Peña Nieto extiende sus tentáculos a la Sedena

Enrique Peña Nieto, virtual candidato a la Presidencia. Foto: Germán Canseco
Enrique Peña Nieto, virtual candidato a la Presidencia.
Foto: Germán Canseco

MÉXICO, D.F. (apro).- En la conquista de uno de los sectores más duros del país, el castrense, Enrique Peña Nieto avanza; en la semana que recién termina logró ubicar en una de las tres principales posiciones de la Sedena a su amigo y viejo conocido, el general Salvador Cienfuegos Zepada, quien, de paso, empieza a sonar como el próximo “general secretario”, en caso de que el exgobernador gane la elección presidencial.

Hasta hace menos de un año, el área militar estaba completamente cerrada para el peñismo, por ello cuando se hablaba del posible y futuro titular de la Secretaria de la Defensa se mencionaba al actual subsecretario, el general de División Diplomado de Estado Mayor, Carlos Demetrio Gaytan Ochoa, o al encargado del Estado Mayor, el también general de División DEM, Luis Arturo Oliver Cen.

Hasta hace un año el nombramiento del futuro “general secretario” se pensaba en función del trabajo y preparación de ambos generales, sin embargo, cuando Humberto Moreira llegó a la dirigencia nacional del PRI, en marzo de 2011, impulsado por Peña Nieto, nuevos nombres entraron en juego e incluso el propio candidato presidencial priista empezó a filtrarse en el sector castrense.

La llegada de Moreira a la dirigencia nacional del PRI coincidió con una serie de movimientos claves en Sedena, como por ejemplo el reacomodo de generales que antaño habían trabajado en la XI Región Militar que abarca los estados de Coahuila, Chihuahua, Durango y Nuevo León.

El nuevo presidente nacional del PRI, promovido por Peña Nieto, tenía como amigo en la Sedena al oficial mayor, el general de División Jorge Juárez Loera, encargado de la XI Región Militar justo cuando Moreira fue gobernador. Por esas fechas, primer semestre de 2011, el General de División DEM, Roberto Miranda Sánchez fue nombrado inspector y contralor general del Ejército y la Fuerza Aérea; igualmente tuvo a su cargo la XI región militar.

Así, cuando Humberto Moreira fue gobernador de Coahuila le tocó convivir con dos titulares de la XI Región Militar: Juárez Loera y Miranda Sánchez. Y cuando el coahilense llegó a la dirigencia nacional del PRI, sus amigos, los generales estaban ya en los principales cargos de la Sedena.

El peñismo, a través de Humberto Moreira lograba así adeptos en el sector castrense. Sin embargo no fue sino hasta la inesperada muerte del general Juárez Loera, el 21 de mayo de 2011, que el propio Peña Nieto se vio aún más beneficiado.

Según un comunicado de la Sedena, la muerte del general fue provocada por un accidente de tráfico. Ello ocurrió un par de días después de que el general Juárez Loera fuera enviado a retiro. Al salir Juárez Loera de la Sedena su lugar en la Oficialía Mayor fue ocupado por Miranda Sánchez, en tanto que el vacío que éste dejaba como inspector y controlar general del Ejército y Fuerza Aérea fue ocupado por un hombre todavía más cercano a Peña Nieto: el general de División DEM, Salvador Cienfuegos Zepeda.

La relación de Peña Nieto y el general Cienfuegos viene de tiempo atrás. Nació cuando el primero era gobernador del Estado de México y el segundo estaba a cargo de la I Región Militar, la cual comprende el Distrito Federal y el Estado de México.

Durante su paso por la gubernatura Peña Nieto se portó benévolo con el sector castrense. Por ejemplo, el 29 de abril de 2009 firmó dos convenios con la Sedena, a través de los cuales les transfería, mediante permuta, dos grandes predios. Gracias a esto y después de haber permanecido por 60 años en pleno centro de Toluca, en el Paseo Teollocán, la 22/a Zona Militar salió de la ciudad gracias a Peña. Éste le permutó a la Secretaría de la Defensa un predio de 70 hectáreas en el municipio de Rayón.

La nueva sede contempla “un cuartel general, instalaciones para un batallón de infantería, otro para un cuerpo de defensa rural, una unidad habitacional militar con 118 viviendas, enfermería, jardín de niños y escuela primaria. Tendrá, además, una planta de tratamiento de aguas residuales y un pozo para el abastecimiento de agua potable; se prevé la construcción de un auditorio, áreas deportivas y un helipuerto”, según informó entonces un boletín de prensa del gobierno de Peña Nieto.

Por lo que se refiere al segundo predio en permuta que tan generosamente firmó el entonces gobernador Peña Nieto, la Sedena planea establecer en San Miguel Ixtapa, municipio de Tejupilco, una corporación militar con un efectivo de 654 hombres, “lo cual constituye un hecho de gran significado y trascendencia para los habitantes del sur del estado que se han visto amenazados por la presencia de grupos delictivos organizados”, rezaba el boletín de prensa.

A cambio de “permutar” ambos predios para la Sedena, Peña Nieto tuvo como beneficio poner la primera piedra del Parque Bicentenario en lo que fue la 22/a Zona Militar.

Hace una semana, la Sedena envió a retiro al general Miranda Sánchez; de nuevo, los movimientos en el sector militar favorecieron al candidato del PRI al a Presidencia de la República, pues el lugar de Miranda, la Oficialía Mayor, es hoy ocupada por el general Cienfuegos Zepeda, el viejo amigo de Peña Nieto, en tanto que el lugar que éste ocupaba, el de inspector y contralor general del Ejército y Fuerza Aérea de la Sedena esta hoy, coincidentemente, en manos de otro conocido de la familia Moreira: el general Mario Marco Antonio González Barreda.

González Barreda fue hasta el 17 de enero pasado el comandante de la XI Región Militar con sede en Torreón, Coahuila. Cargo en el que antes estuvo el general Juárez Loera y antes Miranda Sánchez, dos viejos conocidos de Humberto Moreira.

Así, bajo la sombra del exdirigente nacional del PRI, el candidato Peña Nieto sigue avanzando en la Sedena, ahora con Cienfuegos Zepeda, quien ya se suma a los generales Gaytan y Oliver Cen, para que de entre ellos surja el “general secretario”, incluso, Cienfuegos suena como el más viable de los tres por su cercanía con Peña Nieto… claro, si gana el encopetado candidato.

Comentarios mjcervantes@proceso.com.mx

Comentar este artículo