Cuatro mujeres gobernadoras en México

* “No somos aceptadas socialmente, coinciden Alvarez, Sauri, Paredes y Robles
México, DF, 29 de diciembre (apro cimac)- A veces en la soledad, y todo el tiempo blanco de ataques y con una gran responsabilidad a cuestas, cuatro mujeres comparten historias similares en la vida política, en la lucha por el poder que les permitió alcanzar una gubernatura, con una preocupación constante: sus congéneres, que hoy, al igual que hace 24 años –cuando llegó la primera mujer al gobierno de Colima–, siguen siendo víctimas de la injusticia social
Griselda Alvarez, Beatriz Paredes, Dulce María Sauri y Rosario Robles son las únicas mujeres que han logrado gobernar en este país, en medio de
grandes obstáculos, exacerbados debido a su condición femenina
Como gobernadoras, no pudieron evadir los grandes problemas de las mujeres de los que ellas mismas han sido víctimas aun estando en el poder
La pionera, Griselda Alvarez, a la fecha la única en concluir un sexenio, relata que tres meses después de aquel 1 de noviembre de 1979, cuando asume la gubernatura de Colima, conoció a una mujer embarazada, quien tenía un hematoma de grandes dimensiones en el vientre, producto de los golpes propinados por su pareja Esta situación dio origen, en la entidad, al Centro de Apoyo a la Mujer Golpeada
La primera gobernadora que tuvo México recuerda los cambios que impulsó en el Código Penal para que ninguna mujer en Colima diera a la luz en la cárcel o bien para que las mujeres mayores de 75 años, que cometieran algún delito, cumplieran su sentencia en arresto domiciliario
“En la Escuela Normal –prosigue– encontré una aberrante situación en contra de la mujer: prohibición de estudiar a casadas o madres solteras Eso tenía que cambiar, y en los últimos años de mi gobierno entregué su título profesional a mujeres en estas condiciones”
Estas fueron las primeras acciones en favor de las mujeres a partir de una gubernatura femenina, que hoy en día están presentes en el quehacer político ante las demandas permanentes de las mexicanas
En la política como en otros ámbitos, a las mujeres “nos cuesta el doble”, advierte la priista que, animada por el entonces tricolor Porfirio Muñoz Ledo, tocó todas las puertas, hasta las presidenciales en tiempos de José López Portillo, para lograr su objetivo: la gubernatura de Colima
La soledad fue uno de los costos que Griselda Alvarez tuvo que pagar por tal “atrevimiento”
A los 33 años, la también priista Beatriz Paredes fue gobernadora en Tlaxcala; al igual que el resto, fue víctima de la cultura machista y enfrentó los problemas familiares como consecuencia de su investidura
El primer reto fue enfrentar un mundo masculino, el de la política, de donde obviamente las mujeres estaban excluidas
Durante cinco años y dos meses, Paredes gobernó su estado natal Y reconoce que las mujeres ejercen el poder de manera distinta, favoreciendo los intereses de la población femenina
Criticada por atuendo y seguramente por la de gobernar, reconoce que han gobernado de forma distinta a la de los varones Una de las prioridades de su gobierno fue la educación, especialmente para las mujeres
Su compromiso fue el que todas las mujeres tuvieran oportunidades para desplegar sus potencialidades Una de sus grandes preocupaciones fue la condición de las jornaleras agrícolas
La historia para Dulce María Sauri, quien fuera gobernadora interina en Yucatán, no fue muy distinta
Los hombres perciben como “anormal” la participación política de las mujeres, opina Dulce María, quien durante su trayectoria política ha tenido que vencer resistencias al interior de su partido a fin de ocupar distintos cargos
La actual senadora acepta que la mujer política debe pagar costos familiares “porque no somos aceptadas socialmente”
Las mujeres entienden el poder de distintas maneras y de acuerdo con su contexto y sus propias aspiraciones Sin embargo, concluye que el poder es tener capacidad para realizar acciones vinculadas a la transformación de condiciones ante las cuales existe un compromiso
La legisladora advierte que actualmente se está creando una masa crítica en la sociedad para que se produzca un cambio cualitativo en la participación de las mujeres, para que haya reconocimiento social de que no sólo están transformando su entorno, sino que tienen capacidad de hacerlo
“Absolutamente, las mujeres estamos listas para el poder La sociedad mexicana tiene capacidad para discernir si quiere a un hombre o a una mujer en la Presidencia de la República, pero hace falta saber si los partidos políticos está preparados para lanzar la candidatura de una mujer”
Reconoce que algunas mujeres de otros países han llegado al poder por “herencia” o como resultado de un acontecimiento trágico, porque sigue prevaleciendo una cultura que margina a la mujer del ámbito público
Sauri dijo que el buen gobierno no es una cualidad intrínseca de las mujeres, “lo que sucede es que como hemos sido pocas, hemos tenido menos posibilidades de incurrir en errores”

Asegura que la mayoría de las políticas se preocupan por las otras mujeres y, desde la gubernatura yucateca, “traté de emprender acciones a favor de ellas, en especial para que las campesinas tuvieran oportunidad para desarrollar actividades productivas a través de financiamientos”
La única perredista de la corta lista de gobernadoras, Rosario Robles, al frente del gobierno capitalino, es reconocida por su audacia al enfrentar el conservadurismo y a la Iglesia católica, y proponer la ampliación de las causales del aborto legal en el Distrito Federal, iniciativa que tuvo éxito tras la polémica que desató
Las mujeres organizadas reconocen en Robles a la defensora incansable de sus derechos; la que igualó los salarios de las mujeres policías en la capital con los de los hombres, y también la que redujo los impuestos para las jefas de familias
Pero sin duda su mejor batalla fue la reforma al Código Penal, a fin de que las capitalinas pudieran interrumpir un embarazo de manera legal
Para la otrora dirigente estudiantil e integrante del Comité Ejecutivo del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (Stunam), “las mujeres hemos abierto espacios; el reto es demostrar que somos capaces”
Desde sus partidos y sus propias ideologías, las cuatro coinciden en que pese a las dificultades, las mujeres deben tener mayor participación política en la reivindicación de su derecho a aspirar al poder para así poder servir mejor sus semejantes

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