Decreta Calderón bachillerato obligatorio… aunque sin escuelas

Calderón durante la firma del decreto. Foto: Octavio Gómez
Calderón durante la firma del decreto.
Foto: Octavio Gómez

MÉXICO, D.F. (apro).- El presidente Felipe Calderón firmó hoy el decreto por el que el bachillerato en el país se hace obligatorio, a partir de las reformas constitucionales a los artículos tercero y 31 constitucionales, aprobadas por el Congreso en octubre pasado.

Sin embargo, el secretario de Educación Pública en funciones, Rodolfo Alfredo Tuirán, anticipó que será hasta 2025 cuando el país alcance la cobertura universal en educación media superior, en tanto será hacia 2016 cuando el país alcance apenas 85% de cobertura.

En la residencia oficial de Los Pinos, Calderón y Tuirán destacaron las ventajas de elevar la obligatoriedad del nivel educativo, e inclusive, el primero expresó que con eso combate la delincuencia, pues ha inaugurado preparatorias en Ciudad Juárez, Chihuahua, y Tijuana, Baja California, incorporando a miles de jóvenes.

Según Calderón, uno de cada tres jóvenes no tiene posibilidades de asegurar su lugar en bachillerato, por lo que destacó supuestos logros de su gobierno, como haber abierto mil bachilleratos y mejorado 5 mil 700, entre otros indicadores y, en especial, el otorgamiento de becas.

Al hablar de éstas, reiteró su expresión de “más becarios, menos sicarios”.

Luego sostuvo que en el país existe una cobertura de bachillerato de 67% y, a diferencia de Tuirán, aseguró que la cobertura universal se alcanzará a principios de la próxima década.

Sin embargo, las cifras de cobertura expuestas por el Ejecutivo federal presentan algunos contrastes. Por ejemplo, en octubre pasado, la SEP informó que en los cinco años de gobierno se había incrementado en 7% la cobertura de bachillerato, al pasar de 59.7 en 2006 a 66.7 en 2011.

El tercero constitucional garantiza el derecho fundamental a estudiar preescolar, primaria, secundaria y, con la reforma decretada hoy, el bachillerato. El artículo 31 establece la obligación de los ciudadanos a enviar a sus hijos a esos niveles educativos.

Sin embargo, los datos difundidos por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en su Informe sobre Desarrollo Humano México 2011, establece –a diferencia de las cifras calderonistas– que, en 2006, México contaba con una cobertura de 58.6%, es decir, un punto menos que la cifra establecida por la SEP de Calderón.

Aun peor. Pese al discurso y las cifras del presidente, el PNUD en su informe exhibe que la educación media superior recae principalmente en las entidades federativas que, del total de la cobertura en el nivel, atienden a más de 40% de la población estudiantil, casi 20% es educación privada; 13% autónoma, y sólo 26% es federal.

Pese a la presunción del mandatario sobre la ampliación de la cobertura y las becas que otorga su gobierno (según dijo, beneficiando a 55% de la matrícula, aunque no se sabe si del 26% que atiende su gobierno o del total de la matricula), el PNUD puso énfasis el año pasado en las condiciones de desigualdad y baja cobertura.

“El sistema educativo de México ha logrado una cobertura casi universal de la educación primaria; sin embargo, resulta notoria la cobertura restringida hacia el final de la educación básica, y sigue vigente el reto histórico de ampliarla en educación media superior que, a diferencia de otros países, es relativamente baja”, expuso.

En otro apartado, establece:

“La educación media superior ha transitado de un esquema que tendía a favorecer a los estratos de ingreso más alto, a uno que asigna crecientes participaciones a los deciles con menores ingresos, mientras que la educación superior, aunque muestra avances distributivos, es aún muy regresiva”.

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