Arroja narco 13 perros decapitados a vía pública de Iguala

CHILPANCINGO, Gro. (apro).- Esta mañana en Iguala fueron arrojados 13 perros decapitados a la vía pública, junto con un narcomensaje en que se advierte sobre la confrontación entre bandas criminales que se disputan esta plaza.

Cerca de las 07:00 horas se reportó el hallazgo de 13 canes cercenados, cuyos cuerpos fueron arrojados a la entrada de la colonia Rufo Figueroa.

En el lugar, las autoridades locales encontraron también un narcomensaje: “Esto le va a pasar a todos los chapulines, ratas y secuestradores, cuídense perros traicioneros, ya llegamos y vamos a limpiar la plaza. Atentamente El Fantasma”.

Este hecho inédito registrado en ese lugar, considerado como centro de acopio y trasiego de drogas que conecta con los estados de Morelos y México, ocurre en un contexto donde tres bandas delincuenciales se disputan esta importante plaza que forma parte del corredor Acapulco-Cuernavaca.

Estos grupos son identificados como Los Rojos, una facción del extinto cártel de los Beltrán Leyva, que tiene su bastión en la ciudad de Chilpancingo, así como “La Familia” y “Los Caballeros Templarios”, ambos bandos escindidos de “La Familia Michoacana”, indican reportes oficiales consultados por Apro.

Apenas este lunes 14 se registraron tres ataques contra efectivos policiacos en distintos puntos de la ciudad de Iguala, que dejaron un saldo de tres muertos, entre ellos un agente federal y un policía municipal, así como dos policías ministeriales heridos, un comandante y su escolta.

Los atentados contra los uniformados en Iguala comenzaron a partir de la medianoche del domingo13, cuando se reportó que un civil fue asesinado durante un ataque armado dirigido a un comandante de la Policía Ministerial Estatal (PME), quien resultó herido, así como un elemento de la misma corporación, indica un comunicado de la Procuraduría General de Justicia Estatal (PGJE).

El hecho ocurrió cuando un grupo armado que viajaba en un auto irrumpió en la calle Pacheco de la colonia San José y abrió fuego contra el comandante de la PME de esta ciudad, José Luis Becerril Ramírez, quien cenaba junto a dos policías y un civil en una taquería llamada “El Brodi”.

En el lugar, ubicado en la salida hacia la ciudad de Taxco, murió el civil que acompañaba al jefe policiaco, identificado como Domingo Lugo Fuentes, quien corrió a refugiarse en una camioneta Lincoln, modelo Navigator 1998, con placas de circulación PWP-5728 del estado de Morelos.

Mientras que el jefe policiaco y su sobrino, un agente de la PME identificado como Edgar René Ramírez Palomares, resultaron heridos de gravedad.

Becerril Ramírez presenta un disparo en la cabeza y su sobrino recibió un tiro en el pecho. Ambos fueron trasladados al hospital general de esa ciudad, señala el reporte oficial.

El segundo escolta resultó ileso porque huyó del lugar sin enfrentar a los agresores, señalan reportes oficiales consultados por Apro.

Luego, cerca de las 03:30 horas del lunes 14, un comando acribilló a un policía municipal adscrito a la Unidad de Reacción Inmediata (URI) en las inmediaciones del mercado municipal Adrián Castrejón.

El reporte oficial señala que en ese lugar se reportó una balacera entre dos grupos armados, sin embargo, al llegar al lugar, las autoridades sólo encontraron el cuerpo del agente policiaco junto a la motocicleta oficial en la que se transportaba.

La víctima fue identificada como Juan Carlos Soriano Urbina, de 37 años, elemento activo de la URI, refiere el parte de las autoridades locales.

Posteriormente, a las 09:30 horas fue localizado el cuerpo de un hombre ejecutado a tiros en el interior de un auto que dejaron abandonado sobre la carretera federal Iguala-Teloloapan, a la altura de la comunidad de Ahuehuepan.

La víctima fue identificada como elemento de la Policía Federal Preventiva, sin embargo, las autoridades federales omitieron el nombre, señala un reporte de la policía de Iguala.

 

Captura de capo detona violencia

 

El repunte de la violencia está ligado a la detención de Jesús Martínez Brito, conocido como Chucho Brito o El Marranero, al que se considera lugarteniente de “La Familia” y quien fue aprehendido de forma fortuita por el Ejército, el 10 de octubre anterior, en la ciudad de Iguala, indicaron fuentes oficiales.

El 16 de octubre, Apro publicó una nota donde se indica que El Marranero fue detenido la noche del lunes 10 de ese mes frente al estadio Ambrosio Figueroa, cuando el presunto narcotraficante estacionaba su camioneta gris, una Chevrolet Cheyenne modelo 2010 y portaba cuatro armas largas de uso exclusivo del Ejército.

Martínez Brito fue trasladado a la Unidad Mixta de Atención al Narcomenudeo (UMAN), donde quedó a disposición de las autoridades federales.

Sin embargo, el miércoles 12 por la noche, El Marranero “enfermó” repentinamente y fue trasladado a un hospital privado, el Royal Care, ubicado en la calle de Ignacio Maya, en el centro de Iguala.

Martínez Brito ingresó al nosocomio en calidad de detenido alrededor de las 04:00 horas del jueves 13 de octubre.

Desde ese día y hasta la medianoche del sábado 15, el lugar siguió bajo resguardo del Ejército. De acuerdo con testigos, más de cien militares y agentes de la Policía Federal vigilaron el hospital y mantuvieron bloqueadas varias calles y restringieron la circulación por la zona.

A pesar del despliegue policiaco-militar en la zona, hasta la fecha ninguna autoridad federal ha informado sobre la detención y situación legal de Martínez Brito.

El Marranero formó parte de la banda de Los Rojos en el momento que el cártel de los Beltrán Leyva mantuvo el dominio absoluto del corredor Acapulco-Cuernavaca.

Luego, ante la debacle de los Beltrán Leyva en 2009, el presunto narcotraficante se alió al grupo de “La Familia”, luego de que este grupo se escindió de la organización La Familia Michoacana, que dominaba la plaza de Iguala hasta hace tres meses, cuando su líder, identificado sólo como El Sapo Guapo, cayó abatido junto a su hermano, el exdirector de la Policía Municipal de Iguala, Jesús Castro Casarrubias, durante una balacera entre su célula criminal y agentes de la Policía Municipal, ocurrida a finales de julio pasado.

Comentar este artículo