiles ligadas a la desnutrición crecen en distintas regiones del país, organizaciones del sector civil advirtieron que el país se está “africanizando”
Signos preocupantes
Secretaria de la Paz durante la primera etapa de la implantación de los Acuerdos, Raquel Zelaya, ahora investigadora de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES) de Guatemala, advierte sobre elementos preocupantes en la actual coyuntura de los Acuerdos de Paz: regresiones en el tema militar; retorno informal a la cúpula del poder militar de personajes ligados a violaciones a los derechos humanos en la época contrainsurgente; manejos de poder contradictorios dentro del FRG que, por una parte, incorpora a cuadros indígenas, de la sociedad civil y de defensores de derechos humanos a su gobierno; y por otra parte actúa en contra de éstas causas
Si bien el discurso del gobierno en favor de los Acuerdos de Paz no ha cambiado, los hechos están ausentes, evalúa Zelaya Y los actores que rodearon la negociación no muestran capacidad de presionar efectivamente para que se cumplan dichos acuerdos
“Creí que el proceso de paz estaba más consolidado de lo que ahora está La URNG tiene una debilidad enorme con todas sus dificultades internas Igualmente se encuentran débiles el Partido de Avanzada Nacional (PAN) y las organizaciones indígenas y populares Los actores principales de acompañamiento del proceso entraron simultáneamente en dificultades internas y ese sí que era un escenario no previsto”, dice la exfuncionaria en entrevista con Apro
En El Salvador, compara Zelaya, el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) siempre fue fuerte, y Arena, el partido signatario de los acuerdos, se reeligió “Pero acá el PAN salió derrotado terriblemente y la URNG se debilitó”
Sin mayores expectativas acerca de las acciones que pueda emprender este gobierno para cumplir los acuerdos, Zelaya advierte que no puede decirse que el proceso de paz en Guatemala ya patinó “Creo que con todo el desgaste que puedan tener, los Acuerdos de Paz van a ser la agenda obligada del año electoral Entonces será el momento de levantar este tema Hay un liderazgo pensante, urbano, que sí está viendo en la paz la agenda de la dignidad que se necesitar para hacer alianzas”
Por otra parte, observa, el interés de los actores internacionales por respaldar la pacificación en Guatemala ha empezado a diluirse “Con algunos matices, creo que la comunidad internacional empieza a estar un poco cansada, como diciendo: ‘la guerra se les pudo haber impuesto pero la paz hay que quererla’, y las prioridades de la comunidad internacional empiezan a cambiar”
Cabeza
El martes 18, la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), una de las signatarias de la paz, presentó un análisis sobre la implantación de los acuerdos, después de 5 años de que fueron firmados Señaló que existe un incumplimiento generalizado y advirtió: “actualmente el proceso de paz se encuentra en su momento más difícil Se han abierto dinámicas que pueden hacerlo reversible al dejar de cumplir importantes compromisos y desnaturalizar el cumplimiento de otros”
Identificó, en este sentido, retrocesos en el proceso de desmilitarización del Estado y de la sociedad y una clara violación a los Acuerdos de Paz con los nombramientos recientes de jefes militares en puestos claves de seguridad que deberían estar en manos del poder civil “Inexplicablemente se incrementa el presupuesto del ejército cuando disminuyen los de salud y educación y hay graves retrocesos en la situación de los derechos humanos”, subrayó
En cuanto al actual partido en el gobierno guatemalteco, el análisis de URNG sostiene que existe un desgaste y pérdida de legitimidad producto de la corrupción generalizada, el saqueo del Estado y la impunidad Asegura que ello se traduce en incapacidad para implementar y ejecutar políticas públicas
Respecto al papel del poder económico, observa “un enfrentamiento” entre los grupos de poder económico emergente que apoyan al FRG y el poder tradicional que se ha opuesto a los Acuerdos de Paz, al pago de impuestos, al aumento de salarios, al fortalecimiento del Estado y a la entrega de tierras agrupados en el CACIF (Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, comerciales Industriales y Financieras)
En ese marco de enfrentamientos, se ha fortalecido la oposición del sector privado a algunas reformas derivadas de los acuerdos, como el incremento de impuestos
Sostiene que el FRG siempre se identificó con los grupos opuestos a los Acuerdos y solo modificó su discurso por razones electorales y por la búsqueda de legitimidad y apoyo internacional “Sin embargo, a pesar de anunciar que éstos son compromisos de Estado, el gobierno desde el inicio debilitó la institucionalidad de la paz e impulsó una política contraria, profundizando la corrupción y la impunidad”
Siguen pendientes, enlistó, temas clave y de fondo como la reforma electoral y de partidos políticos, la reforma militar, de seguridad e inteligencia, la elaboración de políticas sociales acordes a los Acuerdos de Paz, la reforma del sector judicial, la política de desarrollo rural y la reforma fiscal integral
Estela Maldonado, dirigente de la URNG, sostiene: “la base fundamental de la transición a la democracia en el plano económico y social son los Acuerdos de Paz, en la medida en que éstos acuerdos no se cumplan el país está en riesgo de retroceder”
En entrevista con Apro, califica como señales de retroceso a las tareas civiles realizadas por elementos militares, o en el acoso a procuradores de justicia, sector que vio mermado su presupuesto para el próximo año “Entendemos que los Acuerdos de Paz tienen una perspectiva histórica, de profundidad Sería superficial pensar que su cumplimiento se puede desarrollar de la noche a la mañana y 5 años son muy poco Pero el proceso tiene que partir de cambios concretos de corto plazo y no se dan”, apunta
Las causas estructurales que llevaron a la guerra en Guatemala permanecen intocadas, advierte Maldonado “La pobreza se ha extremado, la situación económica es peor ahora que hace 30 años y la impunidad prevalece”
Si bien estima poco probable un avance de los Acuerdos con éste gobierno, Maldonado prevé que cambios en sectores cercanos podrían modificar el estancamiento del proceso: una apertura del sector privado al cumplimiento de los acuerdos en temas como el fiscal y el de la tierra obligados por la globalización y una mayor incidencia de actores civiles y de la propia URNG que –tras pasar un período de divisiones internas– pretende definir con más precisión tareas y ejes de trabajo, dentro de los cuales esta la vigencia de los Acuerdos de Paz
La deuda social
En su último informe sobre la verificación de los Acuerdos de Paz de Guatemala, correspondiente al período julio-marzo del 2001, la Misión de Verificación de las Naciones Unidas (Minugua) observó insuficiencias en el reasentamiento de los desmovilizados de la guerra y grandes brechas en el desarrollo social entre la población indígena y no indígena, entre la población rural y urbana, y de género En el sector judicial, señala que el sistema no exhibe avances estructurales significativos, especialmente en el esclarecimiento de casos de violaciones a los derechos humanos, incluso los de mayor impacto social
En cuanto a seguridad pública, reforma policial y reconversión del Ejército, Minugua encontró un ejército activo en tareas de seguridad ciudadana, elemento que es un retroceso en la desmilitarización de la seguridad publica
La atención al área rural y la demanda de tierra es otro de los aspectos importantes de los Acuerdos De acuerdo con estadísticas del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Guatemala (MAGA), el 37% de los productores agrícolas del país explotan apenas un 3% del total de la tierra agrícola en un nivel de “infrasubsistencia”, 59% disponen de un 17% de la tierra en condiciones de subsistencia, y un pequeñísimo segmento de productores comerciales, equivalente al 015%, poseen el 70% de la tierra agrícola disponible
De acuerdo al MAGA, 500 mil familias campesinas guatemaltecas se encuentran en un nivel inferior al de subsistencia en gran parte por la carencia de tierras de cultivo
Los Acuerdos de Paz establecían como uno de sus compromisos la creación de instituciones capaces de resolver los problemas alrededor de la tenencia de la tierra y de promover un proceso de desarrollo rural y reformas legales para legislar sobre tierras ociosas, proteger terrenos ejidales y municipales y crear las condiciones para el acceso a la tierra Pero la mayor parte de dichos compromisos no se ha cumplido, según un informe de Minugua sobre el tema tierra divulgado en mayo del 2000
Una muestra: la demanda organizada de tierra es de 60 mil familias Hasta marzo del 2000, el Fondo de Tierras (Fontierras) había financiado la adquisición de tierra para 2 mil 476 familias
En cuanto al reasentamiento de los desplazados por el conflicto armado, si bien se invirtió en la adquisición de tierras para los retornados, su reinserción definitiva es obstaculizada por falta de infraestructura básica en las fincas
Derechos humanos es otro tema de preocupación para Minugua En un informe presentado en junio del 2001, la Misión advirtió sobre la falta de una respuesta eficaz del Estado frente a delitos y violaciones en esta materia En un entorno en el que abundaron durante el último año hostigamientos, amenazas y atentados contra activistas de derechos humanos, operadores de justicia y periodistas, persistió la inacción o deficiente acción estatal y la falta de coordinación entre la Policía, el Ministerio Público y el Organismo Judicial
La impunidad de actores involucrados en desapariciones forzadas, asesinatos y masacres durante la guerra es otra de las facturas pendientes Una muestra son las exhumaciones de cementerios clandestinos En 20 de 67 procedimientos analizados por Minugua, los sobrevivientes identificaron a responsables de masacres en sus comunidades sin que el Ministerio Público avanzara en su investigación, y 90% de éstos procesos estaban aun en fase de preparación o investigación Solo en uno de los casos se procesó a los responsables

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