Cae en Sinaloa presunto jefe de sicarios de “El Chapo” Guzmán

MÉXICO, D.F., (apro).- Elementos de la Secretaría-Armada de México (Semar) ultimaron a Jonathan Salas Avilés, El Fantasma, presunto jefe de sicarios de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, líder del cártel de Sinaloa.

La muerte de El Fantasma ocurrió la tarde de ayer en la sindicatura de Quilá, en el tramo conocido como El Vaho, en el estado de Sinaloa, cuando elementos de la Semar atacaron desde un helicóptero, con fusiles calibre 50, a los ocupantes de una camioneta Cherokee blindada blanca, placas VKN-7123 que estaban sobrepuestas. La camioneta fue perforada por las balas e incendiada.

Uno de los ocupantes, Manuel Alejandro Aponte Gómez, El Bravo, perdió la vida a unos metros de la unidad, y, el segundo, Jonathan Salas Avilés, quedó gravemente herido, por lo que de inmediato fue trasladado por paramédicos de la Cruz Roja a Culiacán, donde más tarde reportaron su muerte.

De acuerdo con informes extraoficiales, el operativo de la Marina se realizó alrededor de las 17:00 horas en los poblados de Oso Viejo, Oso Nuevo y La Loma de Redo, al sur de Quilá, después de recibir un aviso que alertaba sobre una “fiesta reunión de narcotraficantes” en esa zona del valle de San Lorenzo.

Personal de la Procuraduría General de Justicia de Sinaloa (PGJ) aseguró en el lugar cuatro rifles AK-47, 28 cargadores para rifle AK-47, dos de disco, cinco para fusil de asalto FAL, cinco para arma corta y una pistola.

Este es el segundo golpe más fuerte asestado a la organización criminal de El Chapo. En diciembre pasado, la Policía Federal detuvo en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México a Luis Rodríguez Olivera, El Güero, a quien las autoridades estadunidenses ubican como traficante de cocaína para la organización de El Chapo Guzmán.

La detención del presunto delincuente, también identificado como José Luis Sánchez Jiménez, por quien el gobierno de Estados Unidos ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares, se realizó el 27 de diciembre de 2011.

Días antes, autoridades policiales de EU, encabezadas por elementos de la agencia antidrogas (DEA, por su sigla en inglés), dieron un fuerte golpe al cártel de Joaquín El Chapo Guzmán, al capturar a más de 200 personas, entre mexicanos y estadunidenses, en el estado de Arizona.

La acción policial, denominada Operation Crank Call, se centró en el desmantelamiento de una red de producción de heroína, cocaína, metanfetamina y mariguana en Arizona ligada al cártel de Sinaloa.

Según las autoridades locales, todo se inició con la captura de dos presuntos narcomenudistas en la localidad de Tempe. Uno de los detenidos fue identificado más tarde como un chofer que suministraba las sustancias a la red de contrabando de México.

El golpe contra el cártel de El Chapo Guzmán arrojó, en un lapso de 15 meses, un total de 203 detenciones, así como la incautación de más de 544 kilos de narcóticos, 7.8 millones de dólares por venta de drogas y 44 armas de fuego en el área de Phoenix.

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