“Deporta” el INM a joven chiapaneca; lleva cinco días desaparecida

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 28 de marzo (apro).- El pasado miércoles, 23 de marzo, la joven chiapaneca Maritza Cárdenas Vázquez, de 19 años de edad, vecina de Tuxtla Gutiérrez, viajaba a la Ciudad de México; en Tapanatepec, Oaxaca, agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) la confundieron con una indocumentada guatemalteca, la deportaron. Cinco días después, se encuentra desaparecida.
    Ese acto, calificado de “negligente”, “arbitrario” y “prepotente”, movilizó al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), las comisiones nacional y estatal de Derechos Humanos (CNDH y CEDH), así como activistas de organismos no gubernamentales defensores de los derechos de los migrantes. La búsqueda ha sido infructuosa.
    En una primera entrevista, la titular del INM, María Mercedes Gómez Mont, intentó negar los hechos. Posteriormente, intentó justificar la acción de los agentes: dijo que Maritza Cárdenas Vázquez se identificó como guatemalteca y, aseguró, por ese motivo, fue deportada.
Por el contrario, el padre de Martiza, asegura que su hija se identificó como ciudadana mexicana. Sin embargo, los agentes del INM acusaron a la joven de portar documentación apócrifa.
    Ante estos hechos, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, que encabeza Raúl Plascencia Villanueva, inició de oficio una investigación en contra de esta presunta acción arbitraria.
    Además, la CNDH señaló que junto con la CEDH, la Cruz Roja y organismos no gubernamentales, continúa con las investigaciones para dar con el paradero de la joven en territorio guatemalteco.
    Por su parte, el consejero de Atención a los Derechos Humanos de los Migrantes de la CEDH, Mauricio Mendoza Castañeda, exigió una profunda investigación sobre el actuar del subdelegado del INM en Tapanatepec, Oaxaca, Jesús Estrada Carrillo, y sus agentes por la detención arbitraria, incomunicación y desaparición forzada, de Maritza Cárdenas.
    Expuso que en este caso se violaron flagrantemente los derechos humanos de la joven Cárdenas Vázquez, además de existir abuso de poder  de las autoridades migratorias.

El “secuestro”
Los hechos ocurrieron el día 23 de marzo, la joven Martiza Cárdenas, de 19 años de edad, viajaba en trasporte terrestre a la Ciudad de México, cuando, en una inspección de rutina, fue abordada por un agente del INM de Tapanatepec, Oaxaca.
    Como consecuencia del interrogatorio, la joven se puso nerviosa y fue obligada a descender de la unidad; los agentes consideraron que la joven era indocumentada. Abajo del camión, Maritza se identificó como ciudadana mexicana, sin embargo, el padre de la implicada relató que los funcionarios del INM argumentaron que la documentación era apócrifa.
Denunció que con ese argumento, el personal del INM solicitó una cantidad monetaria para proceder a la liberación; Maritza no accedió y fue detenida; posteriormente, deportada.
“El asunto se complica, ya que las autoridades guatemaltecas argumentan que la joven fue liberada en el vecino país, sin que hasta el momento aparezca”, relató el consejero del CEDH.
Dijo que el CEDH hizo una solicitud de colaboración a la Procuraduría de Derechos Humanos de Guatemala; presentó denuncias ante la Procuraduría General de la República, dio parte a la CNDH y pidió apoyo de la embajada de México en Guatemala.

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