Las revelaciones del exabogado de Vergara

Jorge Vergara, dueño del Guadalajara. Foto: Archivo
Jorge Vergara, dueño del Guadalajara.
Foto: Archivo

Privilegiar los intereses económicos sobre los deportivos está hundiendo a Las Chivas, advierte Héctor Romero Fierro, amigo, exsocio y exrepresentante legal de Jorge Vergara y sostiene que la esposa de éste, Angélica Fuentes, ha contribuido a la catástrofe, pues cada vez tiene mayor injerencia en los asuntos del conjunto, además de que Vergara le debe dinero a todo el mundo.

GUADALAJARA, JAL. (Proceso).- Considerado el equipo más popular del futbol mexicano, las Chivas Rayadas del Guadalajara vive su peor momento en lo deportivo y en lo administrativo, al extremo de que la franquicia dejará de ser un negocio, pronostica Héctor Romero Fierro, exabogado del club y del Grupo Omnilife.

Y asegura que, contrariamente a lo que pregona el dueño, Jorge Vergara, mientras la directiva privilegie los intereses económicos sobre lo deportivo, el equipo podría arruinarse, advierte el litigante.

A decir de Romero, los síntomas son claros: las equivocaciones de Vergara “las está pagando en el precio: la gente, el mayor activo del club, ya no asiste al estadio, y ya no lo sigue (al dueño del equipo)”.

Asegura que el club dejó de ser popular “desde el momento mismo que te ponen un estadio de difícil acceso y con boletos carísimos. El inmueble no se llena y la gente no quiere al equipo. Con el nuevo estadio, Vergara les pegó a los que tenían palcos y plateas en el Jalisco. Trató de controlar a las porras, y terminó con ellas; la afición es la que pierde”.

En entrevista con Proceso, Romero adelanta el fin de la alianza del club con Grupo Omnilife. Incluso vaticina un ciclo muy corto a la persona que, asegura, realmente es la que manda en Chivas: Angélica Fuentes, tercera esposa de Vergara. “Algo va a pasar muy pronto, bueno o malo, pero van a tener que reforzar y hacer muchos cambios.

“Y al paso que va el equipo ocurrirán dos cosas: Chivas dejará de ser un negocio y tendrán que desincorporar al equipo del grupo para que no lo arrastre financieramente. Un grupo rentable con un equipo que no da es un lastre que mejor hay que quitar, y para bien del club la señora tendría que desviar sus intereses a otra parte”, afirma.

–¿Quién manda en Chivas: Jorge Vergara o Angélica Fuentes? –se le pregunta.

–Angélica, definitivamente.

Romero tomó decisiones clave para que el club pasara a ser propiedad del empresario tras la asamblea de socios en octubre de 2002. También participó en la polémica venta del predio de la hacienda La Providencia, donde estaban las instalaciones del Club Deportivo Guadalajara (Club Chivas).

Ese terreno, cuya venta fue objetada en los tribunales por el grupo disidente encabezado por Francisco Cárdenas, se vendió en 30 millones de dólares a Altiva Grupo Inmobiliario.

–¿Qué motivos orillaron a Vergara cederle el liderazgo a su esposa?

–Prefiere estar a gusto con una señora dominante. A lo mejor no soy tan mandilón como él y no lo entiendo, pero en el matrimonio conservo un buen equilibrio donde en pareja tomamos las decisiones. En cambio, las últimas decisiones que he visto de Vergara provienen de la señora.

El exabogado de Chivas, quien conoce la estructura del club por dentro y por fuera, relata que en el Grupo Omnilife había una línea de perfumes llamada Kenya, nombre de la hija del primer matrimonio de Vergara. “Pero la sustituyeron por la línea cosmética Angelíssima. Ahí podrás decir: ¿Quién manda realmente?

Romero comenta que es una mala decisión eliminar una línea que tenía muchos años en el mercado para sustituirla con otra totalmente desconocida. Y añade: “No defendería a esa señora, quien se siente una empresaria exitosa y con billetes que puede hacer con la gente lo que le plazca, incluso pisotearla”.

–¿Al extremo de pasar por encima del marido?

–Al grado que vemos desde afuera que lo está desplazando. No dudo que sea una empresaria de éxito en la industria del gas, pero no es lo mismo manejar una gasera que un equipo de futbol. Y en México hay muy poca gente que realmente sabe cómo se maneja un equipo de futbol.

–¿Le parece un matrimonio por conveniencia, como aseguran algunos?

–No dudo que la quiera. Tan es así que la defiende a capa y espada. Si sólo fuera por conveniencia la dejaría que se hiciera bolas con sus decisiones y centavos. Hemos visto que cuando a Vergara no le gustan las cosas que uno dice de ella se molesta bastante.

–¿No hay tal pareja presidencial en Chivas?

–Ya vimos que con Vicente Fox no funcionó, menos acá.

Y añade: “Hay mucha gente que critica a Vergara. No voy a verlo desde el punto de vista machista, pero fíjate lo que dicen: ‘Una mujer manejando un equipo de futbol es como un barco pirata’”.

Romero comenta que cuando se desligó del equipo y de la organización de Vergara, en septiembre de 2008, las empresas de éste eran las más auditadas en todo el país y no les determinaron créditos fiscales. Dice que en la actualidad tiene sus dudas…

Turbiedades

 

Con la llegada de Angélica Fuentes fue contratado el despacho Álvarez Puga & Asociados, intervenido en abril pasado por la Procuraduría General de la República y el Sistema de Administración Tributaria (SAT), por promover la evasión fiscal con esquemas tipo outsourcing.

El 22 de abril de 2010, ambas dependencias catearon las oficinas de este despacho, encabezado por el empresario Luis Eduardo Álvarez Puga, en siete ciudades, incluida su matriz, en el Distrito Federal. Siete meses más tarde el diario Milenio publicó que esta firma, en complicidad con Pablo Salazar Mendiguchía y José Antonio Aguilar Bodegas, amasó una fortuna durante el sexenio del exmandatario de Chiapas mediante el outsorcing.

De acuerdo con la publicación, el exgobernador chiapaneco se robó los ahorros de los obreros. También difundió que los hermanos Alejandro y Miguel Álvarez Puga serían objeto de varias órdenes de aprehensión en su contra “por la probable responsabilidad de los delitos de lavado de dinero, fraude fiscal, secuestro y fraude al IMSS”.

El periódico capitalino dio a conocer que ambos sujetos huyeron al extranjero, por lo que la Interpol ya los busca por España y algunos países centroamericanos. El despacho Álvarez Puga & Asociados puede ser acusado de presunta responsabilidad en aproximadamente 72 mil delitos.

El abogado prefirió desvincularse de Chivas y del Grupo Omnilife, por diferencias con la esposa del que fuera su amigo desde la primaria. Juntos transitaron por los mismos senderos y negocios, primero en la renta de automóviles. Más tarde, Romero se integró al proyecto impulsado por Vergara, productos Omnitrition, que dio origen al Grupo Omnilife. “Conocía perfectamente la organización del club y me sentía orgulloso de portar su camiseta”, apunta.

No obstante, Romero le exige a Vergara el pago de 9 millones de pesos, por concepto de cinco años de honorarios, aunque en el nuevo convenio está dispuesto aceptar 5 millones 570 mil pesos, más intereses moratorios. El litigante argumenta que a diferencia de otras personas a las que el empresario también les adeuda “yo sí tengo firmado un contrato”. Y por ello ya tiene en proceso la demanda por incumplimiento de pago.

Sostiene que Vergara le debe a todo mundo: “A Juan José Frangié –quien le renunció como director general–; al fiscalizador Francisco Padilla Villaruel; a su hermana Patricia Vergara, y a su ahora exdirector general, Roberto Santacruz, entre muchos otros. Patricia salió del grupo porque a Angélica Fuentes ya no le convino seguir manteniendo la relación contractual de la compañía con su cuñada; no la quería ahí, y la sacó. Paty se encargaba de la capacitación de los distribuidores. Esto es lo que agravia, lo que lastima”.

–¿A quién más le debe Vergara?

–Te puedo nombrar a muchos, hasta a su hermano Juan Carlos. Acabaron peleados y no le pagó. Juan Carlos le surtía el agua para las botellitas como las que siempre carga Jorge. Su hermano tenía los pozos de agua y le vendía la famosa marca al grupo. Literalmente se la regaló, porque se la vendía casi al costo de producción y también le dio una patada en el trasero.

Romero asegura: “Yo no tengo prisa. Al final de cuentas lo que negociamos en el contrato por el asunto de Chivas fue el equivalente a un certificado de aportación que los socios de la asociación civil le vendieron a Vergara en 2002. Es decir, aproximadamente 6 millones de pesos, más algunos pendientes. Me dijeron: ‘Te damos ahorita mismo 6 millones o prefieres los 8 millones en tanto tiempo’. Les respondí que quería los 8 millones dentro año y medio. Así estaba el convenio original”.

Y agrega: “Sin embargo, al terminar mi relación, ellos no encontraron el convenio en sus archivos y pensaron: ‘Este tipo no tiene contrato, pues que nos demande’. Y no los he demandado porque se van acumulando los intereses moratorios al 3% mensual a partir de la fecha de la mora que me debieron haber pagado, de abril de 2010. Ningún banco me da ese rendimiento, pero ya tengo que presentar la querella en estos días porque dispongo de dos años para reclamar el adeudo a partir del vencimiento”.

Por eso advierte: “Los voy a demandar por todo lo que contemplaba el convenio y otras cantidades pendientes. Por ejemplo: me contrataron para llevar la defensa de Ramón Ramírez cuando se accidentó por segunda vez”.

–¿Cuánto le debe Jorge Vergara?

–En un momento acepté que me pagaran los 5 millones 750 mil pesos más IVA, y ahí moría la cosa. De lo contrario tengo el contrato que oscila sobre los 9 millones de pesos, más intereses moratorios. En un momento dado dije: más vale un buen arreglo que un mal pleito, a pesar que nos dedicamos a litigar y que no le tengo miedo, pues los contratos yo los hice.

La ley… y la gracia

 

El abogado afirma que está decidido a cobrarle hasta el último centavo a si excliente y su exigencia ya produjo una reacción: el pasado 31 de enero fue objeto de una amenaza telefónica. Le advirtieron que de seguir ventilando el adeudo de Vergara en los medios de comunicación podría sufrir algún tipo de accidente.

Por tal motivo, el litigante presentó una demanda en la procuraduría local. “No sabemos de dónde proceda la llamada telefónica ni estoy culpando a Vergara ni a su esposa ni a sus elementos de seguridad; no los estoy señalando abiertamente. Pero hay formas de determinar quién hizo la llamada y de dónde se hizo… Algunos amigos me hicieron el favor de enviarme un escolta que me acompañe estos días mientras vemos que el perro que ladró no muerde”.

–¿Quién es Jorge Vergara?

–Es un chavo que dejó la escuela a medias. Entregado, conoció bien las ventas, los problemas de tratar de mantener una familia. Cuando empezó con su entonces esposa Maricruz y sus dos hijos se las vieron muy difícil económicamente, a pesar de ser de clase media alta con todas las relaciones del mundo. Como trabajador de Herbalife les advirtió los errores que estaban cometiendo en México, y lo juzgaron: ‘este muchacho no sabe’. Qué arrepentidos deben estar los fundadores de Herbalife, porque su sistema de ventas con Omnilife le funcionó muy bien, y ahí están los resultados.

El pasado 15 de febrero, el Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa dictaminó que Vergara no podrá hacer uso del nombre y las marcas del equipo de futbol Chivas, restituidas al Club Guadalajara, A. C. –que preside Francisco Cárdenas–, ahora único propietario de todos los derechos que se deriven de utilizar el nombre del equipo.

“No creo que muchos patrocinadores le entren ahora que Vergara no es dueño de la marca porque está cancelada. Los magistrados dictaron una sentencia, que es inapelable, pero el error de Jorge fue presentar una queja contra los magistrados, quienes demostraron que actuaron apegados a derecho y que estaban dentro de sus facultades para hacerlo. Y se acabó la denuncia.

“Yo le digo: ‘Jamás te pelees con la cocinera, porque un día te va a pegar o te va a envenenar’. Y en una ciudad como Guadalajara, donde todos nos conocemos, todos protegemos a nuestros amigos magistrados, pues es mal visto que hayan presentado una queja contra los señores, y sobre todo infundada. ¿Qué va a pasar al rato que los magistrados tengan que revisar una sentencia?, pues dijera Benito Juárez: ‘a los amigos, justicia y gracia; a los enemigos, la ley a secas’. Y así va a pasar”.

Según el litigante “no es muy sano decir que por el hecho de que Vergara no me pague yo divulgue secretos profesionales, porque no es mi estilo. Soy abogado, corredor público, auditor del SAT, perito de la Suprema Corte y especialista en concursos mercantiles. Vivo de la fe y la confianza, y no por quemar a un empresario mala paga voy a perder el prestigio profesional. Pero todo es posible, todo tiene un límite…”.

Y lanza esta otra advertencia: “De entrada, no divulgaría cosas que puedan afectar a Vergara, porque aún lo aprecio; de lo contrario ya le hubiera platicado cosas a la asociación civil y con eso acabo con los juicios y con todo. No obstante, si no me paga, pues un día me voy a olvidar de la ética, porque tenemos un convenio. Él decía: ‘Los caballeros se dan la cara y se dan la frente’. El problema es que no me ha dado la cara desde el día que firmamos el contrato”.

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